🏛️ Asamblea Abierta

President of the Council of the Judiciary - Mercedes Caicedo - Session 090

📅 Fecha: Fecha no disponible

⏱️ Duración: 18 minutos

🎤 Oradores: 2

📺 Video: Ver en YouTube

Quién habla

  • Presidenta Del Consejo (17 min, 1463 palabras)
  • Presidenta Del Consejo (0 min, 38 palabras)

Transcripción completa

Transcripción automática generada con IA. Puede contener errores. Cada marca de tiempo abre el video oficial en ese minuto.

🕒 0:18 Presidenta Del Consejo (60%)
Señor Niels Olsen, Presidente de la Asamblea Nacional. Señor Marco Rodríguez Ruiz, Presidente de la Corte Nacional de Justicia. Señoras y señores asambleístas, miembros del Consejo de Administración Legislativa. Señoras y señores asambleístas. Señoras y señores jueces y conjueces de la Corte Nacional de Justicia. Señoras y señores vocales del Consejo de la Judicatura, familiares y amigos, invitados especiales, medios de comunicación, damas y caballeros. La justicia es la primera virtud de las instituciones sociales, como la verdad lo es, de los sistemas de pensamiento. John Rawls, comparezco ante ustedes el día de hoy con serenidad, pero también con firmeza. Con serenidad, porque comprendo la magnitud institucional de este momento. Con firmeza, porque conozco la gravedad de la responsabilidad que hoy asumo. Llego a este acto con respeto por la Constitución, por la ley y por el país que exige respuestas. No comparezco hoy para celebrar una designación. Yo comparezco aquí para asumir un deber. Porque la justicia no es una formalidad del Estado. La justicia es la garantía de la libertad, la defensa y la dignidad humana. Y sobre todo, el fundamento de la paz social. Cuando la justicia funciona, los ciudadanos confían y cuando la justicia falla, la democracia se debilita. Por eso, la responsabilidad que hoy asumo no es una cuestión de carácter administrativo meramente, sino es profundamente republicana. Gracias. Gracias. Gracias.
🕒 2:58 Presidenta Del Consejo (100%)
de vocación.
🕒 3:01 Presidenta Del Consejo (60%)
Asumo esta designación no como un reconocimiento personal, sino como un mandato institucional. Porque no he llegado aquí impulsada por ambición personal, sino más bien llamada por una necesidad de fortalecer una institución que sostiene la vigencia del Estado Constitucional de Derechos. He dedicado mi vida profesional a la justicia y desde la judicatura he comprendido que cada expediente representa mucho más que un trámite. Representa derechos, representa esperanza y representa vidas humanas que esperan de la República una respuesta oportuna, imparcial y legítima. Por ello, he ejercido la magistratura con la convicción de que la toga no es el símbolo de poder, sino un límite. La toga recuerda que quien administra justicia no se pertenece a sí mismo, sino a la Constitución, a la ley y a la verdad procesal. Por eso hoy, al asumir esta nueva responsabilidad, lo hago con la misma convicción con la que he ejercido las funciones jurisdiccionales. Servir a mi país con independencia, con rigor y con integridad. El Consejo de la Judicatura no dicta sentencias, pero crea condiciones para que las sentencias puedan dictarse con independencia. Si bien es cierto, el Consejo no administra jurisdicción, pero sí administra la estructura que permite que la justicia exista. Y por ello, fortalecer al Consejo de la Judicatura significa fortalecer a la democracia misma. El país demanda actualmente una justicia. Demanda transparencia, demanda eficiencia e integridad. Y esas demandas no pueden seguir esperando. El país ha esperado demasiado. La ciudadanía ha visto una justicia lenta, una justicia fragmentada, pero sobre todo debilitada por la desconfianza. Durante demasiado tiempo, jueces y servidores judiciales han debido sostener el sistema en medio de limitaciones tecnológicas, de vacíos estructurales, de presiones indebidas y de carencias institucionales. No vengo, bajo ningún concepto, a cambiar inercias, a administrarlas. En consecuencia, vengo a servir y a impulsar transformaciones desde el apoyo y la cooperación. No vengo a sostener estructuras agotadas, más bien a incentivar una renovación profunda.
🕒 6:37 Presidenta Del Consejo (100%)
pero responsable.
🕒 6:40 Presidenta Del Consejo (60%)
No una renovación de nombres, como ha ocurrido últimamente. Más bien, una renovación de reglas. Una renovación que nos devuelva la confianza del ciudadano y la dignidad del servidor. Por ello, creo responsable el día de hoy explicarle a ustedes cuáles son los ejes fundamentales de esta nueva forma de gestión. La independencia judicial es el primero. Fortalecer la independencia y la disciplina es urgente. No puede existir justicia verdadera sin jueces independientes. La independencia no es el privilegio de un juez, sino es el derecho de un ciudadano. Aquella persona que debe ser juzgada con autoridades libres de presiones políticas, económicas o criminales. Por eso, el Consejo debe impulsar un régimen disciplinario técnico, garantista y sobre todo transparente. La disciplina debe ser firme, pero jamás debe ser arbitraria, ni bajo ningún concepto, el pretexto para coaptar la independencia. La potestad disciplinaria no puede ser usada como una herramienta de intimidación. Al contrario, la independencia debe ser protegida con mecanismos reales frente a interferencias indebidas. Y aquí es menester puntualizar que un juez abandonado frente a presiones no puede ejercer plenamente su función. Garantizar tutela judicial, verdad y justicia. El segundo eje se centra en la meritocracia. Será la meritocracia y el fortalecimiento de la carrera judicial fundamental en esta... ¡Gracias! ..
🕒 9:13 Presidenta Del Consejo (100%)
nueva administración.
🕒 9:16 Presidenta Del Consejo (60%)
La estabilidad institucional se construye con el mérito. Sin embargo, sin concursos transparentes no hallaremos legitimidad. Sin evaluación objetiva no hay mejoras y sin capacitación permanente no hay excelencia. El país necesita a los mejores. Impulsaremos concursos públicos oportunos, procesos de selección verificables y evaluaciones técnicas orientadas siempre en el fortalecimiento del servicio judicial. Porque cuando el mérito retrocede, la confianza ciudadana también lo hace. El tercer eje se centra en la lucha contra la corrupción. Será la lucha frontal contra la corrupción y la búsqueda de la consolidación en la transparencia. La corrupción crece donde no existen controles, donde no hay trazabilidad y donde la discrecionalidad sustituye a la regla. Por eso, se fortalecerán los mecanismos de auditoría, trazabilidad tecnológica y control institucional. La ciudadanía debe conocer cómo se gestionan los recursos, cómo avanzan los concursos y cómo se ejerce la administración disciplinaria. Y en este punto, es necesario que recalque que nadie puede tomarse mi nombre para pedir favores, para ejercer presiones o para ofrecer influencias indebidas. Nadie. Las puertas del Consejo de la Judicatura estarán abiertas al diálogo, pero cerradas a cualquier forma de privilegio. Mi única lealtad institucional será para siempre con la Constitución y con el Ecuador. El cuarto eje es la modernización tecnológica y la transformación digital. Una justicia lenta termina convirtiéndose en una justicia denegada. La transformación tecnológica ya no es opcional. Es una necesidad urgente. Debemos impulsar la digitalización integral de procesos, la interoperatividad entre instituciones y la modernización de los sistemas judiciales. El quinto eje se centra en el fortalecimiento del servicio judicial y la seguridad institucional. Nada puede hablar de justicia cuando sus operadores trabajan sin protección ni condiciones adecuadas. La seguridad de los jueces, servidores y usuarios es indispensable para garantizar el servicio. Estos cinco ejes no son promesas abstractas, son compromisos concretos. No estoy aquí para prometer resultados inmediatos ni soluciones milagrosas. Estoy aquí para prometer trabajo técnico, decisiones responsables y firmeza institucional. Porque la confianza no se exige. La confianza se gana. Se gana cuando la palabra se cumple. Se gana cuando las instituciones responden. Se gana cuando la ciudadanía ve los resultados. Yo, más que nadie, sé que el reto es enorme. Sé que las dificultades son profundas. Pero también sé que el Ecuador merece una justicia mejor. Merece instituciones fuertes. Merece servidores respaldados. Merece transparencia. Merece confianza. Hoy estoy parada aquí, dándole la cara al país, para asumir una responsabilidad, con humildad, para escuchar, pero con mucho carácter, para decidir. Con humildad, para reconocer los desafíos, pero con firmeza, para enfrentarlos. No he llegado aquí para servir a intereses personales ni grupales. He llegado aquí para asumir responsabilidades. He llegado aquí para asumir responsabilidades. No he llegado aquí para preservar privilegios. Estoy aquí parada con la finalidad de fortalecer principios. Principios claros como la independencia judicial, la meritocracia, la transparencia, la modernización y el servicio público. Creo firmemente en una justicia que inspire, que inspire confianza. Creo en una función donde el mérito prevalezca sobre la influencia. Creo en una administración transparente, técnica e independiente. Creo que la institucionalidad puede fortalecerse, que la confianza ciudadana puede recuperarse y, sobre todo, que el Ecuador merece volver a creer en su justicia. Por eso hoy reafirmo ante el pueblo ecuatoriano, esta asamblea y mis compañeros, tanto jueces, con jueces y vocales, que defenderé la independencia judicial sin concesiones. Protegeré la institucionalidad sin vacilaciones. Y trabajaré, incansablemente, para devolver la fortaleza y la credibilidad a la justicia ecuatoriana. Porque una justicia débil pone en riesgo a la democracia. Pero una justicia fuerte sostiene a la República. Hoy, frente a todos ustedes, frente al país que amo, para futuras generaciones y para la mía propia, me presento ante ustedes y asumo este deber con honor, con responsabilidad y con absoluta lealtad para el Ecuador. Yo, hoy, no quiero que este día sea recordado por la solemnidad de una posesión, sino por el inicio de una institución que busca recuperar la confianza ciudadana y la dignidad de la justicia. Porque la justicia puede renovarse, la institucionalidad puede fortalecerse, la confianza puede recuperarse, el Ecuador puede volver a creer y nuevamente la administración de justicia radicará en el pueblo. Muchas gracias.
🕒 18:14 Presidenta Del Consejo (100%)
Se agradece la presencia de la doctora Mercedes Joana Caicedo Aldaz, vocal principal del Consejo de la Judicatura, y al doctor Ramón Antonio Echaís Lavallén, vocal suplente del Consejo de la Judicatura.
🕒 18:28 Presidenta Del Consejo (60%)
Señor Secretario.

Descargar datos

Descargar JSON completo