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Lizardo Manuel Casanova Montesino (75%)
Muchas gracias, señor presidente, compañeros y compañeras asambleístas. Quiero saludar de manera especial a la comitiva que ha venido desde Bordón, de Orbón, para ser testigos de este futuro nacimiento del Cantón Bombón. Hoy el octavo cantón de la provincia de Esmeraldas y hoy pasamos a los octavos de final con la selección ecuatoriana de fútbol. Dios quiera que sea así. Hoy no estamos discutiendo únicamente la creación de un nuevo cantón. Estamos frente a una decisión que recoge décadas de lucha, organización y esperanza de un pueblo que nunca dejó de creer que podía construir su propio destino. Bordón no aparece hoy por casualidad en este pleno. Llega aquí después de un proceso histórico, sostenido por generaciones de hombres y mujeres, que desde el norte de la provincia de Esmeraldas mantuvieron viva la aspiración de convertirse en el octavo cantón de la provincia de Esmeraldas. El informe para segundo debate presentado por la Comisión de Gobiernos Autónomos Descentralizados concluye que el proyecto cumple con el requisito establecido en el artículo 22 del COTAD y que resulta aplicable la excepción pluracional prevista para las zonas de frontera. Además, incorpora un conjunto de disposiciones destinadas a ordenar el proceso de implementación del nuevo cantón. Sin embargo, acompañar este proyecto no significa afirmar que el texto sea perfecto. Y es importante decirlo con absoluta claridad, durante el análisis legislativo se plantearon observaciones legítimas relacionadas con la transición administrativa, financiera e institucional entre el futuro cantón Borbón y el cantón Eloyafaro. Algunas de esas observaciones fueron parcialmente atendidas. Hoy, contamos con una comisión técnica de transición, con reglas para la transferencia de activos, pasivos, patrimonio, catastros, contratos y demás relaciones jurídicas, con mecanismos para la continuidad temporal de los servicios públicos, con la actualización del registro electoral y de la información censal y con la acumulación diferenciada de los recursos que corresponden al nuevo cantón. Son avances importantes, indudablemente, pero también es cierto que se quedaron algunos temas pendientes. Hubiéramos querido una protección más explícita para el talento humano de ambas instituciones. Me refiero a Borbón y a Eloyafaro. Una regulación más desarrollada para resolver eventuales controversias durante la transición y medidas específicas que garanticen la sostenibilidad financiera del cantón Eloyafaro una vez producida la separación territorial. Y estas observaciones no son menores. Porque cuando nace un nuevo cantón, no solamente se delimita territorio, se limitan fronteras, también se reorganizan responsabilidades, recursos, servidores públicos y la prestación de servicios para miles de ciudadanos. Por eso, nuestras alertas quedan registradas hoy en este segundo debate. No obstante, durante las reuniones mantenidas con las organizaciones sociales, autoridades y colectivos tanto de Borbón como de Eloyafaro, escuchamos un mensaje que debe ser respetado absolutamente. La discusión en el territorio nunca fue impedir la cantorización. La verdadera preocupación fue que la transición se realice de manera justa y que ninguno de los dos cantones resulte perjudicado. Esa diferencia es fundamental porque demuestra que el pueblo de Eloyafaro tampoco desconoce la aspiración histórica de Borbón. Lo que exige es una implementación responsable y que esa también es nuestra posición. Desde la lectura jurídica integral, la disposición transitoria sexta establece una base normativa suficiente para exigir que la transferencia de derechos, obligaciones y demás relaciones jurídicas vinculadas al territorio del nuevo cantón se realice respetando plenamente el ordenamiento jurídico vigente, incluyendo la correcta distribución del talento humano y la protección de los derechos laborales que correspondan. Por ello, esta Asamblea tiene hoy una doble responsabilidad. La primera, respetar la voluntad del pueblo de Borbón. La segunda, vigilar que el proceso de implementación no genere desequilibrios que afecten al cantón Eloyafaro porque la descentralización solamente cumple un objetivo cuando fortalece el desarrollo de todos los territorios y no cuando deja a unos avanzando mientras otros quedan debilitados. Nuestro respaldo entonces es un respaldo responsable. En nuestro caso, la bancada de la Revolución Ciudadana, como Manuel Casanagua también, votaría a favor porque Borbón merece convertirse en cantón, porque existe una demanda histórica legítima, porque el territorio ha sido expresado durante muchos años y porque las organizaciones con las que dialogamos nos pidieron acompañar esta decisión. Pero nuestro voto favorable también constituye un compromiso de fiscalización. Seguiremos vigilando que la Comisión Técnica de Transición cumpla su trabajo de transparencia, que la distribución de activos, pasivos y recursos sea justa, que los derechos de los trabajadores sean respetados, que la prestación de los servicios públicos no se interrumpa y que el hoy al faro cuente con las condiciones necesarias para continuar desarrollándose después de la cantalización de Borbón. Queremos que esta ley sea un instrumento para el desarrollo, para la planificación y para una descentralización responsable. Hoy gana Borbón y al ver reconocidas una aspiración legítima, pero también debe ganar el hoy al faro con una transición ordenada, segura y sin abandono. Ese debe ser el compromiso del Estado y también de esta Asamblea Nacional. Por esas razones y dejando expresa constancia de las observaciones y alertas fundamentadas, anuncio mi voto favorable al informe para segundo debate del proyecto de ley de creación del Cantón Borbón, convencido de que la voluntad popular merece ser respetada y que nuestra obligación debe ser fiscalizada para que la cantonización se implemente con justicia territorial, seguridad jurídica y dignidad para todos los habitantes de Borbón y del hoy al faro. Por eso lo repito con altivez, que Borbón nazca con fuerza, que el hoy al faro continúe con dignidad y que nadie, pero que nadie se quede atrás. Que diga Borbón, que diga el hoy al faro, que diga la provincia de Esmeralda. Muchas gracias, señor presidente.