🕒 0:03
Jhajaira Estefanía Urresta Guzmán (75%)
Gracias, señor presidente. Muy buenas tardes con los señores legisladores, con el pueblo ecuatoriano. Señores asambleístas, pueblo ecuatoriano, bien dice la frase, el que no conoce su historia está condenado a repetirla. Así que antes de llegar, señor presidente de la comisión, con absoluto respeto, a topar algunas observaciones que lo haré llegar de manera, obviamente, responsable y de manera formal. Sí quiero anunciar al pueblo ecuatoriano por qué estamos el día de hoy tratando esta ley, por qué hemos llegado a este punto de la historia y que obviamente participo en total del comentario de que si hay responsables, tienen que responder los responsables, más no el pueblo, más no la tropa, ni mucho menos los oficiales. Pues bien, este proyecto, señores asambleístas, nace de la obligación constitucional, del mandato de la Corte Constitucional y sobre todo, nace del compromiso que tenemos como Estado quienes, para proteger a quienes nos cuidan la vida, cuidan la soberanía del país, cuidan la tranquilidad de las familias ecuatorianas e incluso ponen su propia vida a favor de todos nosotros. Hace cinco años la Corte Constitucional declara de manera inconstitucional, total, la ley de fortalecimiento a los regímenes especiales de seguridad social, lamentablemente impulsada desde en aquel entonces la presidencia del Ecuador, el expresidente Rafael Correa. Esta reforma toma vida desde el año 2008 que comienza a ser analizada y es impulsada en el año 2016 bajo la administración de lo que lamentablemente luego sería una protagonización bochornosa y obviamente que deslegitimaba la acción de las Fuerzas Armadas y su sostenibilidad. Y no hay que olvidarlo, fue durante esa misma administración ministerial y presidencial cuando se intentó, obviamente, debilitar, y se lo hizo luego, en el año 2016, con el retiro de 41 millones de dólares de Alisa. No olvidemos, por favor, señores asambleístas, las cifras. 41 millones de dólares retirados hacia Alisa. Recursos de los propios militares sin mayor explicación. Cuando los soldados y pensionistas protestaron, voy a continuar con la línea del tiempo, luego obviamente daré nombres y apellidos, si quisiéramos saber cómo se los llamó. Cuando hablamos, señores asambleístas del ISPA, hablamos de personas, no de números. Hablamos de vidas, de familias y obviamente de aquellas viudas que perdieron a sus esposos en actos justamente de su gestión profesional. Hablamos de soldados que han quedado con discapacidad, lamentablemente por cuidarnos la vida, en operativos contra el crimen organizado. Y hablamos de aquellos sargentos que han pasado la vida entregando seguridad y protección a esta patria. Pues bien, vamos a la línea del tiempo. La crisis del ISPA no aparece, señores asambleístas, de la noche a la mañana. Voy a dar nombres, espero que por favor, con el mismo respeto que se les escuchó, escuchen. Resulta un nombre en particular y como les había dicho, el inicio de esta ley que se llama Ley del Fortalecimiento a los Régimen Especiales de Seguridad Social Inconstitucional, nace desde el estudio de quien en aquel entonces, año 2008, era el ministro de Economía, aquí sentado, el asambleísta Ricardo Patiño, junto al expresidente Rafael Correa. Toman ocho años para ponerla en vigencia. A partir de ese momento, y obviamente desde el momento de angostura, Ecuador atraviesa lamentablemente una definición geopolítica diferente y también una ideología de política de defensa totalmente adversa a la defensa de la policía y el ejército ecuatoriano. Comenzó entonces un procedimiento de desestabilización, debilitamiento institucional, reducción de las capacidades operativas, cuestionamientos permanentes a la institución militar, chirlazos en medio de una sala de prensa, pérdida de la autonomía y decisiones políticas que afectaron no solamente en el año 2008-2016, sino hasta la fecha actual. El punto de quiebre nace, para que estemos el día de hoy aquí, con un acto de inconstitucionalidad y con una sentencia de corte, justamente por el retiro de cerca de 41 millones de dólares por parte del Ministerio de Defensa, en manos en aquel entonces del asambleísta actual Ricardo Patini. ¿Y por qué se lo hace? Por un caso conocido y fiscalizado hasta el momento, el caso Los Amantes. Aquello no solamente se hace una disputa administrativa, sino también una intervención política a las Fuerzas Armadas. La confrontación continúa, hicieron el relevo total de la cúpula militar, las reformas posteriores al sistema de seguridad social, que fueron aprobadas sin estudios técnicos, como dice la Corte Constitucional, y obviamente garantizando la sostenibilidad política del gobierno, más no la sostenibilidad política y administrativa económica del ISFA. Lo más importante, señores asambleístas, es que en el sector político, los señores militares sí se pronunciaron en aquel entonces, y doy con fechas. La Asociación de Militares en Servicio Pasivo, se concentraron desde las 10 de la mañana de un lunes, 27 de junio del 2016, a reclamar justamente el retiro de estos fondos del ISFA, y en vista de que le cerraron las puertas en las narices al señor ex ministro de Defensa, Ricardo Patiño, lo declararon persona no grata de las Fuerzas Armadas. Ahí les digo, señores asambleístas, ¿quiénes son los que descuidaron a nuestras Fuerzas Armadas? ¿Quiénes les dejaron desprotegidos? ¿Quiénes se olvidaron de esas viudas? ¿Quiénes se olvidaron de esas familias? Ahora resulta que porque venimos al Pleno a cumplir con la sentencia de la Corte, somos nosotros los irresponsables. Pues no, señores asambleístas, siéntanse en la plena libertad de estar en primer debate y proponer observaciones para el fortalecimiento de nuestras Fuerzas Armadas, pero tampoco vamos a permitir una patente de corso de que un cierto grupo político presente incluso presentaciones ante la prensa y diga que son los salvadores del mundo, teniendo en cuenta otra mentira más que se ha dicho a la mañana de hoy, que han presentado un informe de minoría. Le agradezco, señor presidente, que el señor secretario de su comisión me acaba de notificar de que solamente se han presentado dos observaciones por parte del asambleísta Cuero y por el asambleísta de la Torre, más no hay un informe de minoría, señores asambleístas. Eso es mentira. Voy concluyendo. Las consecuencias de estas decisiones adoptadas sin visión institucional en largo plazo es lo que nos lleva a estar pagando los platos del día de hoy. Durante el gobierno del expresidente Rafael Correa, particularmente en el año 2009-2011, señores asambleístas, no solamente se produce un quiebre en el ISFA, se produce un incremento significativo en el volumen de ingreso de oficiales y tropa a las escuelas de formación, sin una forma técnica de ver el sistema de ascensos, no la planificación estructural, también es parte de esta sentencia. El resultado lamentablemente precario de quienes ostentaron en aquel entonces el Ministerio de Defensa y la Presidencia del Ecuador, hace que obviamente hoy tengamos estos análisis de unas propuestas concretas en cuanto a los años de servicio, en cuanto a las aportaciones, y obviamente ante los años que los oficiales y personas de tropa que tienen actualmente 13, 14, 15 años de servicio estén afectados. Concluyo, la propuesta busca garantizar derechos, pero nuestro valor técnico es presentar observaciones, señor presidente, que en este momento ya se ha enviado a su DTS y a la Comisión, para analizar los años de servicio de nuestra tropa y de nuestros oficiales. Pero cierro diciendo, hay que también poner nombres y apellidos de los responsables que el día de hoy nuestras Fuerzas Armadas estén pasando esto. ¿Qué falta de criterio? ¿Qué falta de humanidad? Y luego se paran, luego hablan aquí en el Pleno, y para quienes estamos cansados de las vulneraciones y de las violencias, nos llaman traidores. ¿Quiénes son los traidores de la patria, asambleísta patiño? ¡Dígalo usted! ¡Dígalo usted! ¿Quién? ¿Quién puso a las Fuerzas Armadas en precariedad? ¿Quién hizo esta ley y quién se robó los 41 millones de dólares? Lo bueno, señora fiscal y señor fiscal encargado, ya tenemos nombre y apellido, no cobremos del dinero a las Fuerzas Armadas. Aquí está sentado. Gracias, señor presidente.