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Mónica de Jesús Salazar Hidalgo (100%)
Señora Presidenta, compañeros legisladores, buenas noches casi. Como todos sabemos, la salud es un derecho fundamental que se encuentra reconocido así en nuestra Constitución, pero además en varios instrumentos internacionales, como es la Declaración Universal de Derechos Humanos. Y si hay una forma particularmente cruel de vulnerar este derecho, es no atendiendo a los pacientes con cáncer al ser una enfermedad tan invasiva. Hablar de cáncer no es hablar solo de cifras, de presupuestos, de números, ni de artículos legales o artículos científicos para respaldar esta propuesta de ley. Porque hablar de cáncer también es hablar, o más que todo, es hablar del dolor de madres, de hijos y de familiares que realmente enfrentan no solamente el miedo y la incertidumbre de perder a un ser querido, sino también lamentablemente la angustia de saber cómo van a solventar una enfermedad que no solo es cruel, sino que también es costosa en su tratamiento. Todo lo que voy a señalar no lo hago solo como legisladora, desde mi posición en este debate, sino también con mi experiencia personal. No solo como una hija de un paciente que luchó y murió con cáncer de páncreas en Solca, institución a la cual vivo eternamente agradecida y en especial quiero aprovechar para agradecer públicamente a su médico de cabecera, el doctor Guido Panchana, que más que un doctor fue un amigo, un consejero y alguien que se convirtió en una persona primordial en un momento tan doloroso que tuvimos que pasar. De verdad, mi eterno agradecimiento. También como una mujer que está pasando por una enfermedad complicada y que gracias a Dios y a la coincidencia pude acceder al sistema de salud pública de otro país. Y gracias a este sistema de salud pública pude conocer cómo es cuando podemos tener acceso a una atención integral, en especial en enfermedades tan duras y catastróficas como el cáncer. Pero Dios sabe que mientras he tenido esta oportunidad, en mi caso por amor, me pude casar con una persona en la cual pude tener acceso a este sistema de salud y vivía el día a día los beneficios que te da el Estado italiano, pude entender y pude pensar y soñar cómo tener esta opción de un servicio integral para enfermedades tan complicadas en mi querido Ecuador. Hoy puedo decirlo con bastante tranquilidad que estamos frente a un proyecto de ley que prácticamente cumple con ese sueño. Y es importante, queridos colegas, resaltar que este texto o la propuesta de este texto es sólido, moderno y necesario. No es perfecto, porque nada es perfecto, todo es perfectible en el tiempo y seguramente en su aplicación nos daremos cuenta si existen vacíos o nudos críticos y reformas que tenga que hacersele al futuro. Pero es un punto de partida importante y le agradezco a Dios estar en esta Asamblea Nacional para tener la oportunidad de ser parte de la construcción de esta ley a favor de los enfermos de cáncer. Dentro de los principales puntos que quiero resaltar que tiene esta ley es el acceso universal, la atención integral, pero más que todo la equidad como un punto fundamental, ya que no se discrimina ni por la condición económica, ni por edad, ni por sexo, ni por el territorio, tampoco por los antecedentes médicos de la persona. Y claro que me parece perfecto que se haya tratado esta ley con ese enfoque de equidad, porque eso permite el reconocimiento de que no todas las personas venimos del mismo punto, ni todas las personas tenemos las mismas condiciones. Y con esta ley se le está dando una oportunidad al Estado para que en estos temas de tratamiento de cáncer se puedan compensar esas desigualdades estructurales que existen en todas las sociedades, especialmente en nuestro país, en las zonas rurales de las cuales provengo. Quiero decirles que en segundo punto, una de las cosas a resaltar de esta propuesta legal es que tiene un financiamiento real y la sostenibilidad. Eso marca la diferencia con otras propuestas de ley, ya que tenemos que reconocer que existen muchas leyes bien intencionadas y que lamentablemente a la hora de su ejecución o no se han implementado nunca o se han implementado a medias. ¿Por qué? Porque no han contado con el respaldo financiero en su construcción. Esta ley no crea nuevos impuestos ni se hacen promesas vacías, simplemente se transparenta y se reordenan los recursos que ya estaban destinados y que ya existen y los llevan a cumplir con un verdadero fin social, que es salvar vidas. Como tercero, los cuidados paliativos, cuidadores y protección social. Esta ley entiende que la atención integral incluye también a los familiares que vivimos al lado de nuestros seres queridos y luchamos con ellos para salvar sus vidas. En este capítulo integra los cuidados paliativos, que es importante resaltar que no se lo debe de utilizar como un sinónimo de resignación, sino un acompañamiento y una atención digna, humana y especializada para el paciente hasta el último de sus días. Y con respecto a las personas sustitutivas directas y a las personas consideradas como cuidadoras, los reconoce como actores fundamentales de este proceso de atención. Avanzando en un aspecto clave, queridos compañeros legisladores, y es el tema de la estabilidad laboral reforzada. Porque no es justo, ni nadie debe de perder su empleo por estar enfermo de cáncer o por tener que cuidar a un ser amado que tenga cáncer. Como cuarto, seguros privados y medicina prepagada. Quiero también detenerme en este punto fundamental, porque esta ley establece que las personas que han padecido una patología oncológica deban de ser atendidos de forma obligatoria, sin discriminación, sin cobrarles dinero en exceso o incrementos desproporcionados cuando hayan tenido esta condición oncológica previa. Esto a los seguros privados y a la medicina prepagada. Aquí quiero hacer un pequeño paréntesis y un llamado a mi querido presidente de la comisión para que se trate de una iniciativa legislativa que presenté el 24 de septiembre del 2024 y fue calificada el 4 de octubre del 2024. Esto con respecto a los servicios de la medicina prepagada, que en la actualidad lamentablemente existe una exclusión de ciertas categorías de enfermedades que se derivan del envejecimiento del afiliado, cosa que no debería existir porque nadie puede perder los derechos por cumplir años mucho más cuando tienes un servicio contratado para ese tipo de atenciones. Como quinto y último punto, quiero hablar del Comité Nacional de Atención del Cáncer. Otra cosa que me parece maravillosa que hayan incluido en este proyecto de ley, ya que este es un espacio de gobernanza que no solamente se va a limitar a estar incluido con actores del Estado, sino también que incluye a representantes de la academia y a un representante de las organizaciones de las personas diagnosticadas con cáncer. Qué maravilloso, esto permite y garantiza una visión técnica y humana en la toma de decisiones. De verdad, mis felicidades, mis felicitaciones para la comisión. Por último, colegas legisladores, esta ley garantiza el acceso universal a la salud, promueve su atención integral, prioriza la prevención y detección temprana, que es muy importante, protege la dignidad humana. Aprobar esta ley es decirle al país que la vida importa. Aprobar esta ley es decir que esta Asamblea Nacional le va a dar al Estado una herramienta para que pueda proteger a los pacientes de cáncer y a sus familiares de una manera humana, responsable y sensible. Muchas gracias, queridos compañeros.