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Juan José Reyes Baquerizo (75%)
asambleísta Juan José Reyes. Gracias señora Presidenta, buenas tardes, colegas, muy buenas tardes con todos, a la ciudadanía que nos observa a través de las redes de la Asamblea Nacional. Es un placer estar aquí con ustedes presentando el primer informe de un proyecto tan importante como es el de la obesidad. De acuerdo a una encuesta nacional de salud multidisciplinar del Ecuador, en Sanud, en el 2018, casi el 65% de la población adulta ecuatoriana presenta sobrepeso u obesidad. La Organización Mundial de la Salud en el 2024 reconoce a la obesidad como una enfermedad crónica compleja y aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Eliana, sería bueno que te quedes porque te interesa este proyecto, es parte de lo que presentaste tú. También presenta enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diversos tipos de cáncer y otras enfermedades no transmisibles que afectan significativamente la calidad de la vida de las personas. Durante este proceso se analizaron dos proyectos de ley mismos que fueron unificados. Uno de Liliana Durán y Eliana Correa que acaba de salir, seguramente tiene algo más importante que su proyecto que revisar. Y yo agradezco enormemente la presencia de Liliana y Eliana porque colaboraron mucho en la articulación de este primer informe. Y el otro proyecto unificado fue el de Andrés Gushmer, que por razones de licencia no puede estar aquí con nosotros. Desde el inicio nosotros procuramos en este análisis se desarrolle criterio técnico y que se participe en los distintos sectores relacionados a esta materia. Durante el tratamiento del proyecto recibimos alrededor de 60 aportes entre sesiones de comisión y presentaciones escritas. Comparecieron representantes de el MSP, el IES, el ARSA, el ACES, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Agricultura, el Ministerio de Producción, múltiples médicos, representantes de la academia y expertos nacionales e internacionales vinculados al estudio y tratamiento de la obesidad. El objeto de la propuesta es establecer un marco normativo integral para la prevención, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de la obesidad. Reconociendo la misma como una enfermedad crónica no transmisible, sistemática y multifactorial. La obesidad responde a múltiples factores biológicos, ambientales, sociales e incluso económicos. Pero es importante resaltar que hay que abordar esta enfermedad de una manera integral. El primer eje de este proyecto corresponde a la rectoría de la Autoridad Sanitaria Nacional, establecida como el Ministerio de Salud Pública, el ente rector. Ellos son quienes emitirán una normativa y coordinarán las acciones con las diferentes instituciones involucradas, lo cual les faculta a consolidar una estrategia nacional con objetivos claros, evitando esfuerzos dispersos y fortaleciendo la capacidad de respuesta del Estado frente a una problemática que requiere coordinación permanente. El segundo eje está relacionado con la promoción de la salud y la prevención. La OPS, que es la Organización Panamericana de la Salud, ha señalado que las políticas preventivas constituyen una de las herramientas más eficaces para la reducción de factores de riesgo asociados a la obesidad y enfermedades no transmisibles. Por esta razón, el primer informe de este proyecto incorpora educación alimentaria y nutricional, promoción de actividad física, prevención de sedentarismo y detección temprana de factores de riesgo metabólicos. También contemplaciones específicas dirigidas a niños y adolescentes, fortaleciendo la adopción de hábitos saludables desde edades tempranas. Pues según esta misma encuesta, la que mencioné al inicio, la de salud en Sanud, en el 2018, alrededor del 35% de los niños entre 5 y 11 años tienen sobrepeso u obesidad. De ahí parte la importancia de ejecutar políticas de prevención y detección oportuna en varios sectores, salud y educación principalmente, pero no el único, para dar prioridad a este grupo poblacional. La prevención requiere además entornos adecuados para que las personas puedan adoptar estilos de vida saludables, sin importar la edad. Es un poquito lo mismo que la educación financiera, sin importar si tienes o no tienes dinero, tienes que aprender. Lo mismo va acá. En este sentido, el proyecto promueve la articulación entre los sectores de la salud, la educación, el deporte, la producción y los gobiernos autónomos descentralizados para impulsar acciones conjuntas que favorezcan el bienestar de la población. ¿Como cuáles? Fortalecimiento de espacios de recreación, ya que existe por cierto, Actívate, juntos a la cancha, promoción de actividad física comunitaria y el acceso de agua segura en espacios públicos y lugares de concurrencia masiva. Las intervenciones no farmacológicas se van a mantener como primera línea de atención, es decir, se prioriza la promoción de hábitos saludables, de no sedentarismo y de alimentación adepada. Y cuando exista una indicación médica clínica sustentada en evidencia científica, solamente sustentada en evidencia científica, podrán utilizarse métodos farmacológicos o intervenciones metabólicas o variáticas. Siempre bajo criterios médicos especializados y protocolos establecidos por la autoridad competente. La propuesta incorpora además disposiciones relacionadas con regulaciones progresivas en los entornos alimentarios y de la publicidad de productos alimenticios. La OMS y la OPS han señalado reiteradamente la influencia que tienen los entornos de consumo y publicidad sobre las decisiones alimentarias de la población, particularmente en niños, niñas y adolescentes. Por esta razón, el proyecto faculta a la Autoridad Sanitaria Nacional para desarrollar regulación técnica que contribuya a generar entornos más saludables y fortalecer el acceso a información adecuada para los consumidores. Otro componente relevante del articulado es el fortalecimiento de los pacientes, fortalece acciones de inspección, de control, vigilancia y demás a cargo de la Autoridad Sanitaria Nacional. Estas competencias permitirán supervisar la calidad y la seguridad de los servicios de atención en medicamentos, dispositivos, médicos y tecnologías utilizadas en el tratamiento de la obesidad, fortaleciendo la protección de los pacientes y la calidad de la atención sanitaria. Y probablemente estén preguntándose algunos, bueno, ¿y la plata qué onda? Pues ahí voy. La Comisión analizó la sostenibilidad financiera de la propuesta. El informe establece expresamente, les invito a todos a leerlo, en información pública, que las acciones previstas en esta ley serán ejecutadas con cargo a los presupuestos institucionales ya existentes y sin la creación de nuevas estructuras administrativas. Esta disposición observa lo establecido en el artículo 287 de la Constitución de la República y garantiza un uso eficiente de los recursos públicos. Señora Presidenta, el informe que hoy conoce el Pleno refleja el resultado del trabajo realizado por la Comisión Especializada Permanente del Derecho a la Salud y el Deporte durante esta primera etapa de trámite legislativo, con además, como lo mencioné, invitados de la primer proyecto, Eliana Correa, Liliana Durán, Andrés Gushmer, que pertenece a la Comisión. Este primer debate permite enriquecer la propuesta con los aportes de las y los legisladores profesionales de la salud y de todos los sectores interesados en contribuir al fortalecimiento de esta iniciativa. Como siempre lo he mencionado, lo voy a continuar mencionando, la Comisión mantiene a su disposición una política de puerta abierta, donde se reciben observaciones y aportes técnicos que permiten perfeccionar el articulado y garantizar que esta ley responda de manera efectiva a los desafíos que representa la obesidad para la salud pública del Ecuador. Le devuelvo la palabra, señora Presidenta. Muchas gracias.