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del Cisne Rogel Esperanza (52%)
Pleno de la Asamblea Nacional a los Hermanos de las Escuelas Cristianas, fundadas por San Juan Bautista de la Salle. Se invita al señor asambleísta Andrés Castillo Maldonado a subir al estrado. Entrega de la condecoración y acuerdo legislativo. Los Hermanos de las Escuelas Cristianas, FSC Fraters Escolarum Cristinarum, fundados por San Juan Bautista de la Salle en el año de 1680, constituyen una congregación educativa de alcance internacional orientada a la formación humana y cristiana, especialmente de niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad. En el Ecuador, su presencia se remonta al año 1863, siendo el primer país hispanoamericano en acoger el carisma lazayista, contribuyendo de manera decisiva al desarrollo educativo y social del país. Se hace entrega de la condecoración, doctor Vicente Rocafuerte al mérito social. La presidenta de la Asamblea Nacional acuerda reconocer y condecorar a los hermanos de las Escuelas Cristianas, Frateres Escolarum Cristinarum, al mérito social, exaltando su destacada trayectoria histórica y su invaluable aporte al desarrollo educativo, social y humano del Ecuador, así como a la formación integral de generaciones de ecuatorianos, especialmente de los sectores más vulnerables. Hace imposición de la condecoración el señor asambleísta Nils Olsen-Pitt, presidente de la Asamblea Nacional. Hace entrega del acuerdo legislativo el asambleísta Andrés Castillo Maldonado, asambleísta por Pichincha. A continuación, intervención del hermano Richard Alberto Manosalva Zangamarca, en representación de las Escuelas Cristianas Lasalle.
Gracias. Señor Niels Olsen, presidente de la Asamblea Nacional de la República del Ecuador. Señora Carmen Tiupul, segunda presidenta de la Asamblea Nacional. Honorables miembros del Consejo de Administración Legislativa. Señoras y señores asambleístas, estimados rectores de las obras lasallistas aquí presentes, queridos maestros y maestras, muy estimados hermanos de las escuelas cristianas, jóvenes y señoritas de las obras educativas lasallistas que están también aquí presentes, damas y caballeros. La comunidad lasallista de Ecuador expresa sus más sinceros y profundos agradecimientos a la Asamblea Nacional del Ecuador y, en especial, al asambleísta Andrés Castillo, ex estudiante del Colegio Lasalle de Conocoto, quien fue el gestor para que nuestra obra educativa Lasalle tenga este reconocimiento. De igual manera, agradezco a los exalumnos asambleístas también aquí presentes. Recibir esta condecoración Vicente Rocafuerte es un reconocimiento que enaltece una vida dedicada al servicio educativo y al compromiso social con el país. Este honor que lleva el nombre de Vicente Rocafuerte, ilustre promotor de la educación ecuatoriana, adquiere un significado especial al ser otorgado a una institución que desde su llegada de los hermanos de la Asaya, Ecuador, en 1863, ha sembrado conocimiento, fe y valores en el corazón de miles de niños y jóvenes, inspirados por el legado de nuestro padre y fundador, San Juan Bautista de la Asaya. Los lasallistas, lasallianos, han construido una historia educativa marcada en la cercanía, la innovación pedagógica y el amor preferencial a los más necesitados. Hoy esta distinción es también un homenaje a tantos maestros y maestras que con vocación y entrega diaria han hecho de las aulas verdaderos espacios de transformación e igualdad. De manera especial, reconocemos la misión incansable de los hermanos de la Asaya por más de 163 años en el Ecuador, cuya vida consagrada ha sido testimonio de servicio, fe y compromiso educativo. elevamos nuestra oración al santo hermano Miguel, modelo luminoso de educador, cuya vida sencilla y dedicada sigue inspirándonos a estas generaciones. Su ejemplo encarna el espíritu lasallista de educar con amor, con paciencia, con profunda fe, formando no sólo estudiantes, sino personas íntegras al servicio de la sociedad. Recibir esta presea no es sólo un reconocimiento al pasado, sino un llamado a renovar nuestro compromiso con el presente y con el futuro del Ecuador. Nos anima a seguir construyendo una educación de calidad inclusiva y humanitaria, humanista. Reiteramos nuestro agradecimiento, señor presidente, y renovamos nuestra misión de educar con celo, con fe y fraternidad al servicio de Dios, de la Iglesia y para gloria de la patria ecuatoriana. Muchas gracias.