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Liliana Elizabeth Durán Aguilar (75%)
Para la asambleísta Liliana. Colegas asambleístas, presidenta de la Asamblea Nacional, integrantes de medios de comunicación especiales de aquellos que están en el PIB, y la actividad de los ciudadanos, todos los locales. Cuando aparece una crisis de desunidad, es fácil caer en atentación y ofrecer responder la idea. De que cada problema se resuelve creando un nuevo delito, aumentando el admitido de Estado. De la historia, colegas asambleístas, demuestra el populismo penal, problemas estructurales de la sociedad. No resolvió el proyecto, no resolvió la excepción, no resolvió la desguada, no resolvió el avance del equipo organizado. Y tampoco recaudar este debate con responsabilidad, porque lo que hoy discutimos no es solamente una reforma del Código Orgánico Integral Penal. Lo que discutimos es el modelo de Estado que queremos construir. Un Estado que responda a todos los problemas, con más cárcel, más perfección y más castigo. Un Estado que entienda que la seguridad se construye, se construye garantizando derechos, fortaleciendo las instituciones, reiterando la presencia pública en los territorios abandonados y combatiendo las causas estructurales que alimentan la violencia. Ese es el verdadero tema que está detrás de este proyecto. Y por eso se preocupa que esta Asamblea pretenda analizar en un solo paquete legislativo una reforma que acumula 84 proyectos distintos, incorporando materias tan diversas como exclusión, violencia sexual, aborto por privación, delitos ambientales, protección de datos, peculado, delitos electorales, terrorismo, infraestructura crítica digital y tubos exclusivos. Con las legisladores, la seguridad ciudadana no puede convertirse en excusa para ampliar sin límites el poder permitido del Estado. Porque cuando la política fracasa, cuando las instituciones fracasan y cuando el Estado abandona la ciudadanía, la respuesta no puede ser únicamente reforma al Código Penal. El problema del Estado no es solamente criminal, es social, es económico, es institucional. Y mientras no aprendemos esas causas profundas, siguen reformando el Código Penal. Cada año, cada año, cada año, sobre los problemas, rápidamente, que el informe se tenga, que la ley criminaliza, dice incluso, el principio de mínima intervención, penal, reconocido en nuestro ordenamiento jurídico. El derecho penal debe ser la única herramienta del Estado, la seguridad o con empleo, o con preventiva financiera, una policía iniciativa eficiente, las mafias. Y precisamente por eso, este proyecto evidencia una contradicción ocupante. Mientras se crean nuevos delitos y se amplían venas propuestas para enfrentar la violencia contra las mujeres y por eso, es un cierto contenido de la extorsión. Nadie se convirtió en un exceso, cualquier penal no puede construir sobre conceptos ambiguos. Porque cuando la ley es ambigua, quien termina definiendo sus índices es el aparato de percepción penal. Y eso genera inseguridad física. También observamos problemas en la reforma delito de violación. Si de verdad queremos modernizar el país, debemos hacerlo desde una perspectiva de derechos. No podemos seguir construyendo normas de categorías excluyentes. Porque eso no es injusto ni ético. La violencia sexual debe proteger a todas las personas, a todas las ilusiones, que no responden a la realidad social del Ecuador. Respecto al aborto por violación, conocemos el avance que representa y no parece exactamente esta cosa. Pero también debemos señalar que la reforma es insuficiente. No establece garantías claras de confinacionalidad. No incorpora mecanismos efectivos de no revigilización. No protege adecuadamente a niñas y adolescentes. Y no eliminan excesivamente barreras que en la práctica terminan negando el ejercicio de este derecho. A las mujeres más pobres, por ejemplo. A las mujeres rurales. A las mujeres indígenas. Y a las mujeres que históricamente han enfrentado mayores obstáculos para la justicia. En materia de protección de datos, pusimos en la necesidad de proteger la información personal de los ecuatorianos. Pero la frase, entre comillas, otra información confidencial, genera serias preocupaciones. Porque sin límites, puede terminar afectando el periodismo de investigación, la denuncia de corrupción, la defensa de derechos humanos o la investigación académica. Protección de datos, sí, borras, leal, no. Colegas asambleístas. Pero a lo que es una barbaridad. Un retroceso de siglos de materia penal. Son los artículos relacionados con obstrucción a la justicia. Peculado, coacción al subragante y grupos suversivos. Porque ahí, ya no estamos hablando únicamente de cambios de tipos penales para mejorar el sistema. Estamos hablando de construcción, de construir un sistema que constituye un estado de persecución penal de inocentes. De que ya todos los exigios y del que ya ha sido cientos y cientos de casos y de víctimas del abuso estatal. Veamos, por ejemplo, obstrucción a la justicia. El texto vigente dice, artículo 270.1, obstrucción a la justicia. Se ha relacionado con pena privativa de libertad, 5 a 7 años y multa, la persona que mediante el uso de la fuerza física amenaza o intimidación por la promesa, el crecimiento o la cocesión de beneficio. En todo tipo de procesos judiciales, ejecura una o varias de las siguientes conductas. Impida la prestación de testimonio o la aportación de prueba, y incluso a una persona prestar falso testimonio y obtener legítimamente en la liberación de jueces fiscales. La reforma no es general, sino que introduce un nuevo medio comisivo. Realizar la conducta mediante engaño de desigualdad. Es una de las reformas más difíciles para consolidar el control del sistema judicial. Es extremadamente peligroso. Por la ambigüedad, lo que para un fiscal puede ser un engaño, para la defensa puede ser un estrategia legal, lícita, si un abogado presenta a un testigo, una inversión difiere de la del fiscal, un fiscal arbitrario podría tirar esto de engaño para obstaculizar la justicia, iniciarle un proceso penal al abogado, y con ello consolidarán lo que les falta controlar en el sistema judicial a los abogados. Por otro lado, el co-híbrido... ...asambleístas, 30 segundos para terminar. Déjame un minutito, un momento adicional. Ya, vamos de más. Ah, se están corriendo los 30 segundos. Bueno, solamente decirles, señores asambleístas, estas propuestas de reformas que están colocadas en el informe son absolutamente y altamente peligrosas. Porque definitivamente queremos mejorar la justicia, queremos mejorar las condiciones de vida a todos los ecuatorianos y ecuatorianas, y de esa manera lo único que estamos haciendo es vaciando todos los instrumentos legales para dejar el día libre, la unidad, para dejar el día libre a todos los atropellos que ya estamos viviendo en el Ecuador.