asambleísta Diego Salas. Muchísimas gracias, señora Presidenta, por otorgarme el uso de la palabra. Colegas asambleístas, quiero extender un saludo a mis queridos hermanos orenses y a quienes nos ven, nos escuchan a través de los diferentes medios de comunicación. Hoy discutimos y debatimos un proyecto de ley de fortalecimiento y sostenibilidad crediticia enviado por el Ejecutivo, calificado de urgente en materia económica. Lo que está en juego aquí no solo son unas simples cifras contables, sino son los ahorros y las pensiones de millones de trabajadores y jubilados del Ecuador.
Hablar del IES y del BIES es hablar de la vida y del futuro de nuestras queridas familias ecuatorianas. El informe del primer debate nos muestra un claro diagnóstico de la realidad. El BIES tiene más de 300 millones de dólares atrapados en feicomisos paralizados. Administra fondos complementarios privados con pérdidas y no logra la rentabilidad mínima para asegurar la sostenibilidad del sistema. Eso es la realidad, es la verdad. Pero la solución que nos propone este proyecto de ley aquí no corrige el problema, sino que lo agrava. Primero, el proyecto autoriza al BIES a endeudarse con la banca nacional y extranjera, poniendo como garantías el portafolio de inversiones.
En palabras sencillas, los ahorros de los trabajadores servirán de colateral para esos préstamos. Yo me pregunto, ¿y si el BIES no tiene la capacidad de cumplir con estas deudas, ¿quiénes serán los que pierden? Por supuesto que los afiliados. En la práctica, se expone el patrimonio previsional a ejecución en caso de incumplimiento. No hay techos de exposición ni colchones de liquidez obligatorios, ni auditorías externas vinculantes. Segundo, se incorpora la venta de carteras hipotecarias y por ende la pérdida de rol social del BIES. Esto significa que si el día de hoy un afiliado le paga al BIES el día de mañana, tendrá que pagarle a la banca privada y con muchos riesgos de que cambien sus condiciones de inicio de su deuda.
Por supuesto, eso no es fortalecer al BIES, es despojarlo de su rol social. Autorizar las ventas de carteras desplaza el vínculo BIES afiliado hacia terceros con riesgos, por supuesto, con riesgos de endurecimiento de cobro y pérdida de ingresos futuros para el banco. El remedio de la liquidez inmediata puede salir más caro en el mediano plazo y debilita la misión previsional del BIES. En otras palabras, existe en el proyecto un exceso frente a la normativa infralegal vigente. Muchas de estas operaciones ya están reguladas en normas secundarias, como los reportos, los créditos de Banca Nacional e Internacional, la ignoración de carteras, pero este proyecto se amplía sin límites claros, llegando incluso, como lo dije anteriormente, a permitir la venta de carteras hipotecarias o utilizar activos como garantía, algo que nunca se había autorizado antes.
Tercero, hablando de fideicomisos, se abre la posibilidad de inyectar hasta el 100% del patrimonio en proyectos ya fallidos, es decir, el doble de lo que ya se ha aportado. ¿De verdad queremos seguir enterrando los recursos de los afiliados en negocios inviables? Les pregunto, colegas asambleístas. Cuarto, se establece que el costo del proceso electoral del consejo directivo del IES sea financiado conforme lo regula el propio consejo. Esto es ambigo y puede tensionar el artículo 372 de la constitución donde menciona la autonomía y el blindaje de fondos y trasladar costos estructurales a recursos previsionales sin una previsión vale la redundancia presupuestaria pública clara.
Quinto, se modifican las reglas de nombramientos pasando a libre remoción y aplicándolo incluso a quienes hoy están en funciones. Eso es retroactividad de la ley y atenta contra la seguridad jurídica y puede habilitar capturas políticas de la administración del IES y del BIES. Compañeros y compañeras todos sabemos la crisis por la que está pasando el IES todos recibimos quejas de jubilados que no pueden acceder a préstamos de afiliados que no pueden acceder a sus medicamentos. La respuesta del gobierno ¿cuál ha sido? Una ley que le permita al BIES ser un banco de inversión que juega en mercados financieros con plata ajena es decir con la plata de todos los trabajadores sin atender a límites ni controles técnicos claros previstos en la ley y que los mismos sean establecidos en resoluciones infralegales que pueden ser modificadas en segundos.
Yo les pregunto ¿vamos a entregar los ahorros de los afiliados al mercado financiero internacional sin límites? ¿vamos a permitir que una mala decisión de un fideicomiso se cubra con más dinero de los trabajadores? ¿fortalecer el BIES es necesario? Sí y en eso estamos totalmente de acuerdo pero no a costa de sostenibilidad del BIES ni de los derechos de los jubilados por eso con firmeza y con mucho respeto los invito a reflexionar este proyecto tal como está planteado no fortalece más bien debilita al BIES y nadie que realmente se preocupe por la salud y la sostenibilidad económica del BIES debería apoyarlo en los términos en los que se encuentra redactado.
Muchísimas gracias señora Presidenta.