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Luis Esteban Torres Cobo (75%)
Gracias, señora Presidenta. No había pedido la palabra, pero voy a intervenir igual. Esta reforma a la ley de inquilinato sale en un momento importante, además de que es una reforma que data ya desde algunos años, precisamente por la crisis que se vive en el país de falta de acceso a la vivienda. El gobierno, con algunos programas y con leyes que hemos aprobado también en este Pleno de la Asamblea, ha buscado justamente que ese déficit que se tiene desde aproximadamente el año 2001, de casi 700 mil viviendas, tenga algún tipo de solución y que además va incrementando año a año. Por eso aprobamos en el Pleno de la Asamblea Nacional una ley que para la compra daba facilidades, lo cual en consonancia con programas gubernamentales de acceso a la vivienda, permite la posibilidad de que más personas, especialmente familias jóvenes, familias profesionales, puedan acceder a una vivienda. Sin embargo, hasta por temas generacionales, no todo el mundo puede comprometerse a comprar una vivienda, sino que prefiere arrendar y lamentablemente ese déficit persiste también con una norma bastante antigua que la tenemos todavía en la ley de inquilinato. ¿Qué hace esta reforma que superó el primer debate en la Comisión de Justicia? Una obligatoriedad que en algunos municipios se cumple, pero no está en todos, de registrar los contratos de arrendamiento en los municipios para que hayan facilidades para aquel que está arrendando y para aquel que está con su propiedad en cambio buscando el arriendo de esa persona. Además, un tema de mejoras que es importante que estén registradas y lo más importante, creo yo, es la necesidad de que en cualquier conflicto exista una mediación con fuerza para las dos partes, porque lamentablemente, por disputas muy pequeñas, se accede al sistema de justicia y este se congestiona, cuando bien puede esto evacuarse mediante la mediación de un acuerdo que permita que las partes se pongan, encuentren una solución a sus problemas. Yo creo que tenemos que ir más allá, porque si bien la ley ha partido de una serie de proyectos durante algunos años presentados a la Comisión de Justicia, tenemos la oportunidad, desde este primer debate, de proponer temas adicionales y nuevos. Y yo creo que tenemos que ver sobre todo a las facilidades que se tienen que dar para que ciertas propiedades comerciales algunas, de oficinas otras, tengan una mayor velocidad o incentivos para que haya inversión y se transformen en soluciones habitacionales. Les voy a dar un ejemplo, la 10 de agosto en Quito, otrora una de las vías más importantes y comerciales de Quito. Vayan ustedes en su auto y recorran, están vacíos casi todos los edificios, funcionan a medio gas locales en el primer piso y usted ve desocupados segundos, terceros, cuartos, quinto piso, vacíos completamente. Esos edificios en algún momento tuvieron alguna lógica comercial o de oficinas y con la pandemia, en donde mucha gente también empieza a trabajar más en la casa, caen en desuso. Lo mismo pasa en el sector de la Mariscal. Varios municipios han hecho esfuerzos por donde ha podido para reactivar una zona que en su momento fue altamente comercial e incluso con oficinas. Hoy ustedes ven, están tomadas por los bares de mala muerte y por ciertos grupos que se dedican a hacer otro tipo de cosas. Entonces, viendo ese vacío, la necesidad de la vivienda, no sería mejor, por ejemplo, que parejas jóvenes pudieran acceder o jóvenes profesionales a vivir en zonas muy bien ubicadas, por ejemplo, en la ciudad de Quito, y no vean al extremo sur o al extremo norte como los únicos lugares donde pueden tener una vivienda. Eso significa que en esta reforma de ley podemos encontrar, con el trabajo de todos aquí, nuevas soluciones para hacer o transformar viviendas, predios que no son viviendas, en predios que puedan servir para la vivienda, con reglas claras para aquellos que quieran arrendar. En ese sentido, y sin extenderme mucho más, creo que era necesaria ya una reforma a la ley de inquilinato y esperamos que con el aporte de todos en la Comisión de Justicia se pueda crear un documento más robusto, más profundo y sobre todo útil para la realidad que viven hoy los jóvenes ecuatorianos y las familias ecuatorianas. Gracias, señora presidenta.