Señor Presidente, señores colegas asambleístas, tengan ustedes buenas tardes. De igual manera, aprovecho la oportunidad para saludar a la señora Marta López, a la señora Luz Arohuanga y a Lady Sedeño, lideresas de las mujeres rurales que tuvieron la oportunidad en el Pleno hace dos semanas de hacer intervenciones referente a este proyecto de ley del empoderamiento de la mujer rural. Un proyecto que no solamente es un conjunto de artículos, sino que es una herramienta para generar justicia social a más de 3 millones de mujeres. Quiero que sepan, compañeros legisladores, que una de cada dos de estas mujeres viven en extrema pobreza.
De que seis de cada diez de estas mujeres han sufrido violencia de género. De que una de cada cinco no han accedido a un nivel de educación por los problemas y las barreras que les ha puesto la sociedad. Estos son los terribles datos con los que arrancamos a generar este proyecto de ley. Y son las barreras que tenemos que derribar en conjunto. Para redactar este informe, hemos nosotros recibido, en nuestra Comisión de Garantías Constitucionales, a distintos sectores. A las nacionalidades de los pueblos indígenas, a los pueblos y a las comunidades montuvias, a los pueblos afros, a la Ministra de Trabajo que generó sus aportes.
Y hemos también trabajado en territorio de distintas provincias. En Manaví, que es la provincia donde resido, en distintos sectores, como en Canuto, en Santa Marianita, en Cruzita, en Río Chico, en distintos sectores. Donde hemos podido escuchar el requerimiento ciudadano y donde las principales prioridades serán expuestas en las siguientes líneas. Dar créditos con tasas preferenciales, plazos amplios y también con educación financiera. Para que así, las inversiones, para que puedan acceder a sus tierras, puedan tener sostenibilidad en el mediano y largo plazo. Educación y capacitación y conectividad.
A través de programas de distintas carteras de Estado para buscar innovación y cercanía con la tecnología para comercializar sus productos de una manera más eficiente. Igualdad salarial. El principio de igualdad en las remuneraciones debe ser parte de la política pública en la zona rural que hoy, desgraciadamente, no ha acontecido. Medidas integrales contra la violencia de género. Como lo mencioné hace pocos instantes, seis de cada diez mujeres han sufrido algún tipo de violencia de género. Es por eso tan importante que el gobierno garantice campañas de sensibilización para prevenir, proteger y erradicar la violencia de género.
Esta ley impulsa también la creación de centros de acopio, de transformación y de comercialización de los productos generados de la agroecología y de la manera artesanal, gestionado a través de asociaciones de mujeres rurales, así también creación de ferias inclusivas. Colegas asambleístas, este proyecto es el reconocimiento del derecho a la tierra, al crédito, a la formación y capacitación, a una vida libre de violencia y a decidir sobre el proyecto de vida de cada una de las mujeres de la zona rural. Esto no significa asistencialismo, sino es un acto de justicia social.
Colegas asambleístas, hagamos de este proyecto la oportunidad para unir esfuerzos, para sacarnos la venda que en ocasiones lo que nos hace es generar división. Está en nosotros la oportunidad de devolverle con acciones específicas y con aportes a todos esos conglomerados que nos dieron el apoyo para estar hoy día acá representándolos, en aportes y no en barreras, que nos una y que nos motive la unidad de criterios, que podemos tener divergencias, sí, pero hoy el interés es trabajar en equipo para apoyar a más de 3 millones de mujeres que claman por unidad, que claman por coherencia y que claman por trabajo en equipo.
Muchas gracias, colegas asambleístas y señor presidente.