asambleísta Boris Andrade. Muy buenos días, compañeros asambleístas y a la ciudadanía que nos siguen en las diferentes medios oficiales. Es un placer para mí dirigirme a ustedes por un proyecto de ley necesario que se ha logrado integrar de manera eficiente gracias al largo trabajo de la Convención del Derecho a la Salud y al Deporte. Compañeros, como es de conocimiento general, existen enfermedades que aparecen de un día para otro. Pero la obesidad en este caso no es una de ellas. La obesidad empieza mucho antes de que un médico lo diagnostique, porque es una enfermedad que empieza con hábitos, con entornos y muchas veces durante la etapa más importante de la vida, que en este caso es la infancia. Por eso, si bien es cierto que el proyecto de ley abarca a todas las personas sin discriminación de edad, género o condición, quisiera enfocarme en el eslabón más importante que es la prevención en la niñez y la adolescencia, porque más de 390 millones de niños y adolescentes a nivel mundial viven con sobrepeso. 160 millones ya tienen obesidad. De hecho, la Organización Mundial de la Salud lo considera uno de los mayores desafíos de salud pública en la actualidad, por lo que nuestro país no está al margen de esa realidad. En Ecuador, de acuerdo a la última encuesta, aproximadamente uno de cada tres niños entre 5 y 11 años presentan sobrepeso u obesidad. Esto significa que miles de niñas y niños están iniciando su vida con un mayor riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión u otras enfermedades crónicas, que podrían acompañarlos durante toda su vida. Además, los especialistas que hemos recibido en la comisión también fueron claros, sin advertir, que la obesidad infantil se ha multiplicado en las últimas décadas y un gran número de niños no realiza la actividad física necesaria ni mantiene hábitos saludables. Por eso, cuando un niño desarrolla obesidad, comprometemos su salud en el presente, pero también limitamos su calidad de vida en el futuro. De eso le tenemos que sumar que la obesidad en infancia tiene consecuencias psicosociales adversas, porque afecta al rendimiento escolar, a la calidad de vida y también fomenta la discriminación en muchos de los casos. Entonces, compañeros legisladores, el proyecto de ley orgánica para la atención integral de las personas con obesidad incorpora acciones para fortalecer la detención temprana del sobrepeso y la obesidad, promover la educación alimentaria y nutricional, incentivar la actividad física e impulsar entornos saludables en los espacios donde niñas, niños y adolescentes se desarrollan, así como campañas permanentes de información y sensibilización que permitan a las familias adoptar hábitos de vida saludables. También fortalece la coordinación entre las instituciones de Estado para que la prevención, además de ser parte del sistema preditario de salud, se involucre de forma efectiva al sistema educativo, a los gobiernos locales y a todos los actores que tienen la responsabilidad de construir entornos que favorezcan al bienestar de nuestra niñez y adolescencia. Compañeras y compañeros asambleístas presentes, este informe para el primer debate es un gran avance para la Comisión y para esta Asamblea, porque sin duda marca el camino para el bienestar de las familias ecuatorianas. Muchas gracias, señor presidente. Le devuelvo la palabra.