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Sergio Jesús Peña Veloz (75%)
Buenas tardes, señor presidente. Buenas tardes, colegas legisladores. Qué bueno estar tocando este tema porque la función judicial, la justicia hoy en Ecuador no es justicia y todos lo sabemos. Para quienes hemos litigado, para los que litigan hoy por hoy, creo que esto puede ser una esperanza de que las cosas cambien. Hace tiempo la justicia tiene precios y sólo quien puede pagarlo puede obtener justicia. Hemos hablado de jueces corruptos. Hemos hablado de distintas cosas que sabemos que es una realidad. Yo les pregunto, ¿se han puesto a pensar qué pasa con esos jueces cuando le destrozan la vida a una persona inocente o cuando le destrozan la vida a una persona porque fallan como les da la regalada gana? Yo recuerdo un caso muy particular dentro de mi ejercicio profesional. Yo no defiendo casos de narcotráfico. Pero recuerdo que un día un amigo me dijo que el primo estaba involucrado en un tema. Investigando el caso, resulta que él salía de un gimnasio, el video del gimnasio demostraba que salía del gimnasio, pero había una llamada al 1-800 delito que decía que había alguien vendiendo con ropa negra y una moto negra drogas. La fiscalía nunca pidió el examen dactilar, que podía ser el nexo causal, que en este caso demostraba que esta persona procesada realmente estaba en posesión de esa droga. No hubo cruce de manos, no hubo venta, pero sin embargo, la fiscalía y los policías, para no quedar mal, dijeron que el nexo causal era la declaración del policía. Esa persona estuvo presa. Obviamente demostramos en el tribunal de Alzada el error que se estaba cometiendo. ¿Y saben quién le puede devolver ese tiempo preso a él? Nadie. ¿Saben quién al fiscal le va a hacer algo? Nadie. ¿Saben al juez de primera instancia quién le va a hacer algo? Nadie. Esta reforma tiene que servir también para que los jueces corruptos, para que los fiscales corruptos sepan que van a tener una sanción ejemplar por destrozarle la vida a los inocentes, por cobrar dinero que no deberían cuando deben fallar en justicia y en derecho. He escuchado también ciertas cosas de ciertos asambleístas y yo estoy de acuerdo con que el juez debe de, en este caso, tener una condena cuando libera un delincuente peligroso. Pero entendamos algo, por principio de tipicidad, no puedes juzgar en este caso un delito por otro, porque ahí obviamente se te cae el caso. Propongo, en este caso, lo que podemos hacer es poner dentro de una reforma al COIP un tipo penal que manifiestamente ataque a este tipo de motivaciones manifiestamente arbitrarias o fraudulentas. Para que así los jueces sepan que si por algún motivo no se les pagó su platita como ellos querían, van a tener una consecuencia si le destrozan la vida a los inocentes y si son cómplices de los delincuentes de la misma manera. Ahora, creo que hemos dicho muchísimo, estoy de acuerdo con este proyecto de ley y es momento de que todos hagamos nuestros aportes para mejorarlo. Porque repito, la justicia hoy en Ecuador es decepcionante. No solo para los que litigan, para las víctimas o para los delincuentes a quienes se les garantiza impunidad, sino que esta impunidad también está garantizada para jueces corruptos, para fiscales y para cualquiera que esté dentro de los entramados de corrupción de esta supuesta justicia que no tenemos hoy en Ecuador. Por lo cual, creo que hay que tener claro, y a la Comisión haré llegar estas recomendaciones, cuatro cosas fundamentales que tenemos, que podemos en este caso desarrollar entre todos nosotros. Primero, que la motivación manifiestamente arbitraria se ponga dentro de estas reformas. ¿Qué pasa cuando un juez no valora una prueba pertinente como el caso que les puso? Pues no pasa absolutamente nada, pero hay jueces que lo hacen para poder fallar como les da la gana. Eso tiene que estar tipificado y tenemos que buscar la manera de que estos jueces, repito, sepan que si le destrozan la vida a un inocente, van a tener consecuencias. La auditoría aleatoria de sentencias es más que necesaria y no necesitamos inventarnos el agua caliente. Yo no sé, pero para quienes litigamos o tenemos conocimiento de derecho, no sé si han probado las inteligencias artificiales de derecho. Pueden leer una sentencia y darte los puntos críticos, los errores, en cuestión de minutos, por más que tengan miles de páginas, justamente esta sentencia. Eso sería importante, porque así tendríamos un informe de las sentencias de los jueces que después se podría calificar y revisar por el personal oportuno para que dejen de hacerle daño al Ecuador con estas sentencias que están motivadas fraudulentamente. Algo importantísimo, el control patrimonial de los jueces. Yo no sé, pero creo que todos los que estamos en el mundo de derechos sabemos que hay jueces que viven como millonarios, con casas de millones de dólares, con patrimonios gigantescos. ¿Saben por qué? Porque no se hace una trazabilidad patrimonial. El modelo italiano aplica esta trazabilidad patrimonial automática. Repito, sin inventarnos el agua caliente, pero es imposible que se sigan enriqueciendo a costa de la gente que busca justicia y que no pase nada. Es momento que le pongamos un freno a esto. Una de las cosas que todos los abogados sabemos en este país es que el sorteo se manipula. Qué importante que el sorteo digital de causas esté blindado. Y se puede hacer con tecnología y con voluntad de esta asamblea. Finalmente, no podemos poner al ratón a cuidar el queso. He escuchado que queremos un órgano que controle a los jueces. ¿Ustedes saben cuándo va a pasar eso? ¿Cuándo entre jueces se van a poner el pie? Nunca, nunca va a pasar eso. Necesitamos un órgano disciplinario independiente al Consejo de la Judicatura. Un órgano profesional, técnico, que no tenga nada que ver con el Consejo de la Judicatura ni con los jueces, que realmente sea disciplinario, que dé ejemplo. Y que sepan los jueces que se incurren en estas causas fraudulentas de motivación van a tener una consecuencia. Señores, hoy he escuchado de otros consejos de la Judicatura, de otros gobiernos, pero yo creo que, señores, miremonos un momento. Estamos aquí en la Asamblea Nacional. Ya no es momento de culpar a los del pasado. Es nuestra responsabilidad cambiar el sistema de justicia hoy. Y si no lo hacemos, no será culpa de otros, será culpa nuestra. Así que vamos a hacerlo juntos. Mi palabra, señor presidente, muchísimas gracias.