Muchas gracias, presidente. Colegas, asambleístas, reciban un cordial saludo y, por supuesto, a todo el pueblo ecuatoriano que nos observa, en especial a mi querida provincia de Manaví. Hay algo que todos los ecuatorianos hacemos, sin importar clase social, dónde vivimos, a qué nos dedicamos o cuánto dinero tenemos. Confiamos. Confiamos cuando abrimos una cuenta de ahorros. Confiamos cuando dejamos en el banco el dinero que con mucho esfuerzo se ha ganado. Confiamos cuando solicitamos un crédito para sembrar una hectárea. Confiamos cuando solicitamos un crédito para comprar un motor para seguir trabajando también en las costas de nuestro país. Confiamos cuando un joven emprendedor se acerca a una institución financiera para pedir un crédito y potenciar su emprendimiento. Y esa confianza tiene un valor inmenso. Por ello, hay que asumir este debate con total responsabilidad. Y antes de entrar un poco en el análisis y mencionar algunos argumentos, yo sí quiero felicitar la altura con la que este Parlamento en este día ha tenido este debate. Es cierto, hay diversos criterios, hay diversas ideas y justamente esa es la esencia de la legislatura, que con esa diversidad de criterios se fortalezcan los proyectos de ley. Pero felicito que no hayan existido en este día las riñas políticas, el desorden, el alboroto, eso es lo que espera la ciudadanía de parte de nosotros. Este proyecto normativo no quiero redundar, pero quiero resaltar los aspectos positivos. Se enfoca en garantizar una mayor transparencia en las relaciones crediticias, evitar prácticas para que desproporcionados cálculos de intereses de mora afecten a los ciudadanos, fortalecer la información disponible para los usuarios, para que no exista desconocimiento, modernizar los mecanismos también del mercado de valores, que es necesario. En toda la región se han estado actualizando y modernizando estos mecanismos, pero acá en el Ecuador necesitamos hacerlo, porque nos habíamos quedado un paso atrás. Destaco, por ejemplo, la incorporación del artículo 194.1, siendo significativo, donde se expresa la prohibición impuesta a las entidades crediticias de cobrar intereses de mora sobre el interés acordado, o el numeral 12 del artículo 255, que prohíbe expresamente el cobro de intereses de mora, demora en las operaciones de crédito otorgadas a través de tarjetas de crédito. O, por ejemplo, el artículo 152.3, la sustitución del artículo 246, en donde se ordena la transparencia de la información proporcionada. También se fortalecen las facultades de control de la superintendencia de bancos. Ese no es un detalle menor, porque ahora este organismo con esta reforma va a tener que supervisar la aplicación y el cobro de las tarifas de intereses que están correctas y acordes a la ley. También, en el tema del mercado de valores, es importante resaltar una vez más en esta parte final del debate, porque por ahí existe alguna intención de desinformar, ahora positivamente las instituciones del sistema financiero público y privado van a poder ser parte de ese ecosistema del mercado de valores. ¿Y por qué es importante a los empresarios que nos están escuchando y observando? Porque eso va a permitir ampliar las posibilidades y las capacidades para que las fuentes de financiamiento sean más diversas. No solamente la parte bancaria, no solamente la economía popular y solidaria, sino que el mercado de valores se va a conocer más, se va a globalizar más acá dentro de nuestro ecosistema financiero, y eso a la final se resume, repito, en más posibilidades de financiamiento para nuestros empresarios y emprendedores. Y que quede algo claro, aquí no se está promoviendo bajo ningún concepto la cultura del no pago, todo lo contrario, se está fortaleciendo la confianza. Lo que buscamos es que quien tenga la voluntad de cumplir, obviamente tenga los mecanismos y estén las reglas claras para que no existe información que esté un poco oculta, sino que tanto las instituciones financieras, como también los usuarios del sistema financiero, tengan todo claro. Quiero finalizar reconociendo el trabajo de la Comisión de Régimen Económico, de todos sus miembros, de la Presidenta Nátaly Farinango. Este proyecto de ley no se construyó en cuatro paredes, este proyecto de ley se construyó escuchando a los diversos sectores, a las distintas instituciones, al Banco Central, a la Junta de Regulación de Política Financiera y Monetaria, al Ministerio de Economía y Finanzas, a las superintendencias, a todas las partes involucradas. Y cuando la legislatura escucha, se sacan buenos proyectos de ley. Quiero terminar también llevando esta realidad a nuestra gente, porque este debate no le puede pertenecer únicamente a los economistas o a los técnicos en materia financiera. Este debate le pertenece a todo el Ecuador, porque como lo dije en el inicio de la intervención, sabemos en las distintas provincias lo que significa ir a sacar un crédito para sembrar una finca, para mantener un pequeño negocio abierto, lo que hay detrás de cada depósito bancario. Este debate le corresponde a cada uno de los ecuatorianos, a los agricultores, a los pescadores artesanales, a los jóvenes, a las madres que luchan para sacar a su familia adelante, a la gente que trabaja en el campo, a la gente que trabaja en la urbe, a cada uno de ellos. Yo siempre he creído, colegas legisladores y pueblo ecuatoriano, que un Estado fuerte no es el que más controla, un Estado fuerte es el que más confianza genera. Y precisamente ahí está el espíritu de este proyecto de ley, generar más confianza en nuestro sistema financiero. Finalizo diciéndoles, colegas legisladores, que vamos a seguir perfeccionando, que con seguridad, conociendo el espíritu, siempre democrático y plural de la Comisión, se van a escuchar muchas de las observaciones. Sigamos en esa línea, este proyecto se va a seguir trabajando con total responsabilidad desde esta bancada y esperemos que desde todas las fuerzas políticas y entregarle al país y a los ciudadanos una ley que en verdad les sirva. Porque los ciudadanos ya vienen mucho tiempo quejándose y alzando su voz sobre muchos abusos que se están cometiendo en el sistema financiero. Cuenten con ese respaldo, queridos ecuatorianos, cuenten con ese compromiso. Muchísimas gracias. Devuelvo la palabra, Presidente.