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Cristian Benavides Fuentes (100%)
Asambleísta Cristian Benavides. Muchísimas gracias, señor presidente, y a todos quienes conformamos esta Asamblea Nacional. Mi saludo al país. La presente, la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión del Suelo, es un instrumento más que normativo, un instrumento técnico y diría yo casi matemático. Voy a explicar también que evidentemente es perfectible en el tiempo y debe ser funcional de acuerdo a cómo va cambiando el territorio. Lo importante es que se visualice o se visualicen ciertos criterios, criterios de sostenibilidad, de participación comunitaria y sobre todo la armonización de políticas públicas territoriales. En ese sentido, creo yo que la importancia de esta normativa es tal que no hablamos de cualquier cosa, no hablamos de territorios físicos, hablamos de vidas, hablamos de vidas y reitero por tercera vez, hablamos de vidas humanas. Quiero explicar tres casos que los encontré en Latinoamérica y que vienen justamente de la mano de este instrumento de planificación, de esta ley. El caso de Petrópolis en Brasil, en el 2011, con la pérdida de 900 vidas y en el 2022 con 230 personas fallecidas, pese a tener un plan director municipal, como lo llaman allá, y cuando se otorgaron permisos de construcción en laderas en dichos territorios. Las Naciones Unidas habló de que este era uno de los peores desastres en las fallas de planificación urbana. En Medellín, que pese a ser pionero en la planificación y en el ordenamiento territorial, el barrio La Gabriela, en el año 2010, 80 muertes. De igual manera, el caso de la tragedia de Vargas en Venezuela en 1999, que dejó cerca de 30 mil víctimas, todo por haber realizado construcciones masivas en zonas de quebradas. Así que la importancia es grande de este instrumento, de esta normativa. Muchas veces los alcaldes derivan en presiones de carácter político, en intereses inmobiliarios y también en una debilidad técnica municipal. Y la importancia de haber trabajado en equipo y debo validar el trabajo eficiente realizado por parte de la comisión a través de su presidenta y también de todos quienes conformamos esta comisión diversa, plural, pero creo que en este caso, fuera de las camisetas políticas, decidimos trabajar por el país, por el Ecuador, porque eso es lo que están buscando los ecuatorianos. Leyes para ellos, leyes que les garanticen la vida a los ciudadanos del Ecuador. En ese sentido, debo manifestar que esta normativa tiene sus asientos o tiene su asiento fundamental en una palabra que es básica y quizá la más importante, la planificación. Planificación que nace, y hay que reconocerlo, en el gobierno del expresidente Correa, uno de sus aciertos, la creación de las emplades para tener un sentido de orientación de país en todo lo que son políticas públicas, pero sobre todo la creación de la SOT en el 2016, que fue la entidad, o es la entidad, que busca de alguna manera regular el uso, la gestión del suelo. Y aquí algunos aportes de esta ley. La transitoria primera, que es la que busca armonizar el trabajo de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos conjuntamente con la Superintendencia de Ordenamiento Territorial. Eso es fundamental, porque estamos hablando de territorios, de municipalidades, de espacios, donde evidentemente hay que armonizar y allí se establece un plazo de seis meses exactos para que ya se realicen protocolos de coordinación técnica, de integración de variables de riesgo, de vulnerabilidades y adaptaciones climáticas, y de igual manera en los instrumentos de planificación y de gestión del suelo. De igual forma, se busca que la Superintendencia de Ordenamiento Territorial se fortalezca y que de alguna forma se convierta en un ente de asistencia técnica y de coordinación, que quizá es muchos de los problemas que tienen los municipios, sobre todo los más pequeños, que ven en la SOT ese demonio, ese fantasma que les persigue, que les intenta sancionar y que muchas veces en lo desprovistos que tienen de equipos técnicos los municipios más pequeños, muchas veces tienen que lidiar con sanciones que ni siquiera conocían o que tampoco tenían esa expertise para poder luego defenderse. Así que ahí la importancia de lo que actualmente se está mencionando en este instrumento de legislación. Y sobre todo en lo que bien decía la señora Presidenta de mi comisión, en no desaparecer la SOT, porque esa era una de las razones de ser de algunos de los proyectos. Buscaban eliminar el régimen sancionador, buscaban evitar el control de la Superintendencia de Ordenamiento Territorial. Eso sería terrible, no me quiero imaginar, no todos, pero hay muchos alcaldes que por sus compromisos políticos buscan quedar bien con su población y seguramente terminarían poniendo cooperativas de vivienda en territorios de riesgo. Eso hay que evitarlo. Eso hay que, de alguna manera, pese a que violenta el principio mismo de la autonomía, considero yo, creo que ahí es vital que haya un ente, un brazo ejecutor del gobierno para evitar que esto suceda y evitar desgracias como las que he mencionado anteriormente. El artículo 6 de esta normativa busca de alguna manera que también se entregue información oportuna cuando existe la negativa injustificada, asumiendo la presunción de la verosidad y sobre todo emitiendo responsabilidades administrativas para, en este caso, los alcaldes que se pudiesen hacer los ciegos o sordos ante la existencia de la normativa. De igual manera, el artículo 9 es fundamental porque de alguna forma también explica que el compromiso de la enmienda y de la reparación para que éste se establezca en un plazo de 12 meses y la Secretaría de la Superintendencia de Ordenamiento Territorial haga su función, que es la de sancionar cuando se omiten, cuando se dejan algunas actividades fuera de contexto. Yo les invito a todos los legisladores. Parecería ser que es un instrumento no tan importante y como lo he manifestado es demasiadamente técnico, pero yo sé que sus equipos, alcaldes, prefectos, juntas parroquiales de todo el Ecuador deben tener sus aportes, sus preocupaciones y posiblemente mejoras que puedan venir después de este primer debate. Por eso quiero invitar absolutamente al Ecuador porque sé que hay la posibilidad, hay la apertura en la comisión de que se les escuche y de alguna manera buscar mejorar este instrumento que nunca debe perder la esencia de control, pero sí debe también abrir los espacios para escuchar posibles mejoras a este instrumento legal. No me quiero detener mucho, pero sí hemos podido ver en el país que algunos alcaldes lastimosamente, por ejemplo, se podría aportar, están realizando expropiaciones para beneficiar a sus amigos, a sus colegas, a sus compadres, asumiendo roles de ecología y ahí hay que buscar situaciones para poder enmendar y poder fiscalizar también estos excesos que enriquecen a ciertas familias. De igual manera, las sanciones o la falta de continuidad que lastimosamente se da en la obra pública, que bueno, por rivalidades políticas, entre comillas, se suele dar, pero en el tema de ordenamiento territorial no puede pasar, no debe pasar. Hablo en el caso de mi cantón, por ejemplo, nosotros en el 2021 ya creamos una zona de desarrollo especial, un polo de desarrollo, una especie de zona franca. A ver si le han dado continuidad, como es del anterior alcalde, entonces hay que se sepulte, negando la oportunidad a jóvenes, a empresarios, a instituciones de poder invertir en la ciudad de Tulcán. Y eso no ha pasado, ¿por qué? Porque no les interesa que continúe el desarrollo de sus pueblos y más bien quieren sepultarlo entre intereses mezquinos. Y por último, la destrucción del patrimonio de las ciudades. Y yo ahí invito que hagamos también un ejercicio de fiscalización y en este caso al Instituto Nacional de Patrimonio, porque se están haciendo los ciegos y los sordos ante realidades que se demandan en los territorios, sobre todo en las ciudades. Destrucciones de viviendas que siendo patrimoniales buscan, entre comillas, recursos económicos para los directores de planificación y emiten las certificaciones, los permisos para demoler, para destruir el patrimonio de todos. Eso no lo podemos permitir. La Asamblea tiene que ser un ente sobre todo de contención de esos excesos, de esa problemática que no debe salir desprovista de este hemiciclo. Quiero saludarles, enviarles un abrazo. Yo creo que luego de estas últimas jornadas electorales siento que hay esa intención de podernos sentar a trabajar. Es tiempo de hacerlo. Un ciudadano en una comunidad pequeña me decía me da pena, me avergüenza cuando veo cómo se injurian, cómo se insultan los legisladores. Queremos leyes para el Ecuador, queremos leyes para el país, para los jóvenes, para los emprendedores, para los campesinos. Podemos hacerlos, señoras y señores legisladores. Es tiempo de quitar esas banderas políticas y pensar en una sola bandera tricolor. El Ecuador nos necesita, nos necesita unidos y en los momentos de crisis aparecen los líderes y yo veo que ustedes tienen esas capacidades, esos dones de liderazgos territoriales que nos permitan hacer mejor las cosas. Tenemos todo el tiempo, tenemos casi tres años, un poco más, para poder demostrar al Ecuador que es posible legislar sobre todo con amor. Muchísimas gracias, señor presidente.