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Patricio Alberto Chávez Zavala (100%)
Muchas gracias, señor presidente. Un cordial saludo a todos los colegas asambleístas y a todos quienes nos siguen por los distintos medios de comunicación y a través de las redes sociales. Antes de entrar en el tema en cuestión, señor presidente, nada más quería recordar y exhortar, como siempre, a que se cumpla lo que usted dispuso la penúltima vez después de ese bochornoso episodio que vivió esta Asamblea Nacional, cuando usted dijo que no se permitirían más adjetivos, peyorativos, calificativos, que lo único que hacen es bajarle el nivel en el cual nosotros los asambleístas debemos debatir. Sí, creo que esto es importante, señor presidente, porque, y no lo quiero decir con ironía, creo que hay algunos asambleístas que no entienden cuáles son las líneas rojas y los parámetros donde el respeto se debe encasillar. Y por favor, aquí tenemos distintas posturas, pero ya paremos con estos cambios de órdenes del Díaz que simplemente distraen la atención de esto que estamos, por ejemplo, en este momento debatiendo, que es muy importante, que atañe al país, que atañe a la seguridad, que es lo que le compete a esta Asamblea Nacional. Pero, sin embargo, decidimos darle un segundo espacio para darle la prioridad a una resolución de las tantas que no nos llevan a nada, porque ya son otros mecanismos de control los que deben hacer su trabajo y, por supuesto, nosotros también. Pero está claro que lo que se intenta es nuevamente abrir un foro para denostar a la Revolución Ciudadana y también para hacer campaña política, sobre todo en el tema que se viene de las elecciones municipales. Dicho esto, señor presidente, nada más me permitiré, como siempre, tratar de contribuir a esta importante ley que este día nos reúne. Y creo que es importante, es necesario justamente reconocer esta necesidad que tenemos nosotros hoy por hoy, más aún con los acontecimientos, es apenas una semana que ya no tenemos ni siquiera la capacidad de admirarnos de lo que está pasando. Ya lo que veíamos antes como una película jodibudesca hoy por hoy, ya es un hecho real lo que pasa en nuestro país. Y esto es lo que nos debe preocupar, señor presidente. Yo creo que es preciso reconocer esta necesidad que tenemos de fortalecer la tipificación penal para prevenir y sancionar justamente el uso delictivo y la simulación de funciones mediante los uniformes de seguridad pública. Esto se trata de conductas que no solamente facilitan la comisión de los delitos graves, sino que, y sobre todo, erosionan profundamente en primera línea la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de garantizar el orden y la seguridad. Y esto es gravísimo. Esta es la antesala del Estado fallido, señor presidente. Este debate legislativo se da además en un contexto, por menos decirlo, dramático y doloroso en nuestro país. No nos olvidemos que el año 2025 se cerró como el año más violento de nuestra historia republicana. Y esto no es político, estas son matemáticas que los dicen y que retratan justamente la situación más crítica que está viviendo nuestro país. Fueron más de 6.780 denuncias por extorsión y alrededor de 1.800 denuncias por secuestro. Esto no nos admira, estas cifras no son simples estadísticas. Es, como ya lo dije, es el reflejo de un Estado que no ha logrado responder de manera eficaz la expansión del crimen organizado. Justamente desde una perspectiva técnica, una perspectiva jurídica, debo señalar que esta propuesta busca atender una necesidad de llenar varias normativas de la tipificación de conductas. Es por ello que me atrevo a considerar indispensable el que se pueda incorporar en el artículo 364, raya B, que se explique claramente cuáles son las sanciones a las personas jurídicas involucradas en estas conductas. Así, remitiendo de manera expresa en el artículo 71 del COIP, que esto incluye las multas, el comiso de bienes y en el caso de situaciones más graves, la disolución de la persona jurídica. No podemos seguir permitiendo que estas estructuras empresariales de fachada sirvan como instrumentos de delito sin que esto conlleve consecuencias reales. De igual manera, quiero exhortar a los integrantes de la comisión, el que se incorpore al debate, la necesidad de tipificar la falsificación y el uso doloso de credenciales digitales. Creo que esto es importante, credenciales digitales falsas. Hoy, el delito no solamente se disfraza con uniformes físicos, también opera mediante credenciales digitales fraudulentas que permiten suplantar funciones, engañar a la ciudadanía y cometer las extorsiones, los secuestros, los robos, etc. En este marco, señor presidente, estimados colegas, este proyecto de ley, por supuesto necesario en varios aspectos, refleja nuevamente un enfoque reactivo, fragmentado y carente de planificación estratégica por parte del gobierno. Colegas, colegas asambleístas, el Ecuador no necesita más respuestas improvisadas, requiere una política de seguridad seria, clara, integral y sostenida. Endurecer las penas y crear tipos penales sin fortalecer el sistema de justicia, sin invertir en prevención, sin depurar, sin profesionalizar las instituciones, es simplemente un retoque de maquillaje que no soluciona el problema de manera estructural. Y es por esto que sin una visión integral de seguridad, con objetivos claros y con financiamiento adecuado, suficiente, creo que estas reformas corren el peligro de convertirse en meramente parches legales que no van a cambiar la realidad de lo que está pasando en las calles y que nos devuelvan a todos nosotros la tranquilidad ciudadana. Tenemos esta responsabilidad histórica de legislar con soriedad para construir soluciones que le den viabilidad a este país que hoy por hoy tiene miedo y que por supuesto es un país que merece vivir con dignidad y con seguridad. Muchas gracias, señor presidente.