🏛️ Asamblea Abierta

Andrea Castillo and Ana Borgues - Session 093 - General Commission

📅 Fecha: Fecha no disponible

⏱️ Duración: 4 minutos

🎤 Oradores: 1

📺 Video: Ver en YouTube

Quién habla

  • No identificado (4 min, 567 palabras)

Transcripción completa

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Presidente de la Asamblea, estimados asambleístas y demás presentes, muy buenos días. Somos Andrea Castillo y Ana Borges, cofundadoras de CONMAR, una organización ecuatoriana dedicada a la conservación y restauración de ecosistemas marinos y costeros. Agradecemos la oportunidad de participar en esta discusión desde una perspectiva ecológica y científica. Cuando hablamos de proteger las olas, muchas veces pensamos primero en su valor turístico, cultural e incluso deportivo. Que es importante. Sin embargo, desde la conservación marina, también es necesario reconocer que las olas forman parte de una dinámica natural que sostiene la salud de los ecosistemas marinos y costeros. Influyen en procesos esenciales como el intercambio de nutrientes, la oxigenación, la dispersión genética y la reducción de la sedimentación sobre estos ecosistemas vulnerables. Estas condiciones permiten que distintos ecosistemas sean posibles e incluso se mantengan saludables. Si estas dinámicas naturales son alteradas por infraestructuras costeras sin planificación, no solo se modifica una ola, sino que el agua pierde circulación y comienzan a deteriorarse estos procesos fundamentales que sostienen la salud de los océanos, afectando entonces a todos estos ecosistemas sensibles, arrecifes de coral, manglares, playas de anidación de tortugas y otros ambientes costeros. Estos impactos tal vez no son visibles de inmediato, muchas veces son acumulativos y en muchos casos incluso irreversibles en el tiempo. En nuestro trabajo con arrecifes coralinos, vemos de cerca la importancia de conservar estos procesos naturales. Los arrecifes cubren menos del 1% del fondo marino, pero sin embargo de ellos dependen más del 25% de la vida marina. Funcionan como refugio, sitios de anidación, de criadero, de reproducción y de alimentación para distintos organismos, incluso especies de importancia pesquera. En el Ecuador continental, las comunidades coralinas se encuentran en una zona ecológicamente importante del Pacífico Este Tropical y enfrentan amenazas crecientes asociadas a actividades humanas locales como el calentamiento global y acidificación de los océanos. En este contexto, una ley que ordene las intervenciones en la zona marino-costera puede convertirse en una herramienta clave para evitar impactos adicionales sobre estos ecosistemas que ya de por sí son vulnerables. Dicho esto, le doy la palabra a Ana.
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Gracias, Andrea. En un país como Ecuador, donde muchas comunidades costeras dependen directamente de la pesca, del turismo y de la salud del océano, la conservación marina no puede entenderse únicamente como un tema ambiental. También es un tema social, económico y de resiliencia costera. Cuando se degradan los ecosistemas marino-costeros, los impactos no se limitan a la diversidad. También afectan medios de vida, seguridad alimentaria, turismo local y la capacidad natural de nuestras costas para enfrentar erosión, oleajes y otros posibles eventos climáticos. Proteger las zonas de rompiente no significa detener el desarrollo, significa tomar mejores decisiones, prevenir impactos irreversibles y asegurar que cualquier intervención en la zona costera considere criterios técnicos, ambientales y sociales. Muchos países hoy están invirtiendo grandes recursos para restaurar ecosistemas que ya se perdieron. Ecuador todavía tiene la oportunidad de actuar de manera preventiva y proteger procesos naturales que sigan funcionando, pero que necesitan un marco claro de gestión y protección. Por esto consideramos que esta ley representa una oportunidad para que el país cuente con herramientas legales que permitan una gestión más integral del espacio marino-costero del Ecuador. Proteger las zonas de rompiente es también proteger biodiversidad, pesca, turismo, comunidades costeras y procesos ecológicos esenciales para la salud del océano y para el desarrollo del país. Muchas gracias. Gracias.

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