...esas mujeres que han sufrido de cerca la pérdida de un hijo o hija. Cuestionó al pleno qué ocurre cuando se genera el duelo gestacional. Muchas mujeres han sido presionadas a trabajar sin haber cumplido un tiempo de duelo. Se trataría entonces de la sexta intervención a cargo del asambleísta Paola Cabezas. Ya se prepara para su intervención. Recordarles que estamos dentro del primer punto del orden del día... Buenos días, señora presidenta. Saludos, colegas asambleístas. Quiero saber si se me escucha. Sí, se le escucha.
Asambleísta Paola Cabezas - Sesión 064
Clip oficial con una sola intervención de Janeth Paola Cabezas Castillo.
Quién habla y cuándo
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Gracias, señora Presidenta. Qué pertinente poder hablar de estos temas que atraviesan la vida de las mujeres en todos sus ciclos. Porque las mujeres no solo trabajamos, no solo generamos riqueza para el Estado, porque creo que hay un debate importante sobre el rol de las mujeres en el cuidado. Hay mucho que hacemos las mujeres sin reconocimiento económico. Y eso es un debate que se ha dado a nivel global y creo que es importantísimo que este Parlamento no vea solo a las mujeres como las que tienen que cuidar, las que deben parir, las que deben también generar, indudablemente, desde nuestra posición de mujeres, un aporte importante a la sociedad.
Creo que lo fundamental es reconocer el trabajo de la mujer y es en ocasiones contradictorio que la mujer, que es justamente la que genera vida, no pueda tener un reconocimiento en ese momento tan doloroso, porque estamos hablando justamente que la sentencia de la Corte Constitucional da la posibilidad que una mujer que ha perdido en el proceso de gestación el fruto del embarazo pueda contar con los permisos correspondientes. Y eso es legal, eso se debe hacer. Y es importantísimo adecuar nuestra norma, sobre todo cuando ya en el país tenemos un sistema de cuidados que es reconocido a nivel regional.
Justamente tuve la oportunidad de participar en la 16ª Cumbre de la Mujer que promueve Naciones Unidas. Y es importantísimo los pasos que, como Ecuador, en materia legislativa, hemos avanzado justamente para el reconocimiento del derecho al cuidado como un derecho humano y competente, esencial para la igualdad de género, la cohesión social y la corresponsabilidad entre el Estado, la comunidad, la familia y el eje central, el sector privado. Porque es allí donde notamos justamente estas desigualdades a la hora del cumplimiento y acompañamiento de los derechos de la mujer.
El Ecuador, a través de la Ley Orgánica de Derecho al Cuidado, crea un sistema nacional integral de cuidados con un objetivo que es articular los servicios y políticas para personas en situación de dependencia. Estamos hablando en términos generales. Pero ¿quién cuida a las que cuidan? ¿Quién cuida a las que cuidan? Y sí, las mujeres cuidamos. Pero también necesitamos un Estado que genere ese cuidado, sobre todo en una situación de vulnerabilidad tan especial como la que plantea el proyecto de ley que se ha presentado. La justicia constitucional ya nos da un marco, un camino, con la sentencia 878-20-JP-24, pero los derechos no pueden depender de que una mujer tenga que poner una acción de protección cada vez que sufre una tragedia.
Por eso estamos hoy tratando este proyecto, para transformar ese precedente en una ley de la República. Estamos aquí para que el sector público y también el sector privado entienda, de una vez por todas, que la maternidad no es un trámite administrativo, es una condición humana y que el Estado debe proteger incluso a la mujer en el dolor. Solo quienes paren, solo quienes dan vida, pueden entender y comprender este momento que debería ser justamente sostenido por quienes acompañan o quienes, sobre todo para las mujeres, que son las que generan también un trabajo dentro de las empresas, sean estas públicas o privadas, si no es posible, que no haya una corresponsabilidad para acompañarlas en ese momento.
Este proyecto de ley que hoy debatimos busca cerrar esa brecha de crueldad. Sí, porque es cruel no acompañar a una mujer en ese momento de dolor. Actualmente, en muchas empresas, en empresas públicas, se cree que si el hijo fallece, la madre ya no tiene nada que cuidar y que debe devolver al trabajo. Pero, ¿qué pasa con el cuerpo de la mujer? ¿Qué pasa con el proceso postparto? ¿Qué pasa con la familia? Porque cuando una mujer pierde a su bebé, pierde la familia. Y es importantísimo generar ese proceso de acompañamiento en el luto.
¿Qué falta de empatía y de ignorancia jurídica? Imagínese que tenga que ser la Corte Constitucional que le tenga que decir justamente al Estado ecuatoriano, a las instituciones, que las mujeres deben ser cuidadas en ese proceso. Esta ley que estamos construyendo deja claro que la licencia de maternidad es un derecho de recuperación física y psicológica de la mujer. No importa si está bajo el Código de Trabajo o bajo la loset. El útero que dio a luz y el corazón que sufre una pérdida no distingue regímenes laborales.
Esta reforma garantiza que las 12 semanas de licencia o las que correspondan por ley se respeten de forma íntegra protegiendo la salud mental y la estabilidad laboral reforzada. Esta ley es un eslabón más en la cadena de avances que estamos logrando para la protección del cuidado. Ecuador está pasando de una legislación que castiga la reproducción a una que acompaña. Estamos alineando nuestra normativa con los más altos los estándares internacionales. Al aprobar este proyecto o al acompañar este proyecto entiendo que está en primer debate y esto es importantísimo porque nos da la posibilidad de aportar en el mismo.
Estamos diciendo que el derecho al cuidado incluye el derecho a recuperarse, a vivir el duelo sin el miedo al descuido o a que te despidan o a la presión que se genera desde la productividad y la deshumanización. Y es un avance hacia el Sistema Nacional de Cuidados que no deja a nadie atrás, especialmente en sus momentos más vulnerables. No permitamos que la burocracia siga siendo un instrumento de tortura para las mujeres ecuatorianas, para las madres ecuatorianas. Hagamos que esta ley sea un abrazo que el Estado les debe a quienes enfrentan la pérdida neonatal.
Que no sea necesario llegar a la Corte Constitucional para que se respete lo obvio que una madre que pierde a su hijo necesita tiempo, necesita respeto, necesita amor, acompañamiento y sobre todo necesita la protección laboral. Por eso esta ley. Gracias, señora Presidenta. Y contarán con nuestros aportes ya tomando en cuenta que es el primer debate, pero creo que es un importante avance para el sistema de cuidados con el cual contamos en el país. Yo creo que es alentador cuando vamos a foros internacionales y al igual que las mujeres, los hombres, los padres también cuentan con licencia para justamente ejercer su paternidad.
Esta es una ley de avanzada, nuestro sistema de cuidados es de avanzada y si la Corte Constitucional está poniendo un punto favorable para más derechos para las mujeres, creo que esta Asamblea no puede darle la espalda a este proyecto de ley. Gracias por la palabra, señora Presidenta. Un excelente día.