Muchas gracias, Presidente, colegas asambleístas, saludar primero esta iniciativa tan importante de un tema que nos involucra a todos, los niños y los adolescentes. Bienvenido, bravos, seguramente por lo que está pasando, ¿no?, en el contexto internacional. Y si vale, en esta lógica, primero, aplaudir la labor de la cooperación internacional entre el Estado colombiano y el ecuatoriano, ¡al fin! Y por eso deben estar bravos, ¿no?, a Velardo del Espriel, a Daniel Novoa trabajando juntos y el fin de semana, ahí estaban los asilados de Petro, metidos al lado, la esposa y la hija de Fito.
¡Al fin! ¡Fuerte el aplauso para la cooperación internacional entre estos dos países! Por eso han venido bravos. ¿Cómo pueden hablarnos de este lado de la bancada opositora de los niños y adolescentes cuando ya el señor Díaz Aske, que llegó por esa bancada, venía a promover un proyecto que facilitaba las relaciones sexuales entre adultos y adolescentes? ¿Con qué calidad moral vienen ustedes a hablar de la niñez y la adolescencia? Ojalá que hoy día su voto refleje lo que verdaderamente dicen, porque en el discurso las palabras se las lleva el viento.
Acá necesitamos que nos dejan en la práctica, señores, con su voto, ¿con quién están? ¿Si están con los reclutadores o están con los adolescentes y los niños? Así de simple y sencillo, colegas asambleístas. Dos mil niños y adolescentes, dos mil, escuchen ese número, reclutados por estas mafias que están allá afuera haciendo lo que les da la gana, mientras otros esperan que esta asamblea actúe. Y este es el momento para actuar. Jóvenes de 15, 16 y 17 años que fueron reclutados por estos mafiosos que les pusieron un arma en la mano, les dieron una moto, les pusieron droga en sus bolsillos para mandarles a hacer lo que no deberían hacer a esa edad.
Hace rato decía aquí, me antecede en la palabra, ¡qué vergüenza que no tienen de otra que vender drogas! Claro, a Jorge Glass tampoco tenía de otra que ir a robar, ¿no? Permítame esa analogía. Es que es lógico, pues, no me vengan a decir semejantes barbaridades. No es justo. Aquí, señores, lo que estamos proponiendo dentro de un proyecto de ley que es lo suficientemente socializado que el representante de la UNICEF ha venido acá, Tim Ballard, hace un segundo le veía en un video, si saben quién es Tim Ballard, googleenle por lo menos para saber quién es este señor, que tiene la autoridad, que tiene la autoridad para decir al Ecuador que apruebe esta ley.
Tim Ballard, señores, búsquenle y vean quién es, por lo menos, por lo menos, como no salió el nombre, seguramente no le reconocieron. Vean la película, por lo menos, para saber de qué estamos hablando. Acá, señores y señores, el secuestrador, estos reclutadores, ya no entran golpeando la puerta, ya no entran golpeando la puerta. Ahora entran por las redes sociales. Por eso, bien decía hace un rato, uno de los combatientes norteamericanos que vino a este país a ayudarnos, por supuesto, como parte de una cooperación internacional, nos explicaba que es necesario bloquear precisamente esos accesos por donde nuestros jóvenes, nuestros niños son reclutados, ya no golpean la puerta.
Ahora, ni siquiera de mañana salen y les llevan para nunca más volverles a ver en la casa. Los niños, los adolescentes, vuelven a su casa y duermen porque ni siquiera sus padres saben lo que estaba pasando. Esa es la dimensión de lo que estamos viendo hoy en día, colegas asambleístas, para tener más o menos una idea. Por eso, este proyecto de ley es importante, porque estamos hablando de lo más sagrado que tenemos, que es el presente y el futuro de nuestro país. Si es que estamos con un Código Orgánico Integral Penal que necesita ser reformado y hemos dado muestras de aquello, es precisamente porque existen esas ambigüedades de donde se agarran fiscales y jueces para sacarles a estos libres todos los santos días, mientras el Estado ecuatoriano, el gobierno nacional, el ministro, los ministros están haciendo todos sus esfuerzos para que estos sinvergüenzas no salgan nunca más.
Pero ahí están, porque el término es reclutamiento. Hoy la Asamblea Nacional al país le va a entregar una ley en donde se incorporan otros términos que son el uso y la utilización, el enlistamiento de los jóvenes, de los adolescentes en este país, para que no exista ambigüedad alguna y se haga justicia definitivamente con los que juegan con el presente y el futuro de la patria. Así hay que decirles los mensajes claramente. A mí no me parece que estamos equivocados. Yo he revisado este proyecto de ley de la A a la Z y sería el colmo, asambleístas, sería el colmo que hoy día no tengamos una ley aprobada por unanimidad porque ese mensaje sería desastroso para ustedes mismos.
Para ustedes mismos sería desastroso votarlo así. La transitoria sexta de este proyecto de ley establece un término de 90 días que nos obliga a todos nosotros una vez que aprobemos probablemente y seguramente el día de hoy esta ley que en 90 días la Fiscalía General del Estado y los otros organismos del Estado planifiquen, regulen, tengan todos los protocolos listos para que estas redes sociales, estos IPs, estas URLs en donde nuestros jóvenes dan un clic y están a la orden de estos mafiosos, se acabe de una vez por todas.
Y eso significa que debemos hacer también un seguimiento de que eso ocurra. ¿Por qué razón? Porque una cosa es el esfuerzo que hace el gobierno nacional y ciertamente la mano dura que ha tenido el presidente Novoa y el gobierno contra la mafia organizada y el crimen organizado y ahora mejor aún con los vecinos países que están finalmente conectados y sintonizados con nuestra idea en contra de estos mafiosos. Con mayor razón, pues, colegas asambleístas, nuestra labor es fiscalizar que los otros poderes del Estado hagan su tarea y ese es el mandato que está en esta disposición transitoria que a mí me encanta, que es la disposición transitoria sexta.
Ahora se les usa a los niños y adolescentes no solamente para que vayan a gatillar, lamentablemente. Uno ha visto imágenes terribles de los adolescentes con un arma, pero también se los usa y se los utiliza cuando se los trata de poner de campaneros, cuando se les trata de poner de los chicos que esconden las armas, que llevan las golosinas disfrazadas al colegio y total son drogas. Hace un par de semanas conversaba con una de las profesoras de un establecimiento en mi ciudad de Cuenca y me decía, es del colmo, asambleísta, me decía, porque en el Estado de WhatsApp de una de estas criaturas, de uno de estos jóvenes, de estos muchachos, se estaba promocionando una suerte de golosinas que en el fondo era droga y las profesoras tenían miedo de este chico, porque este chico llegaba desde la mañana o al mediodía y se le veía con estos sujetos afuera del establecimiento educativo.
Sujetos disfrazados de civiles, pero ya haciendo el seguimiento realmente son los auténticos reclutadores de nuestros jóvenes. Es importante en este punto, yo le decía a la rectora que estábamos trabajando en esta ley porque los gobiernos autónomos descentralizados no se quedan al margen. Con esta ley los gobiernos autónomos descentralizados tienen la obligación de invertir sus recursos, no en conciertos, no en sus payasadas algunos, sino invertir sus recursos en esos parques, en esas canchas, en el arte, en la cultura que necesitan los jóvenes para salir adelante. No les hemos dejado de lado a los municipios, les estamos dando una obligación moral porque hoy en día tenemos problemas graves en nuestras ciudades que han sido totalmente olvidados por ciertos alcaldes que no han hecho su trabajo.
Y no hablo de todos porque sería injusto, nunca es bueno meter a todos en el mismo saco. Yo les invito hoy día a votar a favor de esta ley pensando precisamente en nuestros jóvenes y en el futuro. Les invito a votar en esta ley porque votar en contra sería entregarles a la mafia, a nuestros niños y a nuestros jóvenes. Gracias, señor presidente y colegas asambleístas.