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Mireya Katerine Pazmiño Arregui (75%)
Asambleísta Mireia Paz Miño. Gracias, señor presidente. Colegas legisladores, los organismos internacionales del Sistema de Naciones Unidas y otras estructuras de colaboración mundial señalan la trata de personas como una lacra mundial, perpetrada por la delincuencia organizada. Cada año el número de víctimas aumenta, la violencia aplicada es más atroz y el lucro es mayor. Los organismos de Naciones Unidas señalan que entre el año 2020 y 2023 han contabilizado más de 200 mil víctimas en todo el mundo, pero eso sería solo la punta de una montaña inmensa de víctimas que no han sido denunciadas. Las redes delictivas organizadas impulsan esta explotación utilizando flujos migratorios. Las cadenas de suministros mundiales, las lagunas legales y económicas y las plataformas digitales para facilitar la trata transfronteriza es a gran escala y por todo el mundo. La trata de personas es uno de los negocios más desalmados porque destruye la vida de miles, de miles, de miles de miles de familias que son la base de los trabajos forzados, de crímenes de explotación sexual y la base para realizar actividades delictivas como el tráfico de drogas. A nivel mundial hay avances en la lucha contra la trata de personas, desarrollando normativas comunitarias, espacios especializados de coordinación entre estados para desmantelar las redes que lucran de este perverso negocio. Pero lastimosamente, y es muy penoso, que en el Ecuador, en esta Asamblea Nacional, se esté tratando un informe para archivar este proyecto de ley contra la trata de personas. El Ecuador tiene una herida abierta y una vergüenza social, Furukawa, con sentencia constitucional, que lo reconoce como un caso de esclavitud moderna, esclavitud moderna y violación de los derechos más básicos de decenas de personas por décadas. Para luchar contra la trata de personas es fundamental que nuestro país tenga una norma legal que de las herramientas para que las autoridades puedan identificar y sancionar a las mafias que lucran de la trata de personas, para que se desarticulen las finanzas delictivas y los vínculos contra la delincuencia transnacional y los carteles de drogas. Es fundamental que este proyecto, por lo menos, siga debatiéndose en la Comisión y en esta Asamblea Nacional. Pero nos daría una gran vergüenza archivar este tan importante proyecto de ley. Compañeros legisladores, tenemos nosotros una responsabilidad por quienes nos dieron la confianza de estarles representando en este Pleno de la Asamblea Nacional. Le escuché al presidente de la Comisión y manifestaba que hay algunos vacíos que no se han podido llenar en ese proyecto de ley. ¿Y para qué están los asambleístas de esa Comisión? Si no pueden debatir, si no pueden llamar a comparecer a personas que han sido utilizadas, que han sido violentadas, que han sido parte de este cruel crimen. Compañeros legisladores, llamo a la sensibilidad, a la coherencia. Llamo a que todos ustedes no votemos por un archivo de ley. Votemos para darles normativas que puedan prevenir esta clase de delitos atroces que están sufriendo muchos, muchos de los ecuatorianos y que nuestro país no tiene una base legal. Muchas gracias, compañeros legisladores.