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Saadin Alfredo Serrano Valladares (100%)
Señor Presidente, compañeros legisladores, fue terrible que en algún momento se salvara a Wilma Terán, conocido como el diablo. Sin duda alguna, fue un golpe fuertísimo, fuertísimo para la judicatura del país. Como fue terrible también hasta hace dos días, señor Presidente, que se pretendiera salvar al señor Godoy y que apenas en estos días se haya hecho público que no lo van a salvar. En ambos casos estuvo mal, pero qué bueno que al menos en este se puede rectificar a tiempo. Este juicio político, compañeros legisladores, nace de la ciudadanía y así lo han reconocido los interpelantes y qué bueno que hayan sido sinceros en aquello. Fue la ciudadanía, la presión ciudadana, la que logró que este juicio político termine como tal hoy día con la interpelación. Hay que felicitar al doctor Carlos Serrano, pero por supuesto, por la valentía que tuvo al denunciar los actos de intromisión en las sentencias. Y hay que felicitar porque todavía en el Ecuador hay medios y periodistas independientes que con sus reportajes, que con sus noticias lograron meter en la cabeza de los ecuatorianos de que era necesario que una persona que tenía relación directa con el narcotráfico no podía estar al frente de la justicia ecuatoriana. Se ha hablado aquí de la doctrina del juicio político versus el juicio jurídico. Señor Presidente, en los tiempos que me queda voy a utilizar una parte, el tiempo no importa, con cargo a mí, pero vale la pena. De manera que mi intervención que iba a ser de cinco minutos se va a hacer de ocho. Pero para mí es importante leerles, compañeros legisladores, la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Canva Campos del juicio del Tribunal Constitucional y cuya doctrina en la sentencia está establecida, que por cierto la Corte Interamericana la utiliza para todos los casos de juicios políticos en el sistema interamericano de derechos humanos. Y para los que quieran leerla, está al final de la página 18 y la página 19 cuando dice naturaleza materialmente jurisdiccional del juicio político. ¿Y por qué lo hago? Porque veo que todavía hay confusión en lo que es un juicio político y de lo que es un juicio jurídico. Y para que no suceda lo que vi que pasó en la Comisión de Fiscalización y esperando que en el futuro no cometamos esos errores, me voy a permitir leer esto que dice la doctrina de la Corte Interamericana y como ustedes bien lo saben, es de carácter vinculante para todos los países, en este caso Ecuador, miembro del sistema interamericano. Demora tres minutos la parte pertinente. Los juicios jurídicos objetivos, objetivados, perdón, es decir, basados en razones jurídicas, cójame en la línea, por favor, los juicios jurídicos, no estoy hablando todavía del juicio político, y en el canon persistente y no disponible para el órgano que ejerce el control, así el control jurídico aplica limitaciones preestablecidas. Es un control necesario en el caso del juicio jurídico, pues el órgano controlante debe ejercerlo cuando es solicitado para ello y en su caso debe emitir una sanción. Es ejercido por un órgano independiente e imparcial, un juez, dotado de singular competencia técnica para resolver cuestiones de derecho. Es obvio, un juez tiene que ser alguien preparado en derecho. Los segundos, y aquí viene la parte pertinente, el juicio político, el control político, tienen un carácter subjetivo, en tanto no existe, escúchese bien, en tanto no existe un canon fijo y predeterminado de valoración. Por favor, no digan que vamos a valorar la prueba en un juicio político. Van a querer que todos pensamos igual en la asamblea. No hay valoración de la prueba en un juicio político. La valoración de la prueba se la hace en un juicio jurídico, en un control jurídico, ya que esta descansa en la libre apreciación. Aquí está la PEPA, compañeros legisladores. La valoración de la prueba no se da porque eso descansa en la libre valoración nuestra, que somos los jueces. No en lo que la prueba diga o el perito deje de decir. No, es esa la diferencia fundamental entre un juicio jurídico y un juicio político. La...
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Saadin Alfredo Serrano Valladares (100%)
de cada uno de nosotros es la que finalmente es la que pesa, realizada por el órgano controlante y las razones son de oportunidad, es de ejercicio voluntario, claro, si quieres lo presentas, si no quieres no lo presentas, pues el órgano o el sujeto controlante es libre para ejercer o no el control, es decir, nosotros. Yo he querido topar esta parte, señor Presidente, porque para mí sí es fundamental que logramos desde ahora marcar las distancias entre un juicio político y un juicio, un control político y un control jurídico y de esa forma evitarnos todos los desfaces que vemos en los medios y en las declaraciones y que muchos creen que es la Asamblea la que está confundida. Dicho esto, señor Presidente, yo sí creo que es un acto de profunda cobardía el que un magistrado presidente de la Judicatura no se presente a la Asamblea Nacional a responder por sus actos y mande un boletín o una renuncia con acusaciones cuando él debió haber estado en ese podio señalando con nombre y apellido a los partidos, organizaciones, a lo que sea, que las enumera, que las dice en su renuncia al cargo. El daño que Godoy ha ocasionado a la función judicial, le estamos claros, es terrible, tan terrible como el que casó Wilma Terán en su momento. De manera que pasamos de la época de Wilma Terán a la época de Godoy. La justicia sigue siendo uno de los graves problemas que tiene el Ecuador, principalmente en la lucha contra la delincuencia, principalmente en la lucha contra el crimen organizado. La tarea valiente que urgece la policía y las fuerzas armadas a veces se ven diluidas por jueces que lamentablemente actúan por intereses económicos, por intereses nocivos y que, claro, terminan teniendo el control de las autoridades competentes. ¿Cómo inició el desastre de Godoy? Es que esto nunca lo debemos olvidar, en política no se debe olvidar esta cosa. Se eligió en el Consejo de Participación Ciudadana, señor presidente, hace casi dos años, a una señora Martínez, no recuerdo el nombre, y ya le habían fijado día y hora para la posesión. Y allí, ¿qué hicieron? Hablaban de máscaras hace un momento, yo no quiero utilizar esos términos, se ve feo. Dos organizaciones políticas aquí representadas se unieron en el Consejo de Participación Ciudadana. Ahí sí estuvo bien la Liga Azul, que prestó tres votos, para que se unan con los dos votos que responden al gobierno, y tiraron abajo la designación de la señora, reconsideraron la votación y terminaron nombrando a Godoy. ¿Es que creen que nos podemos olvidar de aquello? ¿Creen que nos podemos olvidar que ustedes, las dos bancadas que están representadas aquí en la Asamblea, son los que nombraron a Godoy como presidente del Consejo de la Judicatura, para lo cual trapearon la Constitución y la ley? Asumamos responsabilidades. Eso es de valientes. Allí comenzó el desastre de la justicia, porque pese a las denuncias que existían contra Godoy, procedieron a hacer esa maniobra con el voto de guarderas que se prestó para la reconsideración. Y allí nació el fenómeno Godoy. Allí nació todo este señor que ha sido severamente cuestionado por la opinión pública nacional. Allí nació, pero ¿de dónde nació? La pregunta es, ¿deben hacer el magistrado mayor de la justicia fruto de una alianza política o deben hacer fruto de sus méritos o deben hacer fruto de su trayectoria? Por supuesto que deben hacer fruto de sus méritos y de su trayectoria, y no de una alianza política. Por lo tanto, hoy estamos viviendo las consecuencias de haber metido nuevamente los políticos la mano en la justicia. Ese fue el inicio. Aquí ya se ha dicho de las acusaciones de Mario Godoy. Y en ningún momento nos prohíben un juicio político que para otros existan otro tipo de acusaciones, también por los cuales debe ser destituido y censurado este funcionario. Acuérdense en que fuimos a las urnas en el 2024 a una consulta popular para nombrar los jueces de garantías constitucionales. Y tenían un plazo de 200 días para nombrarlos, señor presidente, señores legisladores. Y hasta ahora no he nombrado ni un juez de garantías constitucionales, precia a un mandato ciudadano del pueblo ecuatoriano, porque el Consejo de la Judicatura, presidido por Godoy, no lo hizo. Como no ha podido llenar las vacantes la Corte Nacional de Justicia, que hasta ahora ni siquiera tiene el córron reglamentario para poder elegir a su presidente. Tampoco pudo el señor evaluar a los jueces y fiscales conforme le manda la ley. Otro incumplimiento de funciones. Tampoco ha habido la evaluación de notarios. Y es por eso que los notarios siguen en funciones prorrogadas. Y muchas provincias y cantones no tienen jueces y no tienen fiscales. Hoy, señor presidente, a Dios gracias le vamos a dar, y con esto termino, un mensaje potente al país. Pero principalmente potente a los jueces como Carlos Serrano, que hay muchos, pero hay muchísimos en este país. Sin duda alguna son la mayoría. Que sepan que si siguen el camino de Carlos Serrano, denunciando la intrometida en la justicia, denunciando las inmoralidades, hay una función, en este caso la función fiscalizadora, políticamente hablando, que es la legislativa, que va a respaldarlos. ¿Cómo lo vamos a respaldar? Censurando, destituyendo a quien metió sus pezuñas en la toma de decisiones de los jueces. Por eso mi homenaje al doctor Serrano, por eso mi homenaje a la ciudadanía y a los medios de comunicación independientes que lograron este juicio. Y por eso también, señor presidente, respaldo la moción presentada por la vicepresidenta de la comisión. Nuestro partido respalda esa moción para que el señor Godoy sea censurado y destituido. Y que se acaben los Terán, y que se acaben los Godoy, y que comienza a reinar la justicia que tanto requiere el pueblo escotriano. Señor presidente.