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Sara Noemi Cabrera Chacón (75%)
He escuchado todas las intervenciones, la verdad. Primero, no pueden hacer política sin mencionar al presidente Correa. Eso realmente es parte de sus líneas. Y también coincido con Combs Córdoba. En la provincia del Oro tenemos esta realidad. Estas son, legisladores, la realidad de la provincia del Oro, Portobelo. Así están las vías que conectan Saracá y Piñas. Esta es la realidad, competencia del gobierno estatal. Son vías estatales. Y esta es la vía Buenavista-Cerro Azul-Pacha. Esa es la realidad que tenemos de sectores donde existen más de 500 años de extractivismo. También el día de hoy vengo a hablarles como orense, como hija de esta tierra, de esta tierra que respira, que sangra y que resiste. Vengo a hablarles desde las comunidades que no tienen voz, desde los agricultores que ven el suelo con miedo y desde las madres que cargan agua turbia en los baldes porque el río que le prometía ser vida hoy amenaza con convertirse en veneno. Nos dijo aquí un legislador que oponerse a este proyecto de ley es oponerse al desarrollo, refirieron. Yo sostengo todo lo contrario. Yo sostengo que defender la naturaleza es defender el futuro económico de nuestro país porque un país destruido es un país no atractivo, no es productivo, no es sostenible. La riqueza natural del Ecuador es una ventaja que no podemos desperdiciar o hipotecar por ingresos temporales. Se nos promete que con las regalías mineras traerán progreso, pero miremos la realidad con honestidad, legisladores. ¿Dónde están los hospitales en las zonas de extractivismo? ¿Dónde se encuentran las universidades? ¿Dónde está el sistema de riego, carreteras de calidad? Las regalías cuando llegan se diluyen por la burocracia central. Aquí nos dicen que estamos en una crisis fiscal, pero no cambia en la metodología. Apenas el 3 y el 8% de las regalías se mantienen en este proyecto de ley, que nunca jamás llegan a los territorios, porque tenemos sectores extractivistas en mi provincia del oro olvidados. ¿Y qué terminan los recursos de la minería? ¿Saben qué terminan, legisladores? En una campaña política millonaria que todos sabemos en la provincia del oro y que les obligaron a salir con casco a las concentraciones políticas. El proyecto de ley que presenta hoy la Comisión de Desarrollo Económico y en el discurso de la presidenta que nos quiere revestir de modernidad y de eficiencia, realmente esconde algo bastante doloroso, que es entregar concesiones o los recursos naturales a corporaciones mineras transnacionales. Y también es importante que revisemos que desde este gobierno del presidente pretenden profundizar la idea de flexibilizar el control ambiental, eliminar los requisitos para la obtención de licencias ambientales y se ha reducido el control a una simple aprobación administrativa. También es importante que lo que antes era riguroso para obtener una licencia ambiental con estudios de impacto ambiental, auditorías y consultas previas informadas a la comunidad, se pretende convertir en un trámite acelerado. Y cuando el trámite es acelerado, se acelera la destrucción de los territorios. También quieren sustituir la remediación ambiental por una simple garantía económica. O sea, ya no van a defender la naturaleza, sino intereses económicos. Este proyecto abre la puerta a la militarización de las concesiones mineras, declarando áreas estratégicas y asignando a las Fuerzas Armadas a cuidar territorios privados. Cuando se militariza un territorio extractivista, lo que se pretende hacer es amenazar el diálogo y también profundiza el conflicto entre los territorios. No podemos normalizar que las comunidades campesinas o indígenas enfrenten la presencia militar en sus territorios por defender el agua y la naturaleza. Esta reforma también pretende imponer al gobierno central y a los GAT a destinar recursos para subsidios de explosivos y la construcción de infraestructura eléctrica destinados a los clústeres bananeros. Pero la realidad es que en un país donde no llega a los servicios de salud, en donde no tenemos universidades y acceso y oportunidades para los jóvenes, no tenemos vías de buena calidad, pretenden entregar recursos para corporaciones mineras transnacionales. Y mientras las empresas les construyen concesiones y le construyen estas estructuras, ¿saben qué ocurre? Le eliminaron el subsidio a la gente. Eso es lo que vemos. Pero también quiero hablarles del proyecto minero de gran escala Cielo Abierto Cangrejos, ubicado en la provincia de Loro, en el Cantón Santa Rosa. Este megaproyecto amenaza con destruir 179 hectáreas de bosque primario, que además amenaza ríos, las nacientes de ríos como Río Negro y Río Virón. Y que además amenaza con dejar sin agua algunas comunidades como Buenavista, como Río Negro, La Victoria, Vega Rivera, contaminando el aire. Y además de provocar transformaciones irreversibles a los ecosistemas, amenaza con destruir 5.000 hectáreas de cultivo de cacao y banano y ganadería. Sus vertientes como el Río Negro y Río Virón se secarán para siempre. Vuelvo a ratificar. Existe una autorización por parte de la ministra de cambiar a fase de explotación sin una licencia ambiental, sin una consulta previa informada, porque pretenden, aprobando este proyecto de ley, darle rienda libre al extractivismo y la construcción de este megaproyecto que amenaza con la salud y la vida de todos los orenses. Para finalizar, hoy esta asamblea tiene una responsabilidad histórica. Vamos a permitir que se consolide un régimen que debilita licencias ambientales, reduce controles y entrega concesiones mineras a corporaciones mientras las comunidades seguimos esperando el desarrollo, el agua potable. Vamos a aceptar que la urgencia en materia económica sea utilizada como excusa para alterar de manera estructural el modelo ambiental del Estado. El pueblo ecuatoriano merece una asamblea que levante la voz. Cuando la naturaleza se encuentra en riesgo, por todo lo expuesto, por la regresión ambiental, por la vulneración del principio de no regresión, por el debilitamiento de la licencia ambiental, por la amenaza de militarización, por la injusticia en la distribución de regalías, por la falta de desarrollo en las zonas de extracción y por la dignidad de nuestro pueblo, este proyecto debe ser archivado. El oro ni el Ecuador serán colonia extractivista. El oro exige soberanía, su agua y su futuro. Voten con conciencia, legisladores de la provincia del oro. Voten por el pueblo orense y por todos los ecuatorianos.