Gracias presidente, colegas asambleístas, quisiera iniciar mi intervención y poner en contexto también, al ser asambleísta de Carchi, voy a realizar mi intervención respecto a la realidad de Carchi. Rechazando, primero, cualquier intento de criminalización de la protesta social, rechazar cualquier intento de criminalizar a todos aquellos y aquellas ciudadanas que, cansados del abandono, cansados de la inseguridad, cansados de la falta de atención en los hospitales, de la falta de pago a las dializadoras, cansados de ser víctimas de la delincuencia, de las extorsiones, del gobierno que les sube el IVA, que les sube el diésel, y cansados de las promesas incumplidas, salen a ejercer su derecho constitucional.
A la resistencia. Resulta paradójico que se busque expresar solidaridad con el sector empresarial, cuando precisamente una parte importante de este sector empresarial, el transporte, fue quien inició el paro en septiembre en la provincia del Carchi. ¿Por qué? Precisamente por la falta de respuestas del Ejecutivo. Y esa solidaridad debería traducirse en soluciones, no en discursos. Si ustedes quieren solidarizarse con el pueblo del Carchi, entonces, primero, dejen de mentir, cumplan sus promesas de campaña. Y segundo, escuchen al soberano, es el pueblo, no se hagan de oídos sorlos, si es que el pueblo rechaza el incremento del precio del diésel y el sistema de bandas, no intenten silenciarlo con bonos, con chanchos, con limosnas, con persecución judicial, con gas y con bala.
Ahora, quieren ser solidarios, escuchemos al soberano, quieren ser solidarios con Carchi, empecemos por solidarizarnos con esas familias a las cuales se les prometió que se gestionaría la devolución de los camiones retenidos en Colombia, y ni el anterior gobierno ni en este se les ha cumplido. Solidaricémonos con las familias de los pacientes de diálisis a quienes ustedes prometieron ayudarían, y hasta la fecha no les han cumplido. Solidaricémonos con todas esas familias de Carchi que han perdido un ser querido, porque como algo mágico está pasando en el Carchi desde el 2017 a la fecha, los homicidios intencionales se han duplicado, las muertes de mujeres en contextos delictivos se han triplicado, las extorsiones se han duplicado, las estafas han incrementado en un 198% y los secuestros extorsivos en un 800%.
Quieren más razones para solidarizarse con Carchi. Aquí, precisamente, por efecto del reglamento a la ley que fija el precio de la leche y el acuerdo interministerial aprobado en el gobierno del Nuevo Ecuador, los productores de leche en Carchi pierden entre 17 mil y 30 mil dólares diarios, no de ahora, no de una semana, vienen perdiendo eso desde hace un año. ¿Dónde estuvo su muestra de solidaridad? Cuando los productores propusieron una ley interpretativa para el precio justo de la leche y ustedes, la bancada de gobierno y la Comisión de Soberanía Alimentaria, impulsaron el archivo de esta iniciativa.
¿Quieren solidarizarse con Carchi? Les doy otra pista. En la Comisión de Seguridad tienen congelada la Ley Orgánica de Desarrollo Integral Fronterizo desde hace años. ¿Por qué no le ponen en marcha y le entregan una herramienta útil para el Carchi y las fronteras? ¿Dónde estuvo su solidaridad cuando asesinaron a Nelson Chamorro, conductor carchense, al que le arrebataron la vida mientras conducía su unidad de transporte? Un carchense que perdió su vida mientras buscaba el pan de cada día para su familia. Ahora mismo, ¿dónde está su solidaridad con el personal de servicios externalizados del Hospital Luis G.
Dávila, con los prestadores de servicios de limpieza en áreas críticas y de alimentación a quienes no se les paga? ¿Sabían ustedes, asambleístas, que la situación es tan precaria e indignante que los profesores de la Universidad Politécnica Estatal del Carchi tuvieron que hacer una donación de insumos de higiene para el hospital? Sí, compañeros, ¿cómo lo escucharon? Una donación de insumos de higiene. ¿Qué hacen ustedes ante esta realidad tan lacerante? La solidaridad real con el Carchi y con nuestra gente siempre, y para eso cuenten con mi apoyo de nuestra bancada, de nuestro movimiento, pero para esa solidaridad que pretende encubrir resoluciones, el dolor de nuestro pueblo jamás.
Quieren solidarizarse con Carchi, algunas ideas. No criminalicen a nuestra gente, entreguen seguridad a nuestros transportistas en la provincia, paguen lo que les deben a las dializadoras y prestadores de servicios externos del sistema de salud, firmen el acuerdo entre la Administración Aduanera de Colombia y Ecuador para que retornen esos vehículos a nuestra gente, destraben en la Comisión de Soberanía la Ley de Desarrollo Integral Fronterizo y sobre el malestar ciudadano y generalizado, establezcan canales de diálogo reales, serios, con actas de compromiso y encuentren una salida a las demandas ciudadanas y ante todo cumplan sus promesas.
Para finalizar, un consejo que no me han pedido, haciendo uso del lenguaje coloquial de la sierra, den diciendo a su presidente que regalando chanchos, bonos, gas y bala no se gobierna, porque no es una frase, es un mensaje claro al poder. Con el Carchi no se juega.