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Jesús David Arias Montalvo (100%)
Gracias señor presidente, compañeros asambleístas, un saludo cordial a la distancia, es importantísimo la participación de todos los asambleístas en su momento, más que todo de las provincias pequeñas como la nuestra, que han sido afectados últimamente por leyes a las cuales nosotros tenemos que reformar. Señor presidente, colegas asambleístas, tengan en claro algo importante, defender el desarrollo sostenible de Galápagos no es una opción política, es una obligación constitucional. Aquí no estamos discutiendo minería industrial, no hablamos de explotación metálica ni de gran escala. En Galápagos hablamos exclusivamente de materiales áridos, petrios, para construcción local. Los cuales son arena, ripio, piedra, destinados a vivienda, a la obra pública, a la infraestructura básica para nuestra gente, a eso nos referimos. Han pasado ocho meses, se cerraron las únicas canteras de escoria de lava que abastecían a la provincia, en términos geológicos, ¿no? Operativas por más de 50 años. Incluso se procesó a trabajadores que históricamente desarrollaban esta actividad. El impacto ha sido directo, la verdad, afectando el sustento de las familias, a la dinámica económica del pueblo de Galápagos, y el resultado es evidente, ¿no? La construcción se ha vuelto más costosa, las obras se han paralizado, el empleo en riesgo, muchos incluso ya no están trabajando porque está suspendido literalmente. Coincidimos con la intervención de los asambleístas por Galápagos anteriormente realizada. Galápagos cuenta, ustedes saben, con un régimen especial consagrado en el artículo 258 de la Constitución. Esto implica que su desarrollo debe responder a su condición insular, bajo principios de conservación y de buen vivir, que es lo que siempre nosotros defendemos, obviamente, como residentes y habitantes de Galápagos. Bajo este marco, presenté a la Comisión de Desarrollo Económico, a la cual pertenezco, una observación técnica que resuelve el conflicto jurídico entre normativas vigentes, ¿no? Sin desnaturalizar el espíritu de conservación, obviamente, establecido en la loreca. Esta propuesta va a crear un marco excepcional, perdón, regulado, que permita el ejercicio de la competencia municipal, subordinado a la autorización previa, ¿no? Y al poder del consejo, y al poder del control del consejo de gobierno del régimen especial de Galápagos y de la autoridad ambiental nacional, obviamente, ¿no? Representado en Galápagos por el Parque Nacional Galápagos. Nosotros proponemos sustituir la disposición general octava de la ley de minería por el siguiente texto que me permito leer de manera textual. Únicamente, bajo el régimen especial de la provincia de Galápagos, se otorgarán permisos para la extracción controlada de materiales áridos y petios en canteras previamente delimitadas por la autoridad nacional ambiental. Siempre que se realicen en estricto apego a los principios de conservación del patrimonio natural, del Estado y del buen vivir. Nuestra propuesta es técnica, obviamente, responsable. La extracción debe ser controlada, eso estamos conscientes de aquello. Solo son materiales pétreos diarios, son zonas previamente delimitadas. Fuera del Parque Nacional, con autorización y control ambiental obligatorio, obviamente, como se lo ha venido diciendo. Nosotros somos fieles guardianes de la soberanía y de ese patrimonio único en el mundo, ¿no? Patrimonio natural de la humanidad, como el nombre lo indica. Pues queremos conservar la naturaleza para que las futuras generaciones puedan conocer Galápagos en las condiciones en las cuales hoy las tenemos. No es coherente hablar de protección ambiental, obviamente, mientras se obliga a transportar miles de toneladas desde el continente, incrementando costos, huellas de carbono y riesgo de bioseguridad para nuestras especies endémicas de Galápagos. Es riesgoso. La conservación y el desarrollo obviamente van de la mano, no son opuestos. Debemos saber vivir conectados, naturaleza, seres humanos. En Galápagos viven seres humanos y necesitan salir adelante. Por eso digo, el desarrollo y la conservación son compatibles cuando existen regulaciones claras, controles y control institucional y una visión territorial diferenciada para nuestro territorio. No solicitamos privilegios ni nada por el estilo, exigimos coherencia normativa. No debilitamos el régimen especial, lo vamos a fortalecer incluso. Galápagos necesita reglas claras, compañeros. Sostenibles, técnicamente responsables, no podemos dejar a Galápagos abandonados en una ley tan importante como esta. Esta es la oportunidad para que de una vez por todas los problemas de Galápagos en el sector de la construcción se solucionen de una vez, de manera definitiva. No puede ser de manera temporal, tiene que ser de manera firme y definitiva. Por eso estamos aquí presentes levantando nuestra voz de protesta y que el pueblo de Galápagos y del país entero nos escuche. Hasta aquí mi palabra. Muchas gracias, señor presidente, compañeros asambleístas.