el asambleísta Luis de García. Hola, gracias presidente. Creo que en este punto del debate, cuando ya hemos sobrepasado un primer debate, cuando hemos socializado el proyecto de ley, más allá de que nos guste o no nos guste la figura o la herramienta de la extradición, más allá de que nos convenga o no nos convenga, nos limitamos a lo técnico. Han tenido la oportunidad en comisión de fortalecer este proyecto, han tenido la oportunidad en comisión de dar su opinión sobre el proyecto y limitarnos a lo técnico, a lo que nos concierne como legisladores. Creo que irnos al tema político o desviarnos a temas políticos simplemente le quita la naturalidad a este proyecto de ley. Este proyecto de ley responde a una deuda que tenemos como ecuatorianos. Los ecuatorianos, el 64% de los ecuatorianos se ha pronunciado y ha dicho que acepta, que está de acuerdo con la extradición de ecuatorianos al extranjero. Perfecto. ¿Qué nos toca ahora como asambleístas? ¿Qué nos toca ahora como legisladores que creamos leyes? Es darle el marco jurídico, el marco legal apropiado a la figura. Hoy por hoy el Ecuador atraviesa una guerra en contra del crimen organizado transnacional. Transnacional, que por su naturaleza y la naturaleza de los delitos involucra a dos estados, a dos o más estados. Porque bien puede ser planificado, bien puede ser planificado el delito aquí, pero puede ser ejecutado en otro país. Y es ahí cuando interviene el otro estado que nos va a solicitar el día de mañana a A o B cabecilla y nosotros tenemos la responsabilidad de crear ese marco, ese blindaje procesal a la herramienta para el día de mañana mandar esa cabecilla a Estados Unidos, a Colombia, a Perú, donde lo requieran. Y quedar bien como país, tener leyes apropiadas como país. Y que no se diga después que Ecuador solapa criminales, que Ecuador es una cuna de la impunidad. Cuando hablamos de delitos transnacionales, su naturalidad involucra que estos delitos trascienden fronteras, que estos delitos se planifican aquí y se ejecutan en otro país, y que tienen efectos sustanciales en otro estado. Entonces, vuelvo y repito, ¿qué vamos a hacer cuando los estados no soliciten a A o B delincuente, a A o B cabecilla? Tenemos que tener un marco jurídico, un marco procesal, que dé las herramientas del caso para que el día de mañana nuestros procesos sean más cortos, cumplan con los requisitos de ley y, por supuesto, sean eficientes. La extradición o el concepto como herramienta de la extradición no puede quedar como simplemente que lo aceptamos. No puede quedar en la mera incorporación en el marco jurídico ecuatoriano. Debemos de darle esa fortaleza a la herramienta. Si vamos a utilizar la extradición como una herramienta legal, vamos a darle la fortaleza y los procesos que requiere. Vamos a darle a los jueces honestos, a los fiscales honestos, las herramientas que necesitan para luchar en contra del crimen organizado. Tenemos que dar una buena imagen internacional también. Tenemos que tener procesos que beneficien a la justicia, no procesos que beneficien a los delincuentes. No ambigüedades, no lagunas normativas que el día de mañana puedan ser utilizadas como una vía escape o como impunidad. Creo que la agilidad y la celeridad que brinda la presente ley al proceso de extradición va a poner un pare. Va a poner un pare al forum shopping de impunidad que por muchos años se creó aquí en el país. Porque claro, como no teníamos procesos eficientes, como la figura no estaba correctamente armonizada con el marco jurídico, se prestaba para que A o B cabecilla diga bueno, me voy a esconder Ecuador porque al fin y al cabo los procesos son eternos y las leyes no son claras. Es por eso que así como el mundo evoluciona, así como la tecnología se ha desarrollado, así como en un sinnúmero de ocasiones vemos como la tecnología trasciende fronteras, perfecto, también el crimen organizado ha utilizado esas herramientas. Y hoy por hoy estamos frente a distintas formas de cometer delitos y así como el crimen evoluciona, el crimen se desarrolla, tenemos que nosotros también evolucionar nuestro marco jurídico, tenemos que fortalecer nuestro marco jurídico a fin de perseguir hasta debajo de las piedras cualquier tipo de corrupción, cualquier tipo de cometimiento de delitos. Presidente, voy a concluir diciendo que esta ley cumple con los principios y disposiciones mínimas, con los principios y disposiciones elementales que debe de contener una ley. Tiene los principios rectores del derecho para que nosotros como legisladores demos paso a una ley. Más allá del tema de fondo de que es algo necesario para el Ecuador, creo que esta ley cumple con los principios de legalidad y retroactividad, de seguridad jurídica y por supuesto y mucho más importante luego de la decisión del 64% de los ecuatorianos de armonización con el ordenamiento. Dicho esto, esta curul felicita a la comisión, felicita a los compañeros de dicha comisión, han hecho un trabajo excelente, han hecho un trabajo necesario para el Ecuador y más allá de cualquier ámbito político, es algo que los ecuatorianos necesitan y es algo que como asambleístas tenemos que cumplir con el Ecuador, darle de una vez por todas el marco procesal y el blindaje procesal a la figura de la extradición. Llamo a la reflexión de este pleno, llamo a la reflexión de los ecuatorianos, más allá de cuál sea su votación el día de hoy. ¿Ustedes creen que el crimen organizado, que el narcotráfico se va a combatir con leyes de 26 años de antigüedad? ¿Ustedes creen que al narco y al crimen organizado transaccional se le va a ganar esta pelea con herramientas obsoletas? No, señores. Vamos a hacer esto con este proyecto de ley y vamos a seguir fortaleciendo el resto de proyectos de ley y vamos a seguir votando a favor y constituyendo nuevas herramientas para que los jueces honestos, para que los fiscales honestos, para que los policías, para que los militares sigan luchando esta guerra, peleando esta guerra que hoy por hoy como país llevamos en contra del crimen organizado. Y ténganlo por seguro, señores, que vamos ganando. Gracias, presidente. Vuelve usted el uso de la palabra.