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José Luis Nango Cuji (100%)
Buenos días. ¿Me escuchan, por favor? Le escuchamos, asambleísta. Adelante, por favor. Ale, pon ya voy en alguna. Ecuador le acta manda. Señor presidente, señoras y señores asambleístas, público en general que nos sigue por las diferentes redes sociales al país y al mundo. Gracias, compañero Rocco Ordóñez, por tomarse en cuenta. Somos amazónicos de corazón. Aquí nacimos. Venimos de comunidades, de una nacionalidad. Y representamos a un pueblo. Yo represento a la provincia de Pastaza, donde hay siete nacionalidades indígenas, pueblos ecuatorianos, Montuvio, Purwá y nuestros hermanos mestizos. Hoy no hablo solo por Pastaza, sino por la Amazonía, una tierra que le da tanto al Ecuador, recursos, energía y vida. Y que, sin embargo, muchas veces recibimos menos de lo que nos merecemos. Venimos a defender lo justo, que la riqueza que sale del territorio también se traduzca en bienestar para su gente. El país debate el proyecto de ley orgánica para el fortalecimiento de los sectores estratégicos de minería y energía, calificado como urgente en materia económica. Y frente a una ley urgente, nuestra responsabilidad también es urgente. Decir la verdad y evitar que decisiones de hoy se conviertan mañana en un nuevo golpe contra los territorios que sostienen parte fundamental de la economía nacional. Seamos claros, la Amazonía no es un discurso, es una región estratégica. Aportamos recursos, pero también convivimos con los impactos ambientales y sociales de esta actividad. Por eso, en esta ley hay un punto decisivo. El artículo 29, que tanto luchamos nosotros, nuestros pueblos, derramaron sangre, hoy se quiere eliminar. Elimina el 30% del superávit destinado a la circunstancia territorial especial amazónica. Este 30% no es un privilegio, es justicia territorial mínima, es salud, educación, agua potable, conectividad y vialidad para comunidades que han sostenido al país por décadas y que todavía esperan que el desarrollo llegue de forma real. Y junto a esto, hay otro tema que no se puede debilitar. La consulta previa, libre e informada. No es un trámite ni un papel para llenar. Debe mantenerse como requisito indispensable, especialmente ante autorizaciones ambientales. Porque solo quienes vivimos en el territorio sabemos cómo se pierde cuando se interviene la Amazonía. Se afecta el agua, la biodiversidad, la salud y el tejido social. Nuestras nacionalidades y comunidades han sido las protectoras históricas de estas tierras. Y su voz debe respetarse con seriedad. Por eso, de cara al país, lo digo con absoluta claridad. Si se elimina el artículo 29, corrigiendo esa afectación al 30% del superávit amazónico, nuestro voto será positivo. Porque el Ecuador necesita fortalecer sectores estratégicos, generar empleo y dar estabilidad económica. Sí, pero no a costa de debilitar a la Amazonía, ni de debilitar los derechos. Por eso, si este artículo se mantiene y se insiste en retirar esos recursos, entonces, con firmeza y coherencia con nuestro pueblo, debo decirlo, lamentablemente en esta ocasión, no podremos apoyar la iniciativa del Ejecutivo. Porque afecta directamente a las provincias amazónicas. Y también quiero reconocer algo. Si se elimina este artículo, será gracias al trabajo conjunto de todos los asambleístas amazónicos. Sin ninguna distinción. Porque aquí no se trata de banderas partidistas. Se trata de un principio. La riqueza que se genera en nuestros territorios no puede seguir traduciéndose en brechas y abandono para nuestra gente. Señor presidente, colegas, sí al fortalecimiento de los sectores estratégicos, sí a una ley que ordene y controle, pero también sí a la justicia territorial y al respeto pleno de la consulta previa, libre e informada. Por eso, nuestra posición es clara y responsable. Si se suprime el artículo 29 y se garantiza el 30% del superávit para la circunstancia especial amazónica, que ya está en la actual ley, acompañaremos con nuestro voto afirmativo. Si no se corrige ese punto, no podemos respaldar esta propuesta. Y cierro con una frase célebre, de Séneca. La medida de la riqueza, primero tener lo necesario, luego lo suficiente. Eso es lo que exigimos para la Amazonía, lo necesario y lo suficiente, de forma justa y verificable y de manera equitativa para todos. Ali, Chicha y Luguna, buenos días, muchas gracias, señor presidente. Hasta ahí mi palabra.