🕒 0:11
Andrés Felipe Castillo Maldonado (75%)
Felicidades, presidente. Excelente, gran trabajo. Seguramente están bravos porque otra vez vuelvo a hablar, pero ese es el costo que uno tiene que pagar porque se trabaja, ¿cierto? Y tengo que saludar a los miembros de la comisión que han traído a este pleno un nuevo proyecto de ley en favor de la seguridad. Entonces, por eso nos toca hablar un poco más. Hay otros que... Entonces, no se pongan bravos. Asesinan el segundo día del mes de enero del 2026 a dos personas en un barro de Guayaquil, dos motociclistas vestidos de policías. En los primeros diez días del mes de enero, un grupo de delincuentes entran a una importante urbanización de San Borondón y asesinan al líder de una de las bandas criminales, aparentemente por orden de uno de sus lugartenientes. Días después, existe un intento de secuestro en la ciudad de Quito a un ciudadano que circulaba por la calle por dos fulanos vestidos de militares. Se fugan de la cárcel, miembros de los GDOs vestidos de militares. Entonces, tenemos evidencia más que suficiente para que en el Ecuador comencemos a regular, como en efecto lo estamos haciendo, el mal uso de los uniformes policiales y militares. Pero esta regla no existe desde que ahora en la Asamblea Nacional nosotros la hemos planteado porque nosotros estamos claros que el Ecuador no nació hace dos o tres años cuando el presidente Novoa asumió la presidencia. No. El otro lado del hemiciclo cree que nació en el 2006. Nosotros no. Nosotros nos remitimos a la historia. Y la historia dice que, para aquellos que se dicen bolivarianos y que le cantan a Bolívar, pero al mismo tiempo a Che Guevara, pero al mismo tiempo a Eloy Alfaro, pero al mismo tiempo a Chávez, pero al mismo tiempo a Maduro, en la historia, el reglamento para los uniformes, divisas y graduaciones de los ejércitos de la República de Venezuela en 1813 fue aprobado por Simón Bolívar. Y cuando él aprobó ese reglamento, conjuntamente con varios de sus generales, decían que el uniforme militar es un elemento político, estratégico, pero sobre todo de identidad para diferenciar al ejército del libertador de los ejércitos realistas o de cualquier otro enemigo. Y en ese reglamento también hablaba de las cazacas o de los uniformes militares para parada y para los uniformes militares de campaña. Y eso fue lo que fue haciendo que se tome en consideración el asunto de los uniformes para darle autoridad a las Fuerzas Armadas, para darle autoridad a la Policía Nacional, para que haya una diferencia entre los militares y los civiles, para que cuando estemos en el campo de batalla se sepa quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Ahora, 200 años más tarde, el Foro de Puebla, el Foro de Sao Paulo y todo ese grupo de mapeosos internacionales se han dedicado a golpear a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional de sus países para bajarles la moral y poder instituir esa lógica que nadie entiende de pretender tomarse el poder por el poder. Y ahora entonces, como se ha golpeado tanto, los delincuentes se han robado hasta esa identidad de nuestra Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas. Pero hoy lo vamos a recuperar. Felizmente hoy vamos a votar. Felizmente hoy día hay los votos. Así como hubo en la ley de inteligencia, así como hubo en la ley de fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, así como hubo en la ley de extinción de dominio, vamos a darle al país una nueva normativa que permita trabajar en torno a esto. ¿Qué vamos a hacer? Primero, vamos a poner sanciones fuertes a quienes se linke utilizando uniformes militares y policiales y eclesiásticos y de guardias de seguridad. Porque esos uniformes en sí mismos tienen que seguir encerrando la confianza ciudadana como principal valor de interrelacionamiento entre nosotros. Estamos poniendo sanciones. Ojalá no hablen de populismo penal. Ojalá no salgan con lo que decían ayer. Esto es una norma más que no va a servir de nada. Ahora, sin duda alguna, el poner como agravante aquello nos va a permitir a los ecuatorianos poder sancionar. Mejor, ¿a quiénes? A los que matan con uniforme. A los que hacen operativos poniéndose uniformes militares, ponen cuatro conos en una vía y comienzan a extorsionar a la gente. Vamos a sancionar también a aquellos que ocupan los uniformes eclesiásticos y por ahí había un suplente de medio pelo que participa de la Comisión de Seguridad de vez en cuando y que da vergüenza ajena cuando participa. Decía que ¿por qué también queremos arreglar a la Iglesia? Y se preguntaba, se decía y se contradecía. Y no solo nos vamos a quedar en la sanción. Y eso fue una muy buena iniciativa de todos los miembros de la Comisión. Aquí, señora Presidente, en este proyecto de ley estamos trabajando en la trazabilidad de la confección de los uniformes, de la trazabilidad de la distribución de los uniformes, de la trazabilidad de la comercialización de los uniformes, que existe un control estricto desde que se confecciona hasta que llega al cuerpo del policía o del militar que lo va a utilizar. ¿Por qué tenemos que hacer eso? Porque lastimosamente en nuestro país, de buena fe, yo sí quiero decir que es de buena fe, muchas empresas privadas se han dedicado a confeccionar los uniformes y al no haber control de nada, el crimen organizado llega a esos almacenes, compra los uniformes, no hay control, cometen delitos y la gente cuando ve un uniforme militar tiene confianza. Pero resulta que ahora ya cada vez la gente cree menos que quien golpea la puerta de su casa sea un policía, quien hace el operativo sea un militar y estamos perdiendo la batalla frente al crimen organizado. Buscamos también con esta normativa devolverle la autoridad a la Policía Nacional y a las Fuerzas Armadas. Y eso tenemos que entender. Aquí se tiene que acabar esa lógica romántica de que la policía tiene que ser un policía civil amigo. No, no, no, el policía tiene que ser autoridad y para ser autoridad, inclusive en sí mismo, en los uniformes que lleva, debe sentir el orgullo de pertenecer a esa institución. Por allá, en alguna época de cierto Ministerio de Justicia les mandaron a hacer unas chompas que desde la luna se ve la muralla china y esas chompas de la policía. Ahora yo sí quiero hacer un llamado que aprovechando esta ley hagamos un cambio sustancial, inclusive en los diseños de los uniformes de la policía y de las Fuerzas Armadas, porque de esa manera vamos a poder cumplir lo que Bolívar decía. Bolívar jamás dijo socialismo o muerte. No. Bolívar decía libres o muertos. Y si es que queremos liberar al Ecuador del crimen organizado, si queremos liberar al Ecuador de ese mal uso de los uniformes militares y policiales, pues apliquemos entonces las reglas que estamos hoy día presentando en Ecuador y quiero invitarles a todos los asambleístas de buena fe que creen que hay que impulsar. Le escucho, si es que quiere hablar, le escucho. Si es que quiere hablar, yo le escucho, Presidenta, porque aquí después se ponen bravos y vienen a pechar aquí. Si quiere hablar, hablemos. Pero ya que haces la gritaderita esa, ya basta. Suficiente. ¿Ha pasado dormido todo el tiempo? Despiértese, papá. Quiero concluir, quiero concluir. Y si quiere decirlo, debátalo. Y si quiere decirlo, vaya a los medios como suele hacer. Porque aquí, cuando debatimos. Estaba concluyendo y me cortan el remate del discurso, Presidente, diciéndole que de una buena vez vamos a recuperar eso de las Fuerzas Armadas. Y quiero decir algo más. Esta iniciativa vino desde la Comisión de Seguridad, pero yo tengo que reconocer que gran parte de la iniciativa tuvo el exasambleísta Ramiro Vela. Hay que reconocer eso también. Hay que reconocer a quién le corresponde a quién. Esto ha sido un esfuerzo. Su ciudadano, esto ha sido un esfuerzo de todos nosotros. Y por supuesto, tendremos el favor del voto de esta mayoría que está sólida y que piensa siempre en el Ecuador y no en mandar besitos volados a los criminales. Le vuelvo a la palabra de usted, señor Presidente.