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José Fernando Nantipia Chumpi (100%)
Muchas gracias, señor presidente. Colegas asambleístas, quiero iniciar esta intervención saludando a mi querida gente de la provincia de Morona, Santiago, a quien dignamente represento en este pleno de la Asamblea Nacional del Ecuador. Saludar a los jóvenes de las comunidades, chuar a chuar de mi provincia de Morona, Santiago. A sus familias que luchan día a día para salir adelante en medio de tantas brechas de desigualdades. Hoy quiero indicar, compañeros y colegas asambleístas, que no estamos discutiendo solo una ley. Hoy estamos debatiendo una herramienta que puede cambiar la vida de miles ecuatorianos. Porque cuando hablamos de educación financiera, hablamos de algo muy concreto, que esto debe incorporarse en el pensum de estudios de nuestros niños, desde el primer año de básica, hasta en el colegio y obviamente en las universidades. Porque esto nos va a lograr entender a nuestros niños cuál es este procedimiento de endeudamiento. Hablamos de que una familia sepa administrar lo poco que tiene, que un joven no caiga en esos sobreendeudamientos, de que una mujer emprendedora pueda crecer con sus productos. Hablo por mi Amazonía, por las mujeres, choar a choar, que tienen emprendimientos pero no pueden salir porque no desconocen la educación financiera. Este proyecto reconoce algo que es evidente en nuestro país, en especial en la Amazonía, que existe una brecha de desconocimiento financiero, especialmente en los sectores rurales, en las poblaciones vulnerables y en territorios como la Amazonía. Y es ahí donde esta ley cobra sentido, colegas asambleístas. En la Amazonía muchas veces nuestros productores, nuestros emprendedores, nuestros jóvenes tienen talento, tienen la iniciativa, pero no tienen esta herramienta que hoy la Asamblea Nacional. Y agradezco a la Comisión que ha trabajado arduamente y de manera técnica en beneficio de nuestra juventud, de los pueblos y nacionalidades. Hoy los jóvenes no saben cómo acceder a un crédito adecuado, no saben cómo invertir, no saben cómo evitar caer en engaños en sistemas informales que terminan afectando directamente a sus familias. Y qué pasa entonces, colegas asambleístas, el esfuerzo se pierde, las oportunidades se reducen y la pobreza se perpetúa. Por eso esta ley es importante, porque entiende que la educación financiera no es sólo ahorrar, sino aprender a tomar decisiones para toda la vida. Desde cómo administrar ingresos hasta cómo invertir, cómo protegerse y planificar el futuro de sus familias. Pero además, esta propuesta tiene un impacto nacional, porque el Ecuador enfrenta un problema real y el sobreendeudamiento de las familias, la falta de cultura del ahorro, la desconfianza en el sistema financiero y la desigualdad en el acceso de oportunidades. Y frente a eso, esta ley plantea algo clave, formar ciudadanos informados, responsables y capaces de participar en la economía de nuestro país. Esto no sólo beneficia a cierto grupo, como decía la colega ponente asambleísta Cecilia Baltazar, esto beneficia a todos los ecuatorianos, en especial a los pueblos y nacionalidades de nuestro querido Ecuador. Compañeros, también es importante decirlo con claridad, que esta ley no puede quedarse en papel. Debe llegar a los territorios, debe adaptarse a la realidad de cada una de las provincias, de cada una de nuestras regiones, la Amazonía, la Sierra, la Costa y la región insular. Debe incluir a las comunidades rurales, a los pueblos y nacionalidades, quienes históricamente han estado fuera de estas políticas. Porque no es sólo hablar de educación financiera en una ciudad, en una comunidad amazónica, donde muchas veces ni siquiera hay acceso a servicios financieros formales. Por eso, el enfoque debe ser bien claro. Una educación financiera inclusiva, intercultural, y muy cercana a nuestra ciudadanía, a nuestra gente, que llegue a través de escuelas, de programas comunitarios, de radios locales, de organizaciones sociales, que se entienda, que se viva y que se aplique realmente lo que el pueblo necesita. Colegas asambleistas, este proyecto no sólo es una solución inmediata, pero si es una decisión estratégica, es sembrar hoy, para que en el futuro tengamos ciudadanos más preparados, familias más estables, y que un país más justo. Desde la Amazonía decimos con claridad, no queremos más políticas que se queden en el discurso, queremos herramientas reales para salir adelante, y que esta ley, bien implementada, debe ayudar a todas nuestras familias, en especial a nuestra juventud. Por eso mi llamado es a respaldar esta iniciativa, agradecer nuevamente a la Comisión por ese trabajo arduo, en presentar esta iniciativa, este pleno, pero también fortalecerla, pero también nosotros como asambleístas tenemos que vigilar su cumplimiento y asegurar que esto llegue a donde más lo necesitan, porque al final del día, esto no se trata de cifras ni conceptos técnicos, se trata de la vida de nuestra gente. Por Morona, Santiago, por la Amazonía y por el país. Irún Tlarit Kakarmaidji, muchas gracias Presidente y colegas asambleístas. Tiene la palabra la señora.