Reciban un saludo fraterno de la nacionalidad sáchila, un pueblo ancestral que lucha día a día por mantener viva nuestra identidad, nuestra cultura y nuestra sabiduría desde el corazón de la provincia de Santo Domingo de los Sáchilas. Distinguidas autoridades, nuestro idioma está muriendo. Y con él, mi nacionalidad también. El Zafiki no nació ayer, nació antes de las carreteras, antes de las ciudades modernas, antes incluso de la llegada de los incas. Es una lengua que caminó por los antiguos caminos de intercambio entre la costa, la sierra y la selva. Pero hoy, lamentablemente, está desapareciendo. Cuando un idioma muere, no se apaga una palabra, se apaga un pueblo entero. Por eso vengo a pedir, con todo respeto, pero con urgencia, el amparo de esta Asamblea Nacional. Y si es posible, del Presidente de la República, para que nos ayuden a seguir firmes, como nacionalidad sáchila, con nuestras costumbres y tradiciones. Extendemos nuestros agradecimientos al Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, que ha reconocido el valor de nuestras prácticas y de nuestro idioma a través de la línea de fomento. Y hoy estamos impulsando la inclusión del Zafiki, que quiere decir palabra verdadera, en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural y Material del Ecuador, como condición previa para su postulación en la Lista Representativa y Mundial ante la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Este importante proceso cuenta con el valioso apoyo y liderazgo de la señora Asambleísta Yadira Bayas, a quien expresamos nuestro profundo agradecimiento por caminar junto a nuestra nacionalidad. Estoy aquí no sólo para solicitar su ayuda, la ayuda de ustedes. También vengo a extenderles una cordial invitación a nuestra fiesta El Kazama, que es el inicio de un nuevo amanecer y serán los días 2, 3 y 4 de abril. Reiteramos entonces, la fiesta de Kazama es la fiesta más importante de la nacionalidad sáchila, en donde hay encuentros culturales, asimismo artesanías, comida típica, y queremos que ustedes vengan a compartir con nosotros con la nacionalidad sáchila. El Kazama no es sólo una festividad, es el renacer de nuestra vida comunitaria, es el inicio de un nuevo ciclo, es el momento en que agradecemos a la naturaleza, fortalecemos nuestros lazos espirituales y reafirmamos nuestra identidad como nacionalidad sáchila. Es un espacio donde compartimos nuestras tradiciones, música, gastronomía y saberes ancestrales con el país y el mundo. Por eso, por su presencia, no sólo será un acto de compromiso, sino será una historia viva que nosotros queremos seguir manteniendo nuestra cultura y tradiciones. Hoy, más que nunca, hacemos el llamado de unir esfuerzos para proteger nuestra lengua originaria, fortalecer nuestra cultura y construir un Ecuador verdaderamente intercultural, donde todas las voces sean escuchadas y respetadas. Señoras y señores asambleístas, la nacionalidad sáchila sigue de pie, con dignidad y historia, pensando en un futuro, y hoy le abrimos las puertas de nuestro territorio y le hacemos la cordial invitación. Serán todos bienvenidos a nuestra festividad del Kazama, el nuevo amanecer. Duque Joó, muchas gracias.