palabra al asambleísta Diana Jacome. Muchas gracias, señor presidente. Y a todos los ecuatorianos que nos observan en este momento donde estamos debatiendo una ley de gran importancia. ¿Por qué de gran importancia? ¿Por qué de relevancia esta ley que significa muchísimo para el Ecuador? Sobre todo porque se está respetando la decisión de los ecuatorianos, la voluntad ciudadana en aquel 2024, cuando decidieron votar por aquella pregunta que otros se oponían. Porque si hay que refrescar la memoria de aquellos que decían que ese referéndum no tenía sentido, decían en su momento. Hacían campañas de desprestigio, activaban los troles, activaban todas esas cadenas de desprestigio hacia el gobierno y hacia cada uno de nosotros que luchamos porque ese referéndum llegue a los ecuatorianos y tenga esa votación que tuvo en su momento, en aquel 2024. Y que hoy la Asamblea Nacional con responsabilidad y coherencia está llevando a cabo esta reforma de la ley de extradición. Más de 20 años. ¿Acaso el crimen no se ha desmodernizado? ¿Acaso los delitos no han cobrado tantas vidas? ¿Acaso los delincuentes no se han burlado de nuestro país? ¿Se han fugado esperando la prescripción para volver o desde lejos seguir cometiendo sus crímenes? ¿Seguir actuando de diferentes formas y hacer daño a este Estado que merece respeto? Hoy quiero decirle a cada uno de los ecuatorianos, aquí estamos respondiendo a ustedes, a esa decisión popular, a esa decisión consciente que ustedes tomaron en las urnas y a esa decisión valiente del presidente Daniel Novoa que no titubeó y que lanzó esa consulta popular, pese a la oposición que no estaba de acuerdo con el referéndum. El Ecuador le dijo sí, sí al país, sí a la seguridad, no a los delincuentes, no a aquellos que apoyan a estos que están prófugos y siguen atacando a través de un celular porque no tienen nada más que hacer. Y quiero ser enfática, es importante una ley que contemple con responsabilidad y con procedimientos claros qué es la extradición pasiva y qué es la extradición activa. Porque estos angelitos, señores, el señor Adolfo Macías, alias Fito, alias Topo Patucho Celso y otro más, Cortázar, a quien le mandan saludos agradeciendo cierto partido político, ya están donde deben estar, en la cárcel, porque el país no es un motín, porque el país Ecuador se respeta. Y aquí estamos para hacerlo respetar. No podemos seguir permitiendo que se burlen de nuestro Estado, ni podemos seguir tampoco siendo complacientes con el crimen organizado, ese crimen que daña, ese crimen que afecta el país, ese crimen que roba los sueños de nuestros jóvenes, ese crimen que tanto daño le ha hecho al Ecuador, que se ha penetrado incluso en las instituciones, tratando de lavar, tratando también de auspiciar partidos políticos. Ojalá, ojalá, esta ley, me alegra mucho escuchar que van a votar a favor. Qué bueno, qué bueno que lo hagan, porque el país necesita respuestas claras, El país necesita certezas y un marco jurídico que proteja al Ecuador, a cada ciudadano que exige justicia y que no quiere que los delincuentes se burlen de nosotros. Vamos por un Ecuador donde la ley pese más que el miedo, señores, donde la justicia llegue más lejos que las mafias. Y aquí vamos a defender, sí, a los ecuatorianos, aquí vamos a defender a nuestro país, a aquellos ecuatorianos que confiaron en el presidente Daniel Novoa a través de esa consulta popular y hoy a través de este proyecto normativo que regula precisamente la extradición. Porque no hay que tener contemplaciones con los delincuentes, no hay que mandar saludos de agradecimiento a quienes hoy ya están en la cárcel del encuentro o en Estados Unidos con otros delincuentes. Y espero que en algún momento los que están en otros países también den la cara al país, para que sepan que Ecuador se respeta. Gracias.