🏛️ Asamblea Abierta

Assembly Member Cristián Benavides - Session 094

📅 Fecha: Fecha no disponible

⏱️ Duración: 11 minutos

🎤 Oradores: 3

📺 Video: Ver en YouTube

Quién habla

  • Luigi Edu Garcia Velasquez (9 min, 1224 palabras)
  • Diana Angélica Jácome Silva (0 min, 49 palabras)
  • No identificado (0 min, 39 palabras)

Transcripción completa

Transcripción automática generada con IA. Puede contener errores. Cada marca de tiempo abre el video oficial en ese minuto.

🕒 0:06 Luigi Edu Garcia Velasquez (51%)
Muchísimas gracias, señor presidente, por el uso de la palabra. Le solicito, por favor, que se pueda disponer un video que ha enviado por DTS a Secretaría General, por favor.
🕒 0:18 Diana Angélica Jácome Silva (52%)
Provao.
🕒 0:31 No identificado (0%)
Mi nombre es Pablo Pacheco, estudiante de la Universidad Politécnica Estatal del Carchi y estoy en quinto trimestre.
🕒 0:36 Luigi Edu Garcia Velasquez (51%)
A mí me pareció una conferencia bastante...
🕒 0:38 No identificado (0%)
intuitiva, bastante llena de conocimiento y aprendizaje sobre cómo podemos ayudar en la protección de vidas silvestres.
🕒 0:45 Diana Angélica Jácome Silva (52%)
Me llamó bastante la atención además de los conocimientos que uno mismo puede aprender sobre esto y sobre la fauna en sí. Estos son conocimientos necesarios para cada uno de nosotros y necesarios de aprender y para tener más conciencia sobre la naturaleza.
🕒 1:03 No identificado (0%)
árbol. ¡Aquí es hábitat!
🕒 1:13 Luigi Edu Garcia Velasquez (51%)
Quiero iniciar justamente con la exposición de ese pequeño video introductorio saludando a todos los estudiantes que nos visitan hoy y que están presentes aquí en la Asamblea Nacional. Bienvenidos jóvenes. Y lo proponía el video porque alguien decía por allí que todas las palabras vienen o deben venir acompañadas de acciones. Y esa es mi acción, el espacio que lo veían es un área protegida, es una aula viva dedicada exclusivamente al cuidado de la naturaleza y a la educación de nuestros niños y jóvenes que queda en la provincia del Carche. Un espacio que junto a mi esposa hemos construido con nuestros propios recursos, con nuestros sueños en común y sobre todo con nuestro espíritu apegado a la protección de la naturaleza. Un espacio que nos ha costado mucho para poderlo implementar y desde allí educar a las futuras generaciones. Por eso creo que sé de lo que voy a hablar el día de hoy. Quiero manifestar que hemos presentado un proyecto de ley similar para reformar nuestro código civil. Justamente porque allí hemos visto que nuestros animalitos aún son tratados y sobre este proyecto, quiero mencionar que hay algunas cosas que podemos implementarlas y mejorarlas. Creo que esta es la oportunidad en este primer debate y echarla hacia adelante porque esta ley debe ser aprobada. En el 2010 tuve la oportunidad de recorrer varios países de Europa y como estudiante de maestría defender uno de los aciertos más grandes que ha tenido este país. Y me refiero que se haya implementado en el 2008 en la Constitución el artículo 71 y 14 que habla de los derechos de la naturaleza. Un gran aporte, uno de los aciertos más grandes de la historia de nuestro país en temas ambientales. Con orgullo lo defendía y predicaba que era la oportunidad mientras Europa recién hablaba de los objetivos de desarrollo del milenio, ni siquiera se hablaba de la agenda 2030, de que Ecuador había tomado esta decisión desde sus comunidades, desde sus gestores, desde sus actores sociales, el hablar o debatir sobre la importancia de los derechos que debe tener la naturaleza. Qué importante era hacerlo. Pero claro, siempre manifesté que nuestra Constitución en torno al garantismo, al exceso de garantismo de derechos, también contemplaba y yo la graficaba como unos zapatos muy grandes que en el tiempo no los íbamos a poder manejar. Y difícilmente íbamos a poder caminar con ellos. Y no creo que me equivoqué en los escritos que promocionaba frente al tema de la progresividad de la aplicación de nuestro modelo constitucional. Por ejemplo, ya vivimos momentos complejos en la normativa sobre temas de movilidad humana y no ha sido diferente en temas ambientales. Esta ley de educación ambiental debió haber sido implementada días después de que se expidió nuestra Constitución en nuestra Constitución de la República. Hoy quizá tendríamos sociedades más empoderadas, más dignas, más agradecidas con la naturaleza. Y jamás habría permitido una sociedad empoderada el ecocidio que se realizó entre los años 2016 y 2017. Y me refiero a la apertura masiva del catastro minero a través de subastas públicas internacionales. Se adjudicaron más de mil 700 millones de hectáreas a las empresas mineras. Y creo que ahí ya existió una contradicción entre quienes propusieron esta reforma constitucional que luego ya no la pudieron honrar. Muchas comunidades fueron desplazadas en aquel entonces. Especies de flora y fauna puestas en riesgo. Dirigentes judicializados por sabotaje, terrorismo, ataques, resistencia. No lo digo yo, lo dicen los informes de la CONAIE, de la INRED en general sobre lo que se vivió en aquellos momentos. Al día de hoy nuestro país produce más de 14 mil 200 toneladas diarias de basura. De eso apenas del 4 al 6 por ciento es reciclado, siendo la posibilidad de que el 89 por ciento de eso a basura, entre comillas, pueda sufrir un proceso de reciclaje. Ahí debemos trabajar y fortalecer nuestra normativa para que vayamos abriendo los ojos ante estas eventualidades. En la actualidad, 2 mil 762 especies de fauna silvestre están en lista roja. Por ellos hay que ir legislando. Tenemos problemas como la expansión de la frontera agrícola, la industria petrolera, la minería, la deforestación, el cambio de uso de suelo. En general, muchos problemas que tienen que advertirse desde la educación ambiental. La destrucción de bosques nativos. Desde el 2020 al 2024, el Ecuador perdió más de 239 mil hectáreas de bosque. Sobre ello hay que ir advirtiendo a nuestros niños y jóvenes que van a ser los hacedores de estos cambios estructurales. Pasar de una educación ecológica basada en discursos y en campañas ocasionales a ser un modelo de aprendizaje práctico, de metas verificables, de participación comunitaria, de una evaluación permanente y de impacto real. Por eso quiero sugerir dos cambios a la proponente. El uno que está establecido en el artículo 230, en lo que se refiere a los enfoques temáticos de la educación ambiental. Quisiera agregar uno que no se ha tomado en cuenta, y esto es la inclusión de temas de flora y fauna silvestre. Y otro de los temas, en el artículo 232, que se habla de la cooperación externa, que lo leo y literalmente señala, la Autoridad Nacional de Educación establecerá convenios con organizaciones gubernamentales y no gubernamentales que aporten a la educación ambiental en sus conceptos, prácticas y en la capacitación de docentes. Quisiera que allí también se agregue la posibilidad de que se lo haga no solamente con los docentes, sino con los discentes, con los estudiantes. Porque hay espacios como el que les he propuesto, que es el que nosotros manejamos como familia, donde educamos a jóvenes, donde les brindamos gratuitamente la oportunidad de ver cómo funcionan las energías renovables, la energía solar, cómo funcionan los huertos orgánicos, cómo nosotros protegemos. Ahí veíamos a una de las venaditas que rescatábamos de un incendio forestal, que se llama Angelita, porque nació de la Reserva Ecológica del Ángel. Y claro, para nosotros mostrar esas realidades, creo que educan más que las mismas aulas. Quisiéramos solicitar también este cambio porque creemos que sí lo podemos hacer, sobre todo las organizaciones sin fines de lucro. Y por último, quiero apoyar este proyecto y que invito a todos, a todos los asambleístas, a hacer lo mismo. Este es el momento. Si hay vacíos, por ejemplo, le escuchaba a la asambleísta Mariana Yumbay, que no se ha tomado en cuenta el tema de las comunidades, de algunos sectores estratégicos, creo que esta es la oportunidad. Siento que este es un momento bueno y creo que nuestros jóvenes llevarán una huella de que esta asamblea se preocupa, quizá un poco tardíamente, porque lo debimos haber hecho hace algunos años, pero nunca es tarde para poder enderezar nuestros comportamientos. Simplemente quiero terminar mi intervención, señor Presidenta, con un pensamiento. La educación ambiental la necesitamos todos, incluyo a los legisladores, incluyo a cada uno de nosotros, para que si alguien es comparado con un animalito, no se sienta ofendido. Igual, para que ni en broma se nos ocurra decir que el carnaval aún se juega con baldes de agua. Muchísimas gracias, señora Presidenta.
🕒 10:32 Diana Angélica Jácome Silva (52%)
Tiene la palabra la Asamblea.

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