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Sergio Jesús Peña Veloz (75%)
Señor Presidente, queridos colegas legisladores, a todos los ecuatorianos que nos ven desde sus hogares o por las redes sociales, primero un saludo cordial a todos. Hasta hace poco escuchaba de ciertas personas burlarse de las olas rompientes. Hoy las olas rompientes, que es el término correcto, nos ponen en alto a los ecuatorianos gracias a este joven, pues, al apagueño. Ahora, escuchaba también del otro lado del hemiciclo ciertos puntos, podría decir, por desconocimiento. Yo quiero decirles, y les voy a contar un poquito de historia antes de hablar de este proyecto de ley, porque creo que es importante entender el contexto de lo que es el derecho marítimo internacional. Y a qué se rige el mismo. Y qué importante la comisión por tratar de este tema que realmente pone algo que debería de haberse hecho hace mucho tiempo. Y hoy esta asamblea, pues, está cumpliendo con esa deuda. El derecho marítimo no es que viene o nos estamos inventando el agua caliente. Señores, en algún momento, en 1952, Ecuador, Chile y Perú defendieron las 200 villas náuticas. A raíz de este problema, la ONU dice qué está pasando y efectivamente comienza y hace una reunión llamada UNCLOS I. No tuvo mayor, en este caso, acuerdo. Después el UNCLOS II, el UNCLOS III y finalmente el UNCLOS IV, conocido como esta en Jamaica, donde salió finalmente la Convemar en 1982. Posteriormente se puso en práctica. La constitución de los mares, le dice. Pero no solamente se queda ahí, sino que desarrolla tratados internacionales de obligatorio cumplimiento para todos los países. Y Ecuador en el 2012 es un país firmante de este tratado de la Convemar. Hay una historia muy conocida y demuestra lo importante de regular lo que no está regulado y de fortalecer lo que tenemos que fortalecer. Muchos de ustedes seguramente vieron la película de Titanic. Esa película es un hecho histórico que trajo uno de los tratados de la Convemar que hoy existe, que se llama el Tratado Solas. Que básicamente rige cómo se debe construir un buque, cuáles son, en este caso, los artefactos que debe utilizar. Porque en su momento no existía una estandarización de lo mismo y eso fue parte del desastre que tuvimos en el Titanic. Entonces, el derecho marítimo dijo, vamos a solucionar esto y nace el Tratado Solas. Para quienes están preocupados por la polución, que es importante que nosotros en este caso la tratemos, existe también, a raíz de que un buque tuvo un derrame petrolero, el Tratado Márpul, que no solo controla o especifica el tratamiento de este tipo de residuos, sino que también los regla y los norma. Repito, nosotros somos país firmante, 2012 de la Convemar. Es decir, existe legislación internacional de obligatorio cumplimiento. Y qué importante que hoy este proyecto de ley trate sobre algo que no está normado en este caso, no se le ha puesto orden y ponga ese orden donde existe el desorden, en las zonas adyacentes y en las olas rompientes. Y muchos dirán, pero ¿por qué hablaste de historia? Sencillo, señores, para poderles decir lo importante que es adelantarnos a los desastres que todavía no hemos tenido en nuestro país. Por lo cual, es importante que se norme y se le ponga orden donde existe el desorden. No nos vayamos muy lejos en la Convemar, el artículo 192 y 194 es claro sobre la protección de todo lo que tenga que ver con el derecho marítimo y nuestros mares. No solo el mar territorial, la zona contigua, sino también la zona económica exclusiva y la plataforma continental. Es una obligación, en este caso de la Asamblea, que adaptemos nuestra normativa a la normativa internacional cumpliendo con los estándares internacionales y, repito, poniendo atención donde no se ha puesto atención. Por lo cual, creo que este proyecto es importantísimo. Es un proyecto que busca justamente darle orden a lo que hoy es desorden. Pero claro, dentro de esta especificación, hay que ser técnicos. Felicitar a la Comisión por un buen trabajo en el desarrollo de conceptos técnicos correctos como olas rompientes. Pero asimismo, este proyecto de ley busca desarrollar y poner normas claras. Por lo cual, permito solicitarle a la Comisión misma que estaré enviando de manera escrita recomendaciones sobre ciertas puntualizaciones para que no exista duplicidad. En el artículo 9, el numeral 4 y numeral 6, existe una pequeña duplicidad que podemos evitar con una mejor redacción legislativa. Asimismo, dentro de la búsqueda de mejorar este proyecto, que es bueno, pero que siempre se puede mejorar, voy a hacer una puntualización exacta sobre un artículo que vamos a estar remitiendo por DTS para poder mejorar el proyecto de ley. Dentro del artículo 4, esto relacionado al ámbito de aplicación del proyecto de ley, es importante precisar que la aplicación del objeto del proyecto hacia la regulación, en este caso el mar, tiene una finalidad directa con la ley. Pero el problema es que tenemos que fortalecerla para darle más claridad. Puntualmente darle coherencia también, porque en este caso la Comisión tiene que buscar estos conceptos técnicos del derecho marítimo para que no exista, en este caso, ningún tipo de escape de este comité o que de alguien que quiera realizar o buscar el error en la norma. Por lo cual, creo que con ciertas definiciones vinculadas a zonas fluviales, lacustres y relacionadas con ríos y lagos, vamos a tener una norma más fortalecida. Repito, es importante que miremos hacia el mar. Somos un país marítimo, somos un país que tiene una de las flotas atuneras más importantes del mundo. Es momento de que también evolucionemos y que este tipo de leyes que realmente vienen a poner orden donde existe desorden, sean una realidad. Estaremos enviando por DTS las respectivas recomendaciones. Felicito nuevamente a la Comisión y a esta Asamblea por poner orden donde existe desorden y mirar hacia nuestro mar. Mi palabra, señor Presidente. Muchas gracias.