Gracias señora Presidenta, primero que nada quiero saludar a todo el pueblo ecuatoriano y que nos siguen a través de los medios digitales y especialmente a todos quienes conformamos la Comisión de la Niñez, Niñas y Adolescentes, que hemos trabajado de manera responsable escuchando a los diferentes actores para seguir construyendo este proyecto tan importante en bienestar de la niñez, niñas, adolescentes y jóvenes de nuestro país y sobre todo también a la ponente que ha hecho mención de varios temas fundamentales, de igual manera a de la bancada ADN quien ha presentado este proyecto tan importante y nosotros con la responsabilidad que tenemos y el compromiso del pueblo ecuatoriano siempre vamos a seguir trabajando en bienestar de toda la sociedad que así tiene que trabajarse y tiene que ser al menos este instrumento y esta normativa que se va a fortalecer, que sea una iniciativa dentro de nuestro país para seguir en este caso controlando varios problemas grandes que atraviesa en estos momentos sobre la presencia de redes sociales.
Este proyecto de ley busca proteger a nuestros hijos de los peligros de entornos digitales como ya hicieron mención el tema de bullying, ciberacoso, trata de niños que hoy en día hemos visto que son muy vulnerables nuestros niños y en especial del sector de la ruralidad, que al menos yo de parte de que vengo no existe un control y existe muchos problemas que atraviesan las familias. Por ello, nuestro desafío es asegurar que el Estado, las familias, las instituciones educativas, las plataformas trabajen de manera corresponsable para proteger su dignidad, sus datos personales y sobre todo el bienestar.
Porque detrás de cada estadística existe una niña acosada, un adolescente presionado para enviar una imagen íntima, una familia que no sabe cómo detener la agresión digital y una institución que muchas veces llega pero tarde. Por ello, las cifras oficiales nos revelan que uno de cada diez adolescentes y jóvenes ha sufrido ciberacoso. Las denuncias por contacto con la finalidad sexual a través de los medios electrónicos pasaron de 22 en el 2014 a 142 en el 2024. Es un dato bastante alarmante dentro de nuestro país. Esto significa que la violencia digital crece con mayor rapidez que nuestra capacidad institucional para prevenir, investigarla y sancionarla.
Por eso es importante tener una herramienta jurídica para poder prevenir y para poder realizar o dar el acompañamiento a los niños que se encuentran en esta situación. Además, la preocupación tampoco es únicamente en nuestro país. La Organización Mundial de la Salud advierte que el 15% de adolescentes ha experimentado el ciberacoso y que el 11% presentan señales del uso problemático de redes sociales, con dificultades para controlar la utilización y consecuencias negativas en su vida cotidiana. Frente a esta realidad, el proyecto plantea cuatro avances en los cuales debemos respaldar y que fueron construidos de manera colectiva con diferentes actores, que en realidad tenemos un avance sumamente importante que contiene 12 artículos.
El primero, establece un modelo de protección progresiva según la edad. La propuesta dispone que las plataformas restrinjan el registro y el acceso de menores de 13 años a tener una cuenta en redes sociales. Para adolescentes de 13 y 15 años, el acceso únicamente será posible con la autorización en especial, debería de ser de manera expresa, previa y sobre todo informada y verificable con cada uno de los representantes legales. La protección debe responder a la edad, la madurez, la capacidad de comprender los riesgos que pueden tener nuestros niños, niñas y adolescentes.
Segundo, traslada la responsabilidad concreta a las plataformas tecnológicas. Durante décadas, las grandes empresas digitales han trasladado toda la responsabilidad a las familias, porque siempre cuando existe algún problema, cuáles tienen que en este caso enfrentar esas consecuencias, somos como padres, madres o dentro de la familia. Siempre nos dicen tal vez que los padres deben de vigilar, que los docentes deben educar y que los adolescentes deben de cuidarse. Este proyecto establece que las plataformas deberían verificar la edad, implementar controles parentales, permitir la supervisión de tiempos de conexión para proteger la privacidad, reducir la exposición a contenidos nocivos y prevenir el uso excesivo de la utilización de redes sociales.
Tercero, proteger sin cerrar las puertas a la educación y al desarrollo digital. Este proyecto no prohíbe el internet ni pretende aislar a los niños, niñas y adolescentes del conocimiento, como ya lo planteó la ponente, porque en diferentes, en este caso, colegios, dan sobre todo programación y es importante que nuestros niños, niñas y adolescentes puedan, en este caso, desarrollar sus habilidades, pero siempre y cuando también exista el control necesario. Además, se dispone la implementación de programas obligatorios, que aquí están nosotros, lo que proponemos es programas obligatorios en educación digital, dirigido a estudiantes, padres de familia, representantes, docentes de departamentos y consejerías estudiantiles.
Esta medida es indispensable, no basta con restringir, tenemos que educar. Cuarto, establece el control público y consecuencias para quienes incumplan. El proyecto atribuye al ARCOTEL la responsabilidad de controlar el cumplimiento de las obligaciones y contempla multas de hasta el 5% de la facturación anual de las plataformas en el país, además de esta medida, colectivas obligatorias. La propuesta también exige que, en este caso, exista para el control y, sobre todo, la cooperación de la Superintendencia de Protección de Datos Personales, la Defensoría del Pueblo y las instituciones encargadas a la protección integral de los niños dentro de nuestro país.
Solo así, entre cuando exista la voluntad política por parte de las diferentes instituciones, vamos a lograr reducir lo que hoy sufren nuestros niños, niñas, adolescentes, como es el bullying, el ciberacoso. Cuando trata de niños, con esta normativa se va a seguir trabajando en bienestar y poder garantizar aquellos derechos que tienen nuestros niños, niñas, niños, adolescentes. Como asambleísta de la provincia de Pichincha, yo, en realidad, nuestro compromiso y les pido a todos los colegas asambleístas, hago un llamado, en especial a aquellas bancadas, a seguir trabajando de una forma sólida, equilibrada y aplicable, porque es importante legislar a favor de la niñez ecuatoriana.
Gracias, señora Presidenta.