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Saadin Alfredo Serrano Valladares (100%)
palabra el asambleísta Alfredo Serrano. Señora Presidenta, compañeros legisladores, sin duda alguna el tratado, este acuerdo comercial con Corea del Sur, que inició hace 11 años, justamente en el gobierno del presidente Correa, luego en el gobierno del presidente Moreno, luego en el gobierno del presidente Lazo y ahora en los dos gobiernos del presidente Novoa. Qué bueno que haya trascendido a lo largo de estos años, aunque son 11 años de negociaciones, de paralizaciones y que nos llevan a esta etapa final de un tratado que es positivo para el país, más aún cuando se trata de Corea, que no solamente vamos a compartir temas comerciales, si también deberíamos aprender muchas de las cosas por las cuales Corea se convirtió de un país subdesarrollado en apenas corto tiempo en un país altamente desarrollado, considerado ahora la décima tercer potencia comercial del mundo. Quién creyera que un país que nació recién en el año 48, luego de la Segunda Guerra Mundial. Quién creyera que un país que tuvo una guerra con la Corea del Norte hasta el año 53 y que a partir de 1960 inicia este boom económico, este crecimiento acelerado de Corea del Sur al extremo de que a nivel mundial le cualificaron como el milagro del río Han, el crecimiento económico de Corea. Y nos preguntaremos, muchos de nosotros, nos preguntamos, bueno, ¿y por qué fue ese crecimiento así, tan acelerado que lo convirtió en una superpotencia? ¿Qué hicieron para lograr ese objetivo? Lo primero, los gobiernos, por cierto, muchos eran dictaduras al inicio, porque recién son república ya para 1984, 87, las primeras elecciones democráticas, pero antes eran dictaduras, del 60 para acá. Incentivos, subsidios, créditos, es decir, este era el aporte del Estado, escúchese bien, el aporte del Estado. Por eso es que yo insistimos como socialcristianos en que cómo se puede salir de la parálisis económica. Muchos le tienen miedo a los subsidios y estas economías crecieron gracias a esos subsidios, gracias a esos incentivos, gracias a estos créditos, gracias a esas exportaciones y lo principal, la apertura comercial internacional que logró en su momento, y hasta ahora la tiene obviamente Corea del Sur. Y claro, implementaron un modelo de educación, que yo he escuchado a lo largo de mi vida política a varios gobiernos hablar de implementar el modelo de educación coreano y ha quedado solamente como discurso. Ojalá ahora que vamos a ser socios comerciales, implementemos lo que hizo bien allá. Es que aquí ya no hay nada que inventar en el mundo, ya no hay nada que inventar. Es cuestión de copiar, pero copiar bien para que funcionen las cosas. Nuestras economías, me refiero a la ecuatoriana y a la coreana, son complementarias y ese es el primer éxito de un acuerdo comercial. Que sean complementarias, de manera que lo que producimos nosotros, ellos no lo producen, lo exportamos. Y lo que ellos producen, nosotros no lo producimos y lo vamos a importar. Por tanto, acceder a un mercado de 52 millones de personas es positivo, porque no solamente son 52 millones, sino principalmente porque tienen un ingreso per cápita de aproximadamente 38 o 39 mil dólares por ciudadanos. Es decir, amplia capacidad de adquisición, amplia capacidad de compra, comparado con nosotros que estamos bordeando los 6 mil dólares, ¿no es cierto? Entonces, un proyecto, un tratado de esta naturaleza, que en varios gobiernos, pasando desde la izquierda y llegando hasta la derecha, significa que ha tenido a lo largo de este tiempo, 11 años, sin duda alguna, un proceso positivo de negociación. Que es difícil, por cierto, conseguirlo en los tratados de libre, en los acuerdos comerciales, conseguir que mayoritariamente una de las partes sea beneficiada, en este caso, Ecuador principalmente para los agricultores, para los ganaderos, para los pescadores. Y obviamente porque vamos a recibir del otro lado tecnología, vamos a recibir transferencia de tecnología y vamos a recibir insumos, herramientas, equipos que nosotros no la producimos. De manera que es un gran avance, ya hoy más que nunca no podemos criticar las aperturas comerciales que son necesarias para lograr que un país crezca, solo con crecimiento económico los países salen adelante. He ahí, entonces, copiemos el ejemplo de Corea del Sur, un país más pobre que el Ecuador, allá por 1960. Pero escúcheme, mucho más pobre el Ecuador con un ingreso per cápita de entre 600 y 800 dólares. Y que hoy tiene un ingreso per cápita de entre 36 y 39 mil millones, perdón, 39 mil dólares por ciudadano. Entonces, algo bien debieron haber hecho ellos. Sin duda que hicieron algo bien. Y ahora es la décima tercer potencia económica del mundo, con apenas 51 millones de personas. Entonces, por coherencia política, nosotros siempre hemos creído en que para lograr crecimiento económico también tenemos que apoyar los acuerdos comerciales. La inversión extranjera que apoyó en su momento Corea del Sur para salir adelante y no quedarse como se quedó Corea del Norte, con el paraguas de la Unión Soviética en su momento y luego de Rusia. Entonces, hoy tenemos en nuestras manos la posibilidad de decidir si esto favorece al Ecuador. Y cuando las cosas favorecen al Ecuador, hay que respaldarlas. Por coherencia política, como es la nuestra, tenemos que respaldarlas. Porque le hace bien al país. Porque esto no le pertenece a un gobierno. Ahora termina la fase finalmente de aprobación. Pero se inició hace tiempo atrás y las cosas positivas tienen que tener el respaldo. Por eso nosotros vamos a respaldar esta iniciativa. Creemos que los acuerdos comerciales bien negociados le hacen bien a un país. Si no acuérdense de Chile, que ya tiene más de 50 acuerdos comerciales y es un país altamente más de mayor crecimiento que el Ecuador. Y sin duda alguna el Ecuador tiene un país mucho más rico que el Chile. Pero no tenemos esa apertura comercial que ha sido necesaria para crecer económicamente. Porque el crecimiento económico genera empleo. Porque el crecimiento ayuda a mejorar las condiciones de vida de la gente. Por eso es que tenemos que apoyar. Por eso vamos a apoyar este acuerdo comercial con Corea del Sur. Y ojalá se extienda para más, para aprender de lo que ellos hicieron para convertirse en lo que son ahora una gran potencia económica. Señora Presidenta, muchas gracias.