🕒 0:00
Janeth Paola Cabezas Castillo (75%)
Tiene la palabra la asambleísta Paola Cabezas. Gracias, Presidente. Saludos al pueblo ecuatoriano. Decía una asambleísta de la bancada oficialista, no sé, cada vez que ellos tratan alguna ley que vende humo, dice vamos a hacer historia, hoy vamos a hacer historia. Historia con tanto caso de corrupción que los envuelve a ustedes como gobierno, por supuesto, hacen historia. Recursos que entren al erario nacional, pero si ustedes mismos aprueban leyes para que su presidente se haya perdonado 70 millones de dólares, ¿a quién quieren engañar? ¿A quién quieren engañar? Y al pueblo ecuatoriano pedirle mil disculpas. Primero, feliz año. Yo sé que terminó siendo un año terrible para todos ustedes. La vida ya es un privilegio en este país y estoy convencida que ustedes aspiraban de esta asamblea algo mejor. Por favor, desafortunadamente empezamos ayer ellos preocupados por el show, pero ellos son los que promueven el show. Entonces, pedirles disculpas al pueblo ecuatoriano porque indudablemente este proyecto de ley que estamos tratando el día de hoy es otro más del show o del humo que monta la bancada de gobierno. Y voy a intervenir justamente con la responsabilidad que me caracteriza porque no solamente nos ha dado el mandato popular, por el pueblo, sino que también por la memoria institucional. Formé parte de la Asamblea Nacional en el periodo anterior y justamente cuando este proyecto de ley orgánica de repetición fue presentado, debatido, analizado en su verdadero contexto político y jurídico, por eso considero un deber intervenir hoy para que este pleno tenga una mirada completa completa de lo que sucedió en el periodo anterior y no solamente una mirada parcial de lo que nos quieren vender el día de hoy. Este proyecto no es nuevo. Este proyecto se presentó en julio del 2021, calificado por el Consejo de la Administración Legislativa y tratado en la Comisión de Justicia. No estamos hablando de una iniciativa que venga de la bancada de gobierno. Esta es una iniciativa que se trató en una coyuntura no actual. Entonces, estamos hablando de un proyecto que no obtuvo los votos necesarios y que fue negado en la Comisión. Esa parte no le han dicho al pueblo ecuatoriano y creo que también es menester de nosotros decirles a ustedes que este proyecto fue negado y que, sin embargo, hoy se pretende revivir como si el tiempo, el contexto y la historia no importara. Y el contexto se importa. Por eso, aquí se los voy a contar. Este proyecto nace en un momento político muy concreto del país, un periodo marcado por la judicialización de la política, por el uso intensivo de la justicia penal, administrativa y patrimonial como herramientas de presión y de castigo. Y con una narrativa instalada desde el poder que buscaba responsabilizar al pasado de todos los males del presente. Que, claro, ese discurso torpe no ha cambiado. Cambiaron las fichas, el relato, pero es lo mismo. Pero, ¿saben? Ya nadie les cree. En ese escenario, este proyecto no era neutro ni técnico, era parte de una lógica más amplia de persecución que no se conformaba con la sanción penal y mediática, sino que buscaba avanzar hacia la persecución económica y patrimonial. Por eso este proyecto no tuvo los votos, no fue por falta de debate ni por desconocimiento técnico, no fue por negligencia legislativa, no tuvo los votos, porque incluso en ese momento hubo conciencia política y coincidencia política, dicho sea de paso, de que esta iniciativa podía convertirse en una herramienta peligrosísima en un Estado constitucional de derechos. Porque entiendo que no se trataba de una verdadera política anticorrupción, porque si tuvieran política anticorrupción empecemos por fiscalizarlos. Entonces, ustedes son los mismos invitados para hablarnos de corrupción y anticorrupción y de la lucha anticorrupción, porque son ustedes los que blindan todos los procesos de fiscalización. ATM, Progen, Helbot, todo eso les va a rebotar el resto de la vida, porque aquí los que están... Ay, Jenny Ramírez, ¿quién es Jenny Ramírez, por cierto? ¿Quién es Jenny Ramírez? Entonces, aquí no nos vengan a vender humo con proyectos de ley que no tienen ningún sustento, porque se entendió que no se trataba de una verdadera política anticorrupción, sino de una norma que podía ser utilizada para castigar económicamente de forma selectiva a ex servidores públicos amparándose en sentencias muchas veces cuestionadas, emitidas en contextos de persecución judicial. Y obvio, pues tienen el combo completo, manejan la justicia, manejan el Consejo de Participación Ciudadana y tienen una asamblea esbirra. Aplausos, claro. Aplausos. Y aquí quiero ser muy clara en este pleno. La acción de repetición ya existe en el ordenamiento jurídico ecuatoriano. Está en la Constitución, está en la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales, en el Código Orgánico Administrativo, en el Código General de Procesos. El derecho de repetición no es una novedad ni una creación de este proyecto, no vendan humo. Entonces, la pregunta aquí es legítima. ¿Qué problema real viene a resolver este proyecto de ley hoy? No previene la corrupción, no desmantela el crimen organizado. Es más, aquí ayer tuvimos a uno que lidera, pues justamente desde la justicia, permitiendo que jueces, que justamente quieren evitar que se blanquee la plata del narcotráfico, aquí está. Apruebe, presidente, por cierto, califique rapidito, rapidito ese juicio político, porque ya que dijo este impresentable que quiere venir, no pierda tiempo. Califique ese juicio y eso sí le va a demostrar al país que quiere luchar contra la corrupción. El resto es humo. Por eso resulta cuanto menos asombroso que esta nueva asamblea, nueva asamblea, pretenda revivir informes que quedaron congelados, archivados durante más de tres años, sin que exista hoy una urgencia nacional que justifique. Asombra que se prioricen proyectos que miran hacia atrás, mientras el país enfrenta problemas estructurales gravísimos que requieren una mirada del presente y del futuro. Por eso sabe por qué ocurre esto, presidente, porque su administración legislativa no tiene norte, no tiene rumbo. Aquí aprobamos una agenda legislativa que no se ha cumplido. Entonces, por eso se permiten que vengan a decirle a la gente, aquí tenemos un proyecto y estamos haciendo historia, cuando el proyecto no es ni de ustedes, el proyecto no es de su gestión, no tiene que ver nada con ustedes. Entonces, esto, hágase también responsable, presidente, porque esto básicamente tiene que ver con la poca gestión que tiene esta asamblea. Actúan desde el pseudo monarquía que ustedes creen que han creado aquí en la Asamblea Nacional y no, este es un ente colegiado y aquí, les guste o no les guste, como hablamos, se nos tiene que permitir hablar. Porque si de verdad quisiéramos combatir la corrupción, estaríamos discutiendo leyes que fortalezcan la contratación pública transparente, desmantelen las redes de criminales que operan hoy en hospitales, aduanas y puertos, combatan la evasión fiscal de los grandes grupos económicos. Pero qué, pues, si ustedes mismos permiten que su presidente evade impuestos. Y nos vienen a decir a nosotros, la lucha contra la corrupción, la lucha contra la corrupción, otro perro con ese hueso. Pero este proyecto, pero este proyecto, no va hacia allá. Este proyecto puede terminar siendo una herramienta para ejecutar cuentas políticas, ahora desde el discurso penal, sino desde el castigo económico, patrimonial y personal. Y eso no es justicia, eso es revancha con ropaje legal. Y ustedes han demostrado que lo último que tienen es de legisladores, son unos revanchistas resentidos que vienen a saldar cuentas desde la Asamblea. Con nosotros no cuenten para eso. Como esta Asamblea Nacional, debemos preguntarnos con honestidad. ¿Queremos ser una institución que legisla para sanar el país? ¿O una institución que revive normas pensadas para profundizar divisiones y persecución? Legisla no es reescribir el pasado con resentimiento. Legisla es construir leyes y ajustarlas al futuro con garantías, con equilibrio, con respeto de los derechos. Yo sé que a ustedes no les gusta respetar la ley, la constitución, las normas. Les duele, les incomoda, pero en ese estado de derecho vivimos y así se tiene que legislar. Desde esa responsabilidad y desde la experiencia de haber estado aquí cuando este proyecto nació y fue negado, considero que este pleno no debe avalar iniciativas que ya demostraron no tener consenso, ni legitimidad política, ni verdadero impacto en la lucha contra la corrupción. Este proyecto merece el archivo. El Ecuador necesita leyes que enfrenten los problemas reales del presente, no normas que reactiven lógicas de persecución del pasado. Por esas razones, señor presidente, y haciendo uso de la voz de nuestra bancada, nosotros estamos en contra de este proyecto y la responsabilidad aquí es archivarlo. Gracias.