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Luis Esteban Torres Cobo (100%)
Gracias, Presidente. Me congratula y me alegra que, salvo algunas decepciones muy contadas, este sea un debate de altura, como el que tuvimos, por ejemplo, cuando discutimos las reformas a la Ley Orgánica de Garantías Jurisdiccionales y Control Constitucional. Muchos de estos debates no llegan a los medios, pero engrandecen la discusión de este Parlamento. Por eso, tengo, como miembro de la Comisión de Justicia, que saludar también la postura de legisladores de la Revolución Ciudadana que votaron a favor de este informe y no lo hicieron por respaldar al gobierno, lo hicieron porque comparten las preocupaciones que tienen los ecuatorianos y que deberíamos tener todos aquí. La mejora de la justicia actual y para el futuro. Por eso me sorprende que entre compañeros se ataquen cuando justamente hubo un respaldo y no se ha leído debidamente el informe de la Comisión. Porque esta reforma abre un debate ciudadano de mejorar la justicia, tal como lo dijo el legislador Alfredo Serrano. Tanto nos quejamos, hoy es la oportunidad de construir. Y este es un proyecto que abre justamente esa amplia discusión para encontrar los puntos que realmente le sirvan a los ecuatorianos, para enfrentar los problemas comunes que no tienen bandera política. ¿Cómo es posible que sólo el 2.4% de los casos denunciados en temas penales terminen en sentencia? Sólo el 0.13% de los casos por estafa terminan en sentencia. Sólo el 2.6%, escuchen bien señores legisladores, el 2.6% de las denuncias por asesinato terminan en sentencia. Sólo el 11% y en un global de los temas ordinarios terminan en sentencia. ¿Qué pasa entonces entre el momento en el que el ciudadano se ve afectado, presenta una denuncia y se da la resolución del juez? ¿Qué es lo que está pasando? ¿Acaso se ha convertido la justicia en una aduana? Para los que tienen dinero. Y para los que no tienen dinero, en la imposibilidad de avanzar con los casos. ¿Qué ha pasado con la defensoría pública? ¿Está ejerciendo realmente su función o abandona ciertos casos porque no le generan un interés como se debería, cuando está pensado justamente para sostener a aquellos que no pueden pagar un abogado o pagar sus casos? ¿Cómo no va a ser un problema común, señores asambleístas, que el déficit de 754 jueces hasta ahora no sea cubierto por el Consejo de la Judicatura? Y no es falta de recursos la mayoría de los casos, es procesos que se lanzan y se caen, se lanzan y se caen. Hay jueces en la Corte Nacional de Justicia. Hay una parte en este proyecto que busca también de alguna manera y tendremos que encontrar la solución porque todavía no está completamente resuelta al tema de los notarios. Pero antes de saber qué va a pasar con los notarios, no se han llenado las vacantes que existen en el país de notarios. ¿Cuántos notarios están hechos cargo de dos, tres y hasta cuatro notarías? ¿Qué significa eso para el ciudadano común? Retraso, costos, demoras. Son esos los problemas que nos tienen que unir a todos. ¿Qué está pasando, por ejemplo, con los citadores auxiliares de justicia? He presentado una reforma al Código Orgánico General de Procesos para mejorar los procesos de la citación y evitar corrupción. Porque cuántos procesos, y aquí los abogados que han litigado, no me dejarán mentir, se caen porque no pasan de la mera citación. Hay que darle soluciones al país. ¿Qué pasa con los expedientes judiciales? ¿Por qué no podemos tener, y eso se discute en el proyecto, verdaderos expedientes judiciales electrónicos? ¿Cuánto ha mejorado, por ejemplo, la administración de justicia que hoy ya podamos tener ventanillas virtuales? Ya los abogados, y por ende los clientes de los abogados y los ciudadanos, no tienen que estar congestionando los complejos judiciales para presentar el papel, porque lo pueden mandar de forma digital. ¿Cuánto han mejorado la presencia por Zoom de ciertas audiencias para precautelar hasta la seguridad de las personas que allí participan? Entonces, este tipo de problemas comunes son los que se abren hoy en esta discusión. Y hay una invitación para todos. Pero, por supuesto, con altura de miras. Todos hemos sufrido aquí persecución judicial en algún momento. Hasta ahora acuerdo, me acuerdo un episodio que cita a la asambleísta Viviana Veloz. Cuando combatíamos, justamente, contra una presidenta de la asamblea que ya había sido removida, pero que quería ser sostenida por un gobierno, a mí me llamó llorando, hasta ahora me acuerdo, una persona que nunca supe quién era, no me quiso decir su nombre, pero trabajaba en un despacho judicial. Y me dijo, asambleísta, yo sé que usted es bueno, le conozco a su padre y quiero decirle que se ponga buen recaudo, porque acabo de ver este rato la orden de allanamiento a su domicilio. Justamente por presionar por una decisión que no querían que se vaya a dar. Tenía a mi hijo pequeño, de tres años en ese entonces, viviendo en el departamento, y así puede imaginar lo que eso significa. Oh sorpresa, al día siguiente, en un noticiero, como justamente se hicieron públicos ciertos audios de jueces en donde se había concluido que había una injerencia directa. ¿Dónde está ese juez, el juez Lindau? Preso, señores, preso por alguno de esos casos, plaga de esa contaminación que se ha dado a la justicia por parte de estos grupos delictivos. Pero quiero también referirme, señores asambleístas, a los buenos jueces, que seguramente estarán escuchando este debate, porque hay, y hay muchos en el Ecuador, hay muchos jueces que se han preparado para ser jueces, que quieren llegar a lo más alto de la justicia, la Corte Nacional, posiblemente, y que ven obstáculos. Eso también estamos discutiendo en este proyecto. Mejorar la carrera judicial, para que los mejores y los honestos lleguen a los altos sitiales. Y que no lleguen psicópatas, no lleguen delincuentes con ganas de hacer caja rápida, porque a esos son los que no les importa el prestigio, el nombre y el legado que dejan a sus propios hijos. Y quiero resaltar, porque incluso hay judicaturas con muy buena fama en este país. No podemos dejar de lado la buena fama que tiene la Judicatura de Azuay, que ha levantado la bandera de buena administración de justicia. Lamentablemente, no podemos decir eso del resto de provincias, en donde hay algunas judicaturas que según denuncias se han convertido en verdaderos peajes. Eso es lo que queremos cambiar. Y para cambiar eso, tenemos que discutir, señores asambleístas, sabiendo la complejidad de incorporar al sistema de justicia las famosas pruebas de ética y de confianza a los operadores de justicia. No basta solamente a veces con la denuncia. No basta solamente a veces con la queja contra algún operador judicial. Se tienen que hacer controles permanentes, como dijo el legislador Serrano, y de aquellos que quieren ingresar, de temas éticos, que ya se aplican en otras instituciones, se aplican a policías, se aplican a militares, y muchos no pasan, y son separados de la institución. ¿Cómo no buscar lo mismo entonces para operadores de justicia, para que con estas pruebas, que técnicamente tienen que complementarse, eso es lo que dice la técnica, se puede complementar una prueba de iris con un polígrafo, en fin, una serie de cosas para detectar realmente cuáles son las manzanas podridas. Y para que el Consejo de la Judicatura, a quien saludo, como una nueva presidenta joven, que tiene una tarea dificilísima, vaya poco, poco, separando a los que dañan y empañan la justicia en este país. ¿Cómo no regular, por ejemplo, y discutir en estos momentos, una regulación legal de los plazos de los concursos? En este país sale la ley, y hasta que no salga el reglamento, no se sabe qué pasa. Concurso, se gasta dinero del Estado en un concurso y se cae. Se hace otro y se cae. Mientras tanto, todo sigue igual. Así que, señores legisladores, yo saludo a todos aquellos que con un debate de altura quieren proponer que la justicia mejore. Y no hablemos de decisiones judiciales, porque yo también quiero decirles aquí, y algunos legisladores no me dejarán mentir, que le va a venir ya una condena al Estado ecuatoriano por la destitución y el mal uso de la justicia desde el poder de 57 diputados en el 2007. Y ya veremos qué repeticiones se tengan que dar en su momento. Entonces, no lancemos ni escupamos arriba, porque puede ser el resultado peor. Gracias, señor presidente. Gracias.