Buenos días a todos. Es un gusto para mí estar aquí conectada desde Guayaquil. Hoy es un día histórico para el Ecuador. Hoy tenemos la oportunidad de demostrar que sí es posible construir políticas públicas desde la ciudadanía, desde la ciencia y desde las comunidades que están en la costa. Todo esto empezó a través de denuncias ciudadanas frente a construcciones costeras realizadas sin estudios suficientes y sin considerar el impacto sobre el océano, las olas, la biodiversidad y las comunidades que dependen de estos ecosistemas. A partir de estas preocupaciones nace Mareas Vivas, un colectivo que alza la voz. Comenzamos reuniendo evidencia, articulando comunidades costeras, conversando con surfistas, científicos, jóvenes, ciudadanos que estaban preocupados por la conservación de nuestras costas. Luego vinieron reuniones con autoridades, mesas técnicas, propuestas, observaciones y miles de firmas ciudadanas que apoyan esta iniciativa. Son cinco años de trabajo. Este proceso ha sido profundamente participativo y demuestra que cuando la ciudadanía se involucra, se pueden generar cambios reales. También hemos tenido la participación de la colaboración internacional. Hemos trabajado con Perú, un referente en la protección de olas, con Chile, Costa Rica, organizaciones internacionales que están trabajando por la conservación de las olas y ecosistemas del mundo. Ecuador hoy puede sumarse a un movimiento global de protección de nuestros océanos. Las olas no son únicamente espacios para el deporte, son ecosistemas vivos, fundamentales para la biodiversidad marina, para la protección costera, la resiliencia costera, turismo sostenible y economías locales. Mientras muchos países están invirtiendo millones de dólares en hacer olas artificiales, Ecuador tiene sus olas naturales, que no piden ningún tipo de inversión para mantenerlas. No necesitan inversión, necesitan que las valoremos, que las mantengamos, que podamos empoderar a las comunidades que viven frente a estas olas. Mientras muchos quieren destruir estas olas, nosotros queremos protegerlas. Porque son un recurso natural estratégico, son parte de nuestra identidad costera y representan oportunidades para el desarrollo sostenible, el turismo, el deporte y la conservación. Esta ley no busca detener el desarrollo. Busca promover un desarrollo responsable, planificado y sostenible, donde las decisiones sobre la costa consideren la ciencia, la biodiversidad y el bienestar de las futuras generaciones. Hoy celebramos la posibilidad de construir consensos. Justamente podemos decir que es posible que la ciudadanía trabaje con las autoridades. Queremos agradecer profundamente a las personas que se han involucrado, que recolectaron firmas, hasta de la Amazonía y de la Sierra recibimos firmas. Es decir, que esto es un tema que es de interés nacional, no solamente las personas que viven en la costa. Personas que levantaron la voz y creyeron en este cambio. Queremos agradecer a la Asamblea Nacional y las autoridades que escucharon esta iniciativa y que nos llevaron a este hoy, a este día, la votación final de una ley que nos ha costado mucho trabajo, que nos ha costado mucho involucramiento. Hoy podemos enviar un mensaje claro, que proteger la naturaleza y promover el desarrollo sí pueden ir de la mano y que cuando la ciudadanía y las instituciones trabajan juntas, sí es posible construir un mejor futuro para nuestro país. Muchas gracias.