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Steven Leonardo Ordóñez Bravo (100%)
Gracias por el uso de la palabra, señora Presidenta. Un saludo para todos los asambleístas. Para mí es un honor hablar esta tarde, más que todo por un tema tan importante de lo que todos los ecuatorianos piden. Yo creo que cuando estuvimos en campaña, cuando salimos a los recorridos, cuando estamos en territorio, lo que la gente pide es seguridad. Pero tenemos que ser claros, para que haya seguridad se necesita justicia, porque si no hay justicia, no hay seguridad y si no hay seguridad no hay inversión y si no hay inversión no hay desarrollo y tampoco hay trabajo. Y el caos viene a este país. Hoy yo voy a hablar por la provincia de Loro y por las fronteras. Yo creo que la provincia de Loro es una de las provincias más complicadas en materia de seguridad de este país, porque somos vulnerables, porque somos frontera, porque somos una provincia bananera, camaronera, cacotera, que tiene puertos de aguas profundas, que tiene aeropuerto y porque tiene minería. Somos vulnerables. Y hoy por hoy, si yo narro lo que pasa en esta provincia, que es, el bananero tiene miedo que lo contaminen de droga porque si no lo matan. El camaronero de la misma manera. El minero, todos creo que sabemos lo que pasa en Ponce Enrique, lo que pasa en Portobelo y lo que pasa en Zaruma. Vacunados. Y si hablamos del sector comercial, en la capital bananera del mundo, Machala, usted da una vuelta por el centro y encuentra los locales cerrados, cerrados o se arrienda, se arrienda. Porque no hay las garantías. Y si hablamos de un taxista, vacunados, a un taxista que gana 30, 40 dólares diarios, a las cooperativas les tiran una bomba. Las mujeres que trabajan en los hogares no pueden salir de los barrios porque les toca pagar hasta un dólar diario, porque si no, las matan. ¿Qué quiero llegar con esta intervención? Que de nada sirven los esfuerzos que haga la Policía Nacional, los esfuerzos que haga las Fuerzas Armadas, los militares, los marinos, si no hay justicia. ¿Cuántas veces lo hemos visto al Ministro del Interior prácticamente poniéndose de rodillas para que un fiscal pueda formular cargos a un delincuente? ¿O para que un juez pueda sentenciar a un delincuente? ¿No ha pasado este año? Lo pasó el año pasado, lo pasó en el 2024, con el Coronel Santa María, incluso que en Guayas cogían a un menor de edad y le faltaba llorar para que la función judicial aplique todo el peso de la ley. Y yo escuchaba con bastante atención las intervenciones de todos los asambleístas de la semana pasada y donde nos daban cifras importantes. Nos decía, claro, el compañero Gallardo que el 93% de los ecuatorianos creen en la justicia. Nos decía el compañero Esteban Torres que del 100% de las denuncias en temas penales solo el 2.3% tienen sentencia, el 2.3%. De las denuncias de estafa, el 0.13% tiene sentencia. Y de las denuncias de asesinato, el 2.6% tiene sentencia. Creo que no se está manejando bien la justicia, no están trabajando bien o no hay un sistema adecuado y por eso es necesaria la reforma al código de la función judicial. Porque, vean, en mi provincia, en Machala, ni siquiera hay corte provincial de justicia. Y me da tanta indignación. En el 2024 había un asambleísta que iba a la provincia y celebraba con bombos y platillos que habían hecho efectivo a la póliza de garantía porque en el terremoto del año 2023, en marzo, se afectó el edificio y hasta el día de hoy no hay corte provincial de justicia. Hablaba claro con las propias datos que daban los compañeros la semana pasada. Faltan más de 700 jueces en la función judicial. Hay un desfase de más de 600 fiscales en la función judicial. Entonces, no hay un trabajo coherente, no hay un trabajo práctico y por eso la gente no cree en la justicia del Ecuador. Y aquí hay que puntualizar algo. En el artículo 4 de esta reforma, se habla claro que se va a reformar el artículo 37 de la ley vigente, donde lo que se está pidiendo es que se le pueda hacer la prueba de confianza a los jueces. Yo hablaba aquí con el compañero Castillo, pero no solo a los jueces anticorrupción, debería ser a los jueces de las cortes provinciales, debería ser a los fiscales también provinciales, debería también ser a los secretarios, a los citadores, porque desde ahí se va tramando todo. Y que se les haga la prueba del polígrafo. Está bien. ¿Cómo me voy a oponer yo a esto si una de mis provincias es una de las más afectadas? Más de 400 muertes en lo que va en la provincia de Loro en este año. Más de 186 muertes en Machala. Yo no puedo regresar a mi provincia si yo no apoyo este tipo de leyes. Que lo único que se busca es mejorar la justicia. Lo que decía el compañero Alfredo Serrano es verdad. Al delincuente hay que tratarlo como delincuente. Y el juez que libera a un delincuente también tiene que ser tratado como un delincuente y que vaya a pagar la pena del delincuente. Yo también tengo que aclarar que no son todos los jueces y fiscales. Hay jueces y fiscales que son correctos. Que se han ganado con esfuerzo, con estudios, con méritos, sus cargos. Pero también hay jueces que no están haciendo bien las cosas. Pero a los jueces que están haciendo las cosas correctas también tenemos que protegerlos. Porque ellos también tienen familias. Ellos también tienen personas atrás de ellos. ¿Cómo van a aplicar todo el peso de la ley si no tienen quien los protege? Y por eso se está hablando claro aquí en el artículo 2. Que agrega el 9.1 de la ley vigente. Que de manera inmediata el Consejo de la Judicatura tiene que darle facilidades. Ya que sea para plataformas digitales, para plataformas por Zoom, que puedan pasar a audiencias y también para que tengan de manera inmediata protección policial. Porque es la única manera que ellos puedan aplicar el peso de la ley. Porque si no les da miedo. Yo no estoy justificando nada, pero es la realidad de lo que pasa en este país. Y no es desde este momento. Es desde hace muchos años atrás. Porque, vean, hay jueces que no solo se meten en el tema de la delincuencia, también se meten hasta en obra pública. Tenemos problemas en mi provincia porque hay jueces que ni siquiera quieren pasar las audiencias y dilatan las audiencias. Tengo problemas de agua potable por la mancomunidad de Machala. Se tragaron la plata, disculpen la mala palabra, se comieron la plata y está con una acción paralizada la obra. No se puede hacer efectiva la póliza de garantía. Tengo el mismo problema con agua potable en Zaruma de un proyecto de más de 10 millones de dólares. Que no se puede hacer efectiva la póliza de garantía. Hay el mismo problema en un hospital público que está en construcción de más de 3 millones de dólares en Zaruma. La gente muriéndose porque no tienen dónde atenderla. Y porque un juez no quiere pasar la audiencia ya más de un año, un juez de San Borondón, no se puede hacer la póliza efectiva de garantía y no se puede avanzar con el proyecto. ¿Quién pierde? Los ecuatorianos. Entonces eso no puede pasar en este país. Y algo claro también, que se vaya a crear una unidad especial para que revisen al patrimonio. Es el conocimiento público, un juez de 4 mil dólares aparece con patrimonio de 2 millones de dólares, de un millón de dólares, con casas de 500 mil dólares. ¿De dónde? Entonces, hay que hacer un control continuo de estas fortunas que aparecen de la noche a la mañana. Y también tenemos que apoyar a los jueces y fiscales que están haciendo bien las cosas. Y lo hablo por mi provincia, yo creo que eso pasa en todo el país y más que todo por las líneas de frontera. Tráfico de armas, tráfico de personas, sicariatos, bombardeos. ¿Por qué eso pasa? A veces da miedo topar estos temas, pero si nosotros no topamos, ¿quién nos topa? Aquí, en este tema de la función judicial, de la reforma, yo he visto que se ha llevado un buen debate, porque eso es lo que alimenta los debates, las cifras, los datos, los argumentos, porque aquí el único que tiene que ganar son los ecuatorianos. Tenemos que entender algo, que si no hay justicia, no hay fuerza pública, y si no hay fuerza pública, no hay república. Compañeros, clarito como el agua. Yo quiero agradecerle, Presidenta, por el uso de la palabra. Estas observaciones también serán enviadas por escrito y recuerden algo siempre. Como siempre lo he dicho aquí, yo siempre he venido a esta asamblea a trabajar con todas las bancadas, el aprecio y el cariño, porque lo único que tiene que ganar es un solo proyecto que tiene siete letras y que es Ecuador. Muchísimas gracias, bendiciones para todos.