Gracias, presidente. Un saludo cordial a mis colegas asambleístas, como al pueblo ecuatoriano. Hay realidades que no se pueden maquillar. Hay familias que no esperan estadísticas, sino que esperan un techo tener donde vivirlo. Hay niños que no entienden de políticas fiscales, pero sí entienden lo que significa dormir con miedo cuando llueve, cuando llega la noche. Y hay un país que durante años, durante décadas, ha postergado una verdad, una verdad que incomoda a todos. La vivienda digna sigue siendo un privilegio para muchos y no un derecho efectivo para las grandes mayorías. Hoy estamos debatiendo un proyecto de ley que no es un simple proyecto tributario. Estamos frente a una decisión política y una decisión que la debemos tomar con responsabilidad y tomarnos con seriedad la dignidad de nuestra gente. Así de simple, compañeros. Los datos son clarísimos, no hay dónde ir y es así. El Ecuador tiene un déficit de 700 mil viviendas. Este es el momento de actuar con conciencia y responsabilidad a favor de una gran mayoría y de la sociedad, en especial de esos grupos prioritarios que en tanto defendemos y decimos que estamos defendiendo. Y más aún, cuando consta en el artículo 35 de la Constitución de la República del Ecuador para esos grupos prioritarios. Pero además de este déficit, hay que tomar en cuenta que existen eventos naturales que han afectado. Sólo en el 2025 existen más de 4 mil 400 eventos adversos que afectaron a las viviendas y a las infraestructuras. Sólo en el 2025, claro, es fácil hablar cuando no se conoce, es fácil oponerse cuando no se tiene empatía. Es el momento de actuar, es el momento de reflexionar, estimadas compañeras y estimados compañeros. La Asamblea Nacional es un cuerpo colegiado en donde debemos actuar de una manera uniforme. Tomar la decisión es respaldar a un proyecto de ley que va a beneficiar a miles de familias, como lo manifestó nuestra compañera jefe de bancada y ponente de este proyecto de ley. Es una decisión política que ha tomado el presidente de la República, Daniel Novoa, y eso debemos tomarlo, tomarlo y decidirlo, apoyarlo, porque ese es el deber, porque eso es el actuar y debemos actuar con ese direccionamiento objetivo, claro, para favorecer a quienes hoy no tienen un techo para guarecerse, a quienes no tienen esa casa, esa vivienda. Y más aún, cuando en la Constitución de la República del Ecuador es carla, manifiesta que el acceso a una vivienda digna es una obligación del Estado. Y el Estado hoy, a través de nuestro presidente de la República del Ecuador, Daniel Novoa, lo está dando con este proyecto de ley que se presentó aquí en la Asamblea y ha sido tratado de una manera coherente y responsable con nuestros compañeros de la Comisión que está liderada por la compañera Valentina. Esto no significa que el problema ya no es sólo construir viviendas, es construir la esperanza de ese pueblo, de esa ciudadanía que necesita esa vivienda. La Constitución, como lo dije anteriormente, manifiesta y claramente dice el acceso a una vivienda digna es la obligación del Estado. Y me pregunto, lo vamos a dejar como letra muerta, lo vamos a dejar como un simple precepto, más aún cuando ustedes lo defienden a la Constitución del 2008. Ahí consta. El presente es hoy. El futuro de estas 700 mil familias será incierto. Sí, no hoy decidimos apoyar este proyecto de ley, pero estoy seguro de que sí vamos a apoyar los que estamos conscientes y los que hemos dado en territorio y seguimos de territorio y vemos los ojos de esperanza de esas familias de tener acceso a la vivienda. Hoy, más que nunca, compañeros, este proyecto utiliza una herramienta inteligente y esa es la política tributaria. No pretende que el Estado lo haga todo, sino que busca esa alianza estratégica con el sector privado. Cada incentivo no es una renuncia fiscal, es una inversión social, es hacer una justicia social. Mi palabra, presidente.