Gracias, Presidente. Un saludo a todos los colegas asambleístas, a los ecuatorianos y ecuatorianas que están pendientes de este debate, sin duda alguna uno de los temas más importantes dentro de la política fiscal de nuestro país. Quiero empezar sobre lo que estamos en este momento tratando y hablar de la reforma que, por supuesto, empezó bien y terminó convertida en algo muy distinto a lo que debía ser. Y voy a hablar también de que, porque aquello importa, no como un tecnicismo jurídico, sino como un problema político concreto que esta Asamblea ya conoce demasiado bien, el irrespeto al Estado de Derechos al saltarse el trámite legislativo. Cuatro colegas, sin importar sus nombres y filiación política, presentaron, por supuesto, proyectos para proteger a los ecuatorianos más vulnerables del sistema financiero. A los socios de cooperativas en liquidación, a los deudores ahogados por intereses de mora, a los que no pueden pagar cuatro proyectos distintos en un solo eje en común, defender al ciudadano que está en problemas frente a una entidad financiera. La Comisión lo unificó y, por supuesto, hasta ahí todo correcto, todo en orden. Pero el problema vino después, luego de cuatro proyectos unificados, un eje en común, proteger al ciudadano del sistema financiero. Y lo que el problema radica es posterior al incorporar 17 disposiciones ajenas en lo que correspondía a lo que estábamos tratando, temas referentes y relacionados al libro 1 del Código Orgánico Monetario Financiero. Este riesgo pone, por supuesto, a la inconstitucionalidad total por no respetar la unidad de materia, algo que de principio buscaba proteger al usuario financiero, puede verse afectado por incorporaciones que tienen, lógicamente, fuera de sentido en lo que en un inicio estábamos transmitiendo. Sobre las reformas que aparecieron en el borrador, 17 artículos sobre temas completamente ajenos, 12 reformas al capítulo de mercado de valores, mandatos de inversión tecnológica al Banco Central y una modificación al régimen de inversión de bonos del Estado. Todo metido dentro de un mismo trámite, todo disfrazado de observaciones al proyecto original. Permítanme, queridos colegas, ser un poco pedagógica, porque es importante mencionar, y lo dije en la comisión, que una observación o un proyecto en debate es precisamente eso, una propuesta de modificar, precisar o mejorar los artículos que ese proyecto ya contiene. Lo que no es una observación, lo que nunca puede ser una observación, es un proyecto de ley completamente nuevo, con un objeto distinto, camuflado como si fuera parte de lo que ya estábamos en discusión. Dinos colegas, hay una razón para lo que existe el trámite correspondiente. Las reformas al mercado de valores no son unos ajustes puntuales, modifican la estructura de la intermediación financiera al régimen de negociación de la deuda pública, la infraestructura nacional de compensación y liquidación de valores, y las facultades de los principales actores del sistema financiero. Son decisiones con potencial impacto macroeconómico y sobreestabilidad financiera del país. Precisamente por esa trascendencia deberon tramitarse, lógicamente, mediante un proyecto especializado y no incorporarse dentro de un proyecto originalmente destinado al refinanciamiento de créditos, intereses de mora y protección a los depositantes. Que por supuesto, con lo que estamos de acuerdo nosotros es en proteger a los depositantes del sistema financiero, y coincido plenamente con lo que hace un momento mencionó el colega Serrano. Eso se trata de proteger del trasfondo de lo que han sido asfixiados, del cobro de interés por mora, y eso sí estaba en el proyecto. Pero en el momento que se incorporan estas observaciones al libro 2 del Código Monetario, pues pierden sentido y por supuesto ponen en riesgo todos los beneficios que de inicio traía este proyecto que estamos tratando. El artículo 136 de la Constitución establece que todo proyecto de ley debe ser de una sola materia. No es burocracia, es una garantía democrática, es la forma que tiene la ciudadanía de saber lo que está hablando, de que el debate público sea lógicamente entendible, de que los propios asambleístas podamos votar con conocimiento de causa. Ya la Corte Constitucional lo dijo expresamente en el año 2022, la unidad de materia existe para garantizar un debate público centrado en esta materia. Yo creo, colegas asambleístas, que estas incorporaciones ponen en riesgo ventajosamente, quiero insistir nuevamente en este espacio del pleno de la Asamblea Nacional, porque aún estamos en primer debate, a los colegas de la comisión, de la cual soy parte, que hagamos un análisis más exhaustivo y no pongamos en riesgo los beneficios a los ecuatorianos. El borrador de la comisión intenta exactamente redefinir el eje del proyecto, como fortalecimiento del sistema monetario, financiero y de mercado de valores, para que así todo quepa. Es decir, en el título lo incorporamos, pero no están midiendo el riesgo que tiene lo que en un principio, pues lógicamente sí protegía a los usuarios del sistema financiero. No estaba en la resolución del Consejo de Administración Legislativa, que autorizó la unificación, jamás se trató ese tema acá para el tratamiento. Esta Asamblea, colegas, tiene una historia con la Corte Constitucional, que no nos honra realmente, una historia de leyes derribadas de procesos declarados inconstitucionales, de reformas necesarias que no llegaron a los ciudadanos porque el procedimiento lógicamente estaba viciado. Piénsenlo en concreto, si este proyecto se aprueba con estas disposiciones ajenas y algo no impugna ante la Corte, hay razones jurídicas sólidas para hacerlo, la Corte pueda declarar inconstitucional toda ley. Y aquí claramente estamos advirtiendo en un principio y por supuesto durante el trámite que hemos llevado en la comisión. Incluyendo la prohibición del anatocismo, es decir, evitar que se cobre interés sobre interés, con lo que claramente estamos de acuerdo y creemos que incluso se debe especificar en mayor medida el articulado, pues hoy bajo la figura de innovación se suelen capitalizar los intereses. Yo lo recordaba en la comisión, que bajo la figura de la innovación en la pandemia, se perjudicó a los ciudadanos y se benefició a los grandes banqueros. Eso no podemos nosotros permitir si nosotros estamos tramitando un proyecto de ley que busca proteger a los usuarios del sistema financiero. Mi preocupación, repito, es que toda ley está en riesgo, incluyendo la protección al deudor en mora, incluyendo el ordenamiento de las liquidaciones cooperativistas, todo lo bueno que esta reforma contiene desaparece y miles de ecuatorianos esperaban esta protección. Tienen que esperar meses o años más mientras reiniciamos el trámite desde cero. Eso no es proteger al ciudadano, colegas asambleístas, estamos arriesgando por no querer hacer las cosas de manera correcta, respetando el procedimiento parlamentario y con mucho cariño y consideración. Le mencioné al colega Villacreses en la comisión que hubiera sido importante que las propuestas que realizó respecto al libro 2 del Código Financiero, pues lo haga de la manera correcta, por el trámite que lógicamente ya tenemos marcado acá, la ley que nos ampara, para que no pongamos en riesgo los reales beneficios, que les repito, estamos de acuerdo, pero que con lo del mercado de valores ya pone completamente acá a una discusión ajena y podría perjudicar a los ecuatorianos. Legislar bien no es legislar lento, colegas, es legislar de una forma que lo aprobemos llegue a los ciudadanos y no sea derribado por un vicio que se puede evitar en este momento. La mejor ley no es la que se aprueba en 30 días, es la que es tan sólida en su construcción que dura 100 años. Es primer debate, yo quiero nuevamente hacer esta mención a los colegas de la comisión que podamos analizar nuevamente los riesgos que están corriendo, los principales beneficios para, en este caso, proteger al ciudadano del sistema financiero. Presidenta de la comisión, haré llegar unas propuestas también adicionales, como ya lo he realizado, para que podamos en la mesa de debate poder tramitar y lógicamente llamo y conmino a la asambleísta Villacreses, ojalá tengamos la sensibilidad de retirar las observaciones que usted ha realizado porque es lo que está poniendo en riesgo a los principales beneficios de que este proyecto tramitaba. No estamos en un momento tratando el libro 2, estamos tratando aquellas reformas del libro 1 del código financiero, lo que se llama específicamente el beneficio al usuario. Presidente, le agradezco la palabra, muchas gracias. Gracias, asambleísta.