Para la asambleísta Arianna Boros. Señora Presidenta, colegas legisladores, hay que decir las cosas como son. Y es que trabajar en Ecuador se ha vuelto un acto de resistencia. Porque mientras algunos siguen pactando con las mafias, hay miles de jóvenes, emprendedores, madres de familia, que les toca luchar la batalla más dura, la de sobrevivir. Ellos no tienen guarda de espaldas, ellos no tienen blindaje, ellos tienen coraje. Están esperando a que vengan mejores días para el país. A ellos no solamente se los defiende con discursos, a ellos se los defiende con decisiones concretas, con acciones.
Y esta ley, la ley de solidaridad nacional, es justamente una decisión valiente. Por eso estamos aquí, porque entendemos la lucha contra el crimen. Y sabemos que únicamente no se gana con fusiles, se ganan con alternativas. Se ganan con oportunidades para quienes por muchísimos años estuvieron arraigados, estuvieron abandonados, pero sobre todo estuvieron con mucho miedo de seguir adelante. Hablar de seguridad no solamente es hablar de balas, de más policías, de más cárceles. Es hablar precisamente de paz, de dignidad, de empleo. Porque cuando un emprendedor es extorsionado y es obligado a cerrar su negocio, no solamente es que se comete un crimen, sino también se tiran a la basura sueños.
Y muchas familias quedan en la vulnerabilidad. Por eso hoy vengo a respaldar de manera firme y con convicción la ley de solidaridad nacional. Porque esta ley no solamente combate el crimen con mano dura, sino también que lo hace con alternativas y con oportunidades. Frente a los que quieren hacer de la violencia su negocio, señores, nosotros proponemos fortalecer la economía de manera legítima. Frente a los que siembran miedo, nosotros proponemos fortalecer y crear un mejor futuro. Y no se engañen, no se puede luchar contra la delincuencia si al mismo tiempo se bloquean los incentivos a quienes sí trabajan honradamente.
Desde el gobierno del Nuevo Ecuador, bajo el liderazgo del presidente Daniel Novoa, hay que reconocerlo. El presidente ha sido el único presidente que le ha hecho manos fuertes al crimen. Esa es una inteligencia. Esta ley no solamente permite que la ley de recursos de manera ágil, directa, rápida, de parte de la empresa privada, para quienes más necesiten. Sino que también permite que los jóvenes, los emprendedores, los artesanos, realmente tengan la oportunidad de tener seguridad. Pero también tener esperanza. Para que el tejido social productivo no se rompa más.
Para que las comunidades dejen de ser de presa fácil y no digan que nunca nadie llegó antes. Basta de diviezas. Que aquí el país vea quiénes son realmente los que están con las familias ecuatorianas. Y quiénes están a favor del crimen. Queridos ecuatorianos, ustedes que nos están viendo en casa, yo solamente les pido algo. Sean testigos de realmente quiénes son los que están apoyando las iniciativas productivas y quiénes están apoyando la criminalidad. Yo no tengo dudas de qué lado estoy. Estoy del lado de los que madrugan para abrir sus negocios.
Estoy del lado de las personas que trabajan honradamente. Pero también estoy del lado de las personas que creen que vienen mejores días para el país. Voy a seguir alzando la voz por quienes resisten desde la legalidad, desde el trabajo honesto, desde la esperanza. Esta, señores, es la política que incomoda a los corruptos. Esta es la política que transforma. Y yo, Arianna Burgos, estoy comprometida a no venir a la Asamblea únicamente a caerle bien a muchísima gente que tiene perpetuado el narco en las calles. Vengo acá a incomodar y hacerle ruido a quienes se benefician del caos.
Muchas gracias.