enfrentando un vacío legal y este proyecto busca subsanar ese vacío. También hizo algunas observaciones. En la siguiente intervención vamos a escuchar a la asambleísta Naila Quintana respecto a este proyecto.
Asambleísta Naila Quintana - Sesión 064
Clip oficial con una sola intervención de Naila Victoria Quintana Tapia.
Quién habla y cuándo
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Presidente, muchísimas gracias por darme el uso de la palabra. Un saludo a todos los colegas legisladores, asimismo a quienes nos ven a través de los diferentes medios de comunicación y plataformas digitales. Hablar de este tema, realmente creo que cada uno de los intervinientes ha sido muy claro y específico y quiero, antes de dirigirme sobre el tema, felicitar a cada una de las mujeres que intervinieron. Muestra la empatía que tenemos las mujeres cuando realmente queremos trabajar en función de una sociedad. Asimismo también a los caballeros que expresaron también su opinión y apoyaron este proyecto.
Hoy nos convoca, como ya lo hemos escuchado, un tema muy delicado, un proyecto que nace desde el dolor, pero también desde la dignidad. Como madre no puedo hablar de este tema únicamente desde un punto de vista técnico y jurídico, a lo cual yo no le resto su importancia. Cada uno de quienes intervinieron ha hecho aportes desde la parte técnica y jurídica. Por esa razón, creo importante enfatizar que la maternidad es una experiencia que toca no solamente el corazón de una mujer, la transforma físicamente, psicológicamente. Y cuando esa maternidad se ve atravesada por la pérdida de un hijo, el Estado no puede darle la espalda ni tampoco obligarla a llevar a cabo un trabajo cuando está en un momento tan vulnerable.
Este proyecto de ley que nace de la propuesta legislativa de mi compañera bancada, como ya lo dijeron, de la asambleísta Yanina Rizzo. Yanina, aprovecho para felicitarte por poner este tema sobre la mesa.
Gracias.
Y nosotros como miembros de la Comisión de Derecho al Trabajo, hemos analizado que este proyecto reconoce el vacío normativo, que por años ha obligado a mujeres a vivir este duelo en silencio, regresando incluso a trabajar bajo amenaza de perder su trabajo. La garantía que hoy se propone es contundente. La licencia de maternidad se mantiene íntegra, aún cuando ocurre el fallecimiento del bebé. Porque esta licencia no es únicamente para el cuidado del recién nacido, sino también para el cuidado integral de la mujer, su mente, su estabilidad emocional.
Una mujer también luego de la cesárea tiene que luchar contra el peso de una herida, de una cirugía. Y ese trabajo, cuando se ve lastimado, no solamente que lo hace con tanto amor esta mujer, tener que lidiar con la muerte de su hijo, es un peso gigante. Este no es un debate abstracto, es una respuesta legislativa y como ya lo nombraron algunos legisladores, es una respuesta a una injusticia ocurrida y evidenciada en el caso 878-20-JP, en el que la Corte Constitucional reconoce que se vulneraron los derechos de una mujer en periodo de maternidad, luego de perder a su bebé, fue obligada a regresar a su trabajo.
La Corte nos recordó algo esencial, que la maternidad no se extingue con la pérdida. Por ende, este proyecto recoge ese precedente y lo convierte en norma para que no se ponga en tela de duda el dolor por el que atraviesan estas mujeres en este caso de pérdida. Aquí se está protegiendo la estabilidad laboral, para que este grupo de mujeres no sean forzadas a elegir entre su trabajo, regresar a su trabajo o su recuperación. Estamos protegiendo también la dignidad, para que el duelo no sea tratado como una excusa o una falta.
Asimismo, se está protegiendo la salud mental, reconociendo que el posparto y la pérdida perinatal requieren acompañamiento, comprensión y tiempo. Este proyecto pone a la mujer en el centro no como una cifra, sino como una persona que merece ser cuidada, no como una carga administrativa. En este primer debate damos un paso firme hacia una legislación más humana, más justa y más coherente con nuestra Constitución y con los estándares de derechos humanos. Como legisladora, creo profundamente que esta ley envió un mensaje claro a la ciudadanía. El Estado no abandona.
Su momento más vulnerable, en el caso de las mujeres, el Estado las acompaña. Y este es sin duda el tipo de leyes que debemos seguir construyendo desde esta Asamblea Nacional. Muchísimas gracias.
Novena intervención a cargo del asambleísta Nayla.