Gracias, Presidente. Buenas noches con todos, colegas legisladores y legisladoras. Un saludo a los ecuatorianos y ecuatorianas que nos acompañan en este debate. Hay una frase popular, dice, en las cuentas y en la vida, la verdad siempre cuadra. La proforma presupuestaria 2025 y la programación cuatrianual, de la cual no se ha dicho casi nada, más bien parecería un acto de ilusionismo contable. Y quizá aquello explica de cierta manera la urgencia y la prisa con la que el bloque de gobierno quiere aprobar este debate. Colegas legisladores, pretender instaurar el mito como política de Estado es altamente riesgoso y profundamente cuestionable.
La proforma debe servir para entregar soluciones concretas, eficaces y eficientes para los más de 18 millones de ecuatorianos y ecuatorianas. La proforma debe ser el instrumento que permite a la ciudadanía hacer realidad sus proyectos de vida. Debe ser la herramienta para mejorar nuestras vidas, no una serie de datos instrumentalizados para que el gobierno pueda crear castillos, los cuales desaparecen con el más mínimo soplo de realidad. La proforma y programación cuatrianual en un ejercicio de responsabilidad con el país debería ser observada por múltiples razones, y al respecto solamente quisiera referirme a unas cuantas.
Ya que hablaron de los supuestos macroeconómicos, los colegas han leído el informe, supongo, página 62. Primera conclusión, primer punto, me permito dar lectura. El PIB nominal para el año 2025 estimado es de 129.018.50 millones de dólares, que representa una tasa de crecimiento del PIB del 2.80%. Colegas legisladores, la evolución de una variable nominal no da como consecuencia la evolución de una variable real, que es el PIB y el crecimiento económico. Si hablamos del PIB real, estamos hablando de un crecimiento nominal del 6%, y si hablamos del crecimiento económico, estamos hablando de un PIB real del 2.80%.
En el mejor de los casos, ese 2.80% no es compatible con la tasa vegetativa de la población, se necesita por lo menos un 3%, pero los multilaterales ni siquiera sostienen ese 2.80%. ¿Qué trae como consecuencia eso? Que primero estamos inflando los precios de la economía con un PIB nominal de 129 mil millones, pero estamos subestimando también un valor de la inflación de 0.8% para las familias de los ecuatorianos y ecuatorianas. En otras palabras, los precios crecen para toda la economía, pero no crece para la población.
La economía real crece, pero no tanto. Aquí hay contradicciones serias y eso tiene que ir, obviamente, en concordancia con la demografía. Eso solamente por hacer una observación, no hago al resto de conclusiones. Así que en estos supuestos macroeconómicos se evidenciaron, como ya se leyó el informe, algunas otras consideraciones, como aquella de la producción de petróleo, que fue fiscalizada a menos de lo que se supone que se va a recoger. Y pues hasta ayer, 3 de septiembre, el país registra una producción de un poco más de 104 millones de barriles, en lo que va del año, es decir, mucho menos de lo que se pretende en estos supuestos macroeconómicos.
Instalar esto como un relato, pues significaría una peligrosa forma de autoengaño, engaño que a la vuelta de la esquina, cuando no logremos percibir los ingresos que se proyectan, terminaremos afectados todos y todas. Pero más allá de eso, parecería que la finalidad de inflar los datos, pues, simula una intención de que en un primer momento se promueva una forma grande y que después, a la vuelta de la esquina, se solicite a los acreedores internacionales más y más créditos. Y en esta misma línea, espero también se haya podido revisar el plan anual de inversiones, que es un plan que además de inflado y desfinanciado, destina tres veces más para la amortización de la deuda que para la inversión pública.
La Proforma contempla más de 6 mil millones para deuda y un poco más de 2 mil millones para inversión pública. En una realidad donde más de 1.200 escuelas iniciaron el año escolar con problemas de infraestructura. Una realidad donde los pacientes de dializadoras salen a marchar por sus vidas por la deuda que tiene el Estado. Una realidad donde existe un déficit de 270 mil cupos de acceso a la universidad y en esta Proforma solamente se incrementan 22 mil. Una realidad donde se estima que cada 57 minutos se produce un asesinato.
Una realidad tan compleja que el gobierno en su Proforma destina tres veces más al pago de la deuda que a la inversión. ¿Acaso no debería observarse aquello? Es más, colegas legisladores y legisladoras, pueden revisar la página 42 del informe. Contempla el Plan Nacional de Desarrollo 2021-2025, es decir, el Plan Nacional de Desarrollo del ASO, omitiendo que Novoa aprobó el Plan Nacional de Desarrollo 2024-2025, y es más, dejando por fuera de esas inversiones a las metas que establece el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2029, claro está que este último fue aprobado el 21 de agosto y la Proforma se presentó a la Asamblea Nacional el 22 de agosto.
Además de lo dicho, por si fuese poco, se incumplen las reglas fiscales y las reglas constitucionales de las asignaciones. Toda persona sabe que por regla constitucional los egresos permanentes se tendrían que financiar con ingresos permanentes, pero esta plataforma, al igual que las anteriores del Gobierno de Nuevo Ecuador, ha hecho de la excepción una regla y permite, mediante el Decreto Presidencial 171 del 2024, que los egresos permanentes en salud, educación y justicia se financien con ingresos no permanentes. Me pregunto qué va a pasar si recaudamos menos de lo que proyectamos.
Cuando sujetamos la salud, la educación y la justicia a ingresos no permanentes, estamos a merced de una marea, si ustedes quieren, de ingresos. Cuando suba, podremos navegar como Estado, pero cuando baje, vamos a encallar peligrosamente, paralizando en el acto, total o parcialmente, servicios importantes para todos y para todas. Adicionalmente, a lo que ya he dicho, la proforma que establece este PIB nominal de más de 129 mil millones, no cumple la meta constitucional de asignación del 6% respecto al PIB para educación inicial y bachillerato, ni tampoco alcanza la meta de asignación del 4% respecto al PIB para la salud.
En relación al Plan Nacional de Endeudamiento, aparte de lo que se podría decir sobre la calidad y la deuda y el destino de la misma, la deuda pública, ya que toparon este tema, supera el 52% del PIB. Solo una reflexión allí. Cuando había un límite legal del 40% para el endeudamiento, límite que, por cierto, el neoliberalismo de los últimos tiempos lo eliminó, muchas personas, incluidos algunos de los presentes, hablaban de recesión inminente. ¿Por qué no se pronuncian ahora? Finalmente, colegas legisladores y legisladoras, una proforma y la programación cuatrianual debe permitir al Estado cumplir sus fines, pero si esta es irreal, inflada y desfinanciada, el país y nosotros, los ciudadanos, terminaremos pagando las consecuencias.
No confundamos proyecciones optimistas con certezas, colegas legisladores y legisladoras, en un ejercicio de responsabilidad y coherencia con el país, esta Asamblea debe observar la proforma para que el Ejecutivo corrija el ilusionismo contable que nos ha presentado. Gracias.