🏛️ Asamblea Abierta

Asambleísta Lucía Jaramillo - Sesión 106

📅 Fecha: 7 de julio de 2026

⏱️ Duración: 5 minutos

🎤 Oradores: 1

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Quién habla

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Muchas gracias, presidente, colegas asambleístas, ecuatorianos y ecuatorianas. Un saludo muy especial a la provincia del Guayas, a la cual represento. Hoy esta Asamblea Nacional Ecuatoriana tomará una decisión que durante años fue postergada. Quitarle al crimen organizado su ruta de escape. Por eso esta ley que estamos debatiendo tiene un mensaje claro, directo y sin rodeos. El Ecuador no será escondite, el Ecuador no será guarida, el Ecuador no será santuario de criminales. Que lo entiendan bien quienes se creyeron intocables. Una cédula ecuatoriana, señores, no debe ser un blindaje penal. Un pasaporte no debe borrar delitos. Una frontera no puede ser el fin de la justicia. Ser ecuatorianos es un orgullo. No es una coartada, peor un salvoconducto para delinquir y después enconderse detrás de un país. Porque, señores, un país no debe proteger a capos. Un país debe proteger a las familias. Un país debe proteger a sus víctimas. Un país debe proteger a la gente buena, a la gente honesta. Y por eso esta bancada, la bancada de ABN, hará que esto se cumpla. Que se cumpla con lo que ustedes ecuatorianos decidieron el 21 de abril del 2024. Ese día el pueblo ecuatoriano habló con una claridad que no puede desconocerse. Y es que el país no puede seguir permitiendo que la nacionalidad sea utilizada como refugio de quienes cometen delitos graves. Y eso es lo que estamos haciendo hoy. Hoy esta Asamblea Nacional está obedeciendo a su pueblo, a nuestros mandantes, a quienes nos pusieron aquí. Y quiero ser muy clara frente a quienes intentan confundir a los ecuatorianos. Esa ley no entrega soberanía, porque soberanía no es esconder a prófugos. Soberanía no es esconder a delincuentes. Soberanía no es permitir que un criminal use nuestra bandera como escondite. Soberanía, señores, es que el Estado ecuatoriano tenga la fuerza legal y tenga todas las herramientas para defender a su gente. Por eso este gobierno, el gobierno del presidente Daniel Novoa, está tomando decisiones firmes. Si el crimen organizado aprendió a cruzar la frontera, la justicia también tiene que hacerlo. No podemos enfrentar a carteles internacionales con leyes débiles. No podemos perseguir mafias globales con herramientas viejas. No podemos pedir seguridad mientras dejamos intacta la puerta de salida a los criminales. Esa ley regula la extradición activa, como ya mis compañeros lo explicaron, para que el Ecuador pueda pedir la entrega de quienes huyeron de nuestra justicia. También regula la extradición pasiva, para que quienes sean requeridos por otros países respondan por delitos graves, con reglas claras, con procedimientos legales, con jueces y también, por supuesto, que con la Constitución. Y que quede claro, aquí no habrá extradición si existe riesgo de pena de muerte, tortura, persecución política o violaciones graves de derechos. Porque esta ley, señores, no abre la puerta al abuso. Esta ley cierra la puerta a la impunidad. Aquí hay debido proceso, aquí hay control judicial, aquí hay respeto a los derechos humanos. El Ecuador ha visto nombres que se convirtieron en símbolos de miedo. Fito, Patucho, Celso, Topo. Pero esos nombres también deben convertirse en el inicio de una nueva etapa. Una etapa en que los criminales sepan que ya no basta con cambiarse de ciudad. Que ya no basta con cruzar una frontera. Que ya no basta con esconderse detrás de un documento. Donde se escondan, la justicia los va a alcanzar. Escúchenme bien. Donde se escondan, la justicia los va a alcanzar. Porque cuando cae un cabecilla no gana un gobierno, no. Gana esa madre que espera todos los días ver a su hijo regresar a casa sano y salvo. Gana el transportista que quiere trabajar con tranquilidad. Gana ese comerciante que está cansado de las vacunas. Y gana ese joven que merece un futuro digno y no ser reclutado por criminales. Señores, con esta ley gana la familia ecuatoriana, gana el Ecuador. Muchísimas gracias.

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