presidente. En los últimos días, los colegas periodistas, a través de los diferentes medios de comunicación, han dedicado amplios espacios, invitando a expertos en hacer análisis sobre la problemática a la que ha hecho referencia quienes me antecedieron en la palabra. Decía Raúl Chávez que la justicia que tarda no es justicia, pero yo diría también más vale tarde que nunca, porque el país también estuvo acostumbrado a mirar cómo procesos llamados de fiscalización se interrumpieron por a lo mejor no convenir a ciertos intereses en algún momento. Considero, señor presidente, colegas asambleístas, que este es el momento más adecuado para demostrar que el estado no está ausente, porque también hay voces, hay análisis que se dice que el estado es el que se está ausente, porque aquí no estamos hablando solamente del ejecutivo o del gobierno nacional a quien se le querrá indalgar todo este tipo de problemas. Las cosas que cumplen y que no cumplen cada una de las funciones del estado obviamente tienen y merecen un seguimiento de nuestra parte cumpliendo esa tarea fiscalizadora. En los medios de comunicación se ha hecho referencia a que el juez Carlos Serrano, que en el mundo del derecho, que en la Federación Nacional de Abogados, en los colegios de abogados, ha sido calificado a lo mejor si no 10 sobre 10, pero al menos un 9.5 sobre 10, yéndonos a la realidad de que nadie es perfecto. Pero la renuncia se ha señalado que es la consecuencia de dejarle sin garantías suficientes, de quitarle la seguridad y eso deja entrever desgraciadamente en el país que algo no está sucediendo bien, que algo no está marchando bien, porque si hay un juez anticorrupción que está cumpliendo su papel, porque le dejamos obviamente sin las garantías necesarias y esas expectativas y esas incógnitas será necesario que el señor obviamente presidente de la judicatura vaya al hemiciclo y le diga a los colegas asambleístas cuál es el verdadero problema. Yo creo que la gente en campaña fue clara en decirnos a cada uno de nosotros, tanto a quienes estamos hoy en un lado como quienes están en el otro lado. Recuerdo yo en campaña nos decían vayan a fiscalizar, pero vayan a fiscalizar con responsabilidad, no se presten para el circo, no se presten para el zainete. Yo creo que hoy lo que ha planteado Andrés Castillo, que tiene el respaldo obviamente tanto de Raúl como de Otto y el mío también, lo que se está planteando es una manera diferente de cumplir con una tarea fiscalizadora, donde se puede establecer con claridad cuáles son las razones por las que se ha dado lugar a que se genere. Este que aparentemente no es un escándalo, sí, es un escándalo, obviamente, porque estamos hablando de una de las funciones del Estado que empieza a generar ruidos en la normalidad y en la tarea regular que tienen las actividades dentro de nuestro convivir. Yo me sumo también a que se pueda hacer el análisis, el análisis, si es que Andrés ha dicho que sean ocho días término, no sé si lo adecuado entonces, que sea ocho días plazo, con lo que ya no correrían los días feriados y tampoco los fines de semana, ¿no es cierto? Y podríamos obviamente acelerar los tiempos. Yo coincido en que si es necesario, señor presidente, suspender el receso legislativo y que usted haciendo uso de su facultad nos pueda convocar a un periodo extraordinario para abordar estos temas que son preocupación obviamente del país, pues ahí estaremos nosotros para decir presentes, para decir que sí estamos preocupados para que los errores que se cometan, para que las investigaciones que tengan que realizarse, se lo hagan dentro del marco de la ley y del respeto. Hasta aquí mi palabra, señor presidente. Gracias, asambleísta.