para la asambleísta, Paola Cabezas. Gracias, presidente. Bueno, no iba a intervenir, pero creo que hay algunas precisiones que hay que hacer frente a este debate, frente a una ley muy importante. Me hubiera encantado que Adrián no se vaya, porque creo que no hay que enlodar un debate tan neurálgico como este, diciendo cosas que no tienen sentido. Miren, si ustedes le quisieran hacer un favor al país, al señor Díaz, que lo tienen en la cárcel 4, mándenlo a la del encuentro. ¿Por qué a un violador lo tienen en la cárcel 4?
Ahí nos damos cuenta que existe contubernio para protegerlo. ¿A quién es funcional Santiago Díaz? A ustedes, por eso está en la cárcel 4. Claro que estamos con los niños, siempre vamos a estar con los niños. Soy miembro de la Comisión de la Niñez y nosotros nos hemos comprometido con la causa de los niños. Con los que no estamos son con los vendehumo. Con nosotros no cuenten. ¿Para vender humo? No. Y por eso voy a aclarar algunas cosas que son fundamentales frente a este debate. Miren, colegas, me hubiera encantado que la colega Asin me escuchara en esta parte, porque aquí aprobamos la ley del cáncer.
La colega Asin fue la ponente de ese proyecto. Votamos a favor del proyecto del cáncer. Stalin, un niño de 12 años, rogaba en las redes sociales al gobierno nacional para que le entregue la medicina para curar su cáncer. Stalin murió rogándole al gobierno que le dé la medicina. Hoy hay tres niños con leucemia más que están yendo a la justicia para que les entreguen la medicina para el cáncer. Colegas, esta es una reflexión profunda para nosotros. ¿Las leyes están salvando a los niños? Esa ley del cáncer en la que votamos todos nosotros también.
¿Ha permitido que el Ejecutivo ponga prioridad a los enfermos oncológicos o a los enfermos de cáncer? No, colegas, no. Y lamento mucho decirles que esta ley, cuidadito, cuidadito, termine siendo una de esas leyes más que no resuelven un problema estructural del cual nosotros creemos y consideramos que es importante. La ley orgánica reformatoria para la prevención y la erradicación del reclutamiento es necesaria. Y decía la colega Paola Jaramillo, que estoy de acuerdo, el Estado llega tarde, por eso tenemos las dificultades. ¿Saben qué hubiera sido interesante? Porque justamente el presidente de la República, el 18 de junio del 2025, mediante decreto, creó el Comité Nacional contra el Reclutamiento.
17 instituciones a la cabeza de la vicepresidenta, hace un año, colegas. Entonces, le preguntamos a la vicepresidenta si ha preparado toda la institucionalidad para que esta ley en realidad funcione rápido. No, colegas, la vicepresidenta anda columpiando, se sucede España, anda haciendo cualquier cosa menos lo que le delega el presidente mediante decreto. Por eso estoy de acuerdo con lo que dice la colega Jaramillo, el Estado llega tarde. Y este comité es parte del Estado que debería tener ya armada toda una estructura de política pública que nos permita justamente pensar que esta ley va a funcionar.
Habría que hacer pedidos de información para saber si la vicepresidenta, por ejemplo, ha visitado los 33 cantones priorizados dentro del mismo decreto, colegas. No estoy mintiendo. Esto ya es disposición del presidente de la República para que se trabaje. Si ha pasado un año, pregúntenle a María José Pinto si ha hecho algo. Estoy convencida que no. ¿Saben otra cosa? Este comité no tiene presupuesto y este comité nacional tampoco tiene un plan. ¿Saben lo que pasa, colegas, cuando creamos leyes y no hay un proceso de seguimiento a las mismas?
Son saludo a la bandera. Y este comité podría servir justamente como elemento que sostenga el acompañamiento a la política pública. Pero si no hay plata y tampoco hay indicadores que le permitan a la señora, que ya por decreto el presidente le ha dicho que actúe, compas, colegas, saludo a la bandera como la ley del cáncer, que se los estoy diciendo con pruebas, con hechos. Pero hay otros elementos importantes. 450.000 chicos fuera del sistema educativo. Medio millón de chicos que no trabajan y no estudian. La deserción, cerca del 34% de la deserción de los establecimientos educativos es justamente de chicos que están entre los 16 y 17 años.
La edad pico o la edad que termina siendo funcional para las bandas del crimen organizado para coctar chicos. Decía la asambleísta Jacome. Yo creo que a veces hay que cuidarse de lo que se dice porque eso puede repercutir. Solamente se lo digo como el señor Vico Villasís no está detenido por haber tomado recursos del municipio. Porque eso se lo digo como asambleísta. Yo sé que en el calor y en la vorágine del debate, pero no hay ninguna causa que vincule al alcalde Vico Villasís por malversación de fondos del municipio.
Y quiero decirles algo, hay 20 mil familias en sectores de frontera, 20 mil familias en donde hay niños, que justamente son los que viven en zonas conflictivas. No sé si ustedes han visto los videos en los establecimientos educativos de San Lorenzo. Como los tiroteos obligan a los niños a meterse debajo de las aulas, debajo de las sillas, de las mesas. Y esos municipios, que por lo general son municipios pequeños, que dependen de las contribuciones que le da el gobierno para su funcionamiento, porque son municipios que no cuentan con recursos propios.
No podemos comparar el municipio de Guayaquil o el municipio de Puerto Viejo, municipios más grandes, con el municipio de San Lorenzo o el municipio de Eloy Alfaro. Por eso sí es muy importante, sobre todo en sectores de frontera, como San Lorenzo, Eloy Alfaro, hay provincias, cantones en sucumbíos, que revisemos por qué no se le puede cargar a los municipios que ya viven en conflicto, que ya tienen complicaciones para obra pública, cargarlas adicionalmente. Y no estoy hablando de los municipios grandes, estoy hablando específicamente de los municipios de frontera, sobre todo el de mi provincia, estoy hablando con cifras, 20 mil familias en zonas de conflicto, en donde sí debería, si se está pensando en esto, deberían tener recursos para poder acompañar.
279 mil niños en trabajo infantil. Bien que ya se creó el tipo penal, ya era necesario que exista un tipo penal que habla específicamente de reclutamiento de los niños, niñas y adolescentes. El tema es que se desmanteló la justicia especializada. Y yo creo que si bien la Constitución, ya habla del artículo 44, el 175, las leyes supletorias deben ser claras y específicas cuando se tratan de niñas, niños y adolescentes. Por eso nuestra preocupación de que se haya eliminado en el 369.1 la justicia especializada para niños, niñas y adolescentes.
Porque no se pueden tratar y eso, colegas, creo que vamos a estar todos de acuerdo. Cuando el espíritu de esta ley fue proteger a los niños, proteger a las infancias y ponerle mano dura a los reclutadores, porque ese es el espíritu de la ley. Y estoy primero de acuerdo que se le incrementen las penas a los reclutadores. Estoy de acuerdo que el tipo penal ya sea específicamente dirigido a quienes reclutan niños. Pero las leyes supletorias sí tienen que ser claras, porque UNICEF ha dicho claramente en su informe.
Yo me he dado el tiempo de leer ese informe y ese informe es muy decidor, colegas, sobre lo que tenemos que hacer como país. UNICEF habla de tres aristas muy importantes. Prevención, protección y sanción. Y en el informe de UNICEF dice que Ecuador solo se está dedicando a sancionar, que no previene y que no protege. Entonces, procuremos que esta ley también le dé protección a los chicos. Hay hoy por hoy, en el mismo informe de UNICEF, dice que para justamente evitar que nuestros chicos sean presas fáciles del crimen organizado, hay que establecer el 70% de política pública para prevención y el 30% para sanción.
Sin embargo, esta ley, como está concebida, ni siquiera el 20% vamos a abordar de la integralidad del problema. Entonces, colegas asambleístas, nosotros jamás vamos a estar en contra de las infancias y jamás vamos a estar en contra de que se le ponga rostro y sentencia a quienes le han fregado, y perdón que utilice este término que es un poco coloquial, pero que les han fregado la vida, tantos niños que solo necesitan una oportunidad. Y esa oportunidad se la debería dar el Estado, se la debería dar esta Asamblea, pero también poniendo claro que sin política pública, si no ponemos el punto sobre la SIE, sobre lo que está pasando, va a ser una ley declarativa.
¿Qué pasa con los CAI? Y esta es mi última alerta. Porque mire qué pasa con los CAI. El CAI de Esmeraldas está construido para 35 niños, niñas o adolescentes. El CAI tiene hoy por hoy cerca de 130 chicos, está en un 219% de hacinamiento. Y aparte de que no están cumpliendo con los recursos para atender justamente la posibilidad de reinserción de estos chicos, piensan cambiar la modalidad para que sean de repente los guías penitenciarios o policías o militares que estén bajo la atención. Colegas, no nos equivoquemos.
Miren, yo estoy de acuerdo que no todos los militares son iguales. Pero vean hace poco, un video de un militar tocándole los senos a una mujer en un centro de privación de libertad para mujeres. Estamos poniendo a nuestros chicos a ser presa fácil de que sean violentados. Miren, seamos coherentes. Lo dice la Constitución, lo dice la ley. Protejamos a nuestras infancias por entregarles la, digamos, en este caso el control de los CAI a guías penitenciarios que no están preparados para atender temas de violencias de menores de edad.
Nuestra policía, nuestras Fuerzas Armadas, colegas, lo hemos hablado aquí, el caso de las Malvinas. Yo sé que a veces no les gusta esta parte. Pero hablamos justamente que cuando no hay capacitación en temas de infancias podemos poner a nuestra misma fuerza pública en conflictos con situaciones que deben ir dirigidas a formación y capacitación de los gestores o de los tutores para que atiendan a nuestras instancias. Y concluyo, ley sin prevención y sin recursos, colegas asambleístas, no va a funcionar. Y lo quería dejar sentado en este debate para que reflexionemos en realidad qué es lo que queremos frente a las infancias que siguen en riesgo frente al crimen organizado.
Mi palabra, señor presidente. Gracias a todas y todos por escucharme. Gracias, asambleísta. Tiene la palabra la señora.