Intervención

Asambleísta Andrés Castillo - Sesión 127

29 de septiembre de 2026 · 10:33 · 1 orador identificado

Clip oficial con una sola intervención de Gema Karolina Dueñas Palma, tomada de la Sesión 127.

Quién habla y cuándo

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Transcripción

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0:17 Gema Karolina Dueñas Palma identificado por rótulo

Cuando revisamos la Biblia y la comenzamos a ojear, el primer capítulo o el primer libro es el del Génesis. Y el Génesis es justamente el término que utilizamos para hablar sobre el inicio de las cosas. Con sus aciertos, con sus errores, con el pecado original, con la manzana, con todo. Y cuando hablamos del tema del reclutamiento tenemos que ir al Génesis del problema. Y el Génesis del problema está justamente en que los jóvenes, los menores de edad, son inimputables penalmente cuando cometen delitos. Entonces, como son inimputables, en ese momento entra el crimen organizado a reclutarles.

Porque les sale barato, porque no les importa la vida de ellos, porque de todas maneras pueden cometer sus delitos y los principales capos o los mandos medios del crimen organizado están a salvo. Entonces, cuando nosotros sacamos una ley, no es cuestión de venir aquí a hablar cualquier cosa, sino entender la naturaleza misma del por qué estamos construyendo ese cuerpo normativo. En materia penal, entonces, ya por tercera ocasión, repito en este pleno, aquella máxima del latín que dice, nule crime, nule pena, sin elegeme. No existe delito ni pena sin ley previa.

Por lo tanto, para hablar del reclutamiento y la sanción al reclutador, estamos hablando de ampliar las conductas punibles, las conductas penalmente reprochables. Por eso es que les invito, yo sé que esto es un tanto alto, pero les invito a que lean, porque no ha leído el informe, la parte fundamental de los verbos rectores, uso, utilización y reclutamiento. Esos son los tres verbos rectores que incrementan la pena de 22 a 26 años cuando se trata de menores de edad. Esto es importante que la comunidad entienda. Aquí no se trata de qué pasó en el pasado, como el discurso canzoncito de hace un rato, el que me antecedió en la palabra.

Aquí tenemos que entender que nosotros somos legisladores, ¡le-gi-la-dores! Por lo tanto, tenemos que levantar nuestro zafo, hacer lo que tenemos que hacer en la Asamblea Nacional, es decir, leyes. Porque resulta ser que un fulano, y nos tocó irle con atención, lo peor, un fulano vino aquí a graduarse de ministro de Bienestar Social y a profesor de Historia Antigua hablando del tema del correísmo. Un tipo que fue ministro de Economía, ministro de Litoral, canciller, coordinador de la política, ministro de Defensa, y por ahí dicen que estaba palanqueándose hasta el Infa, vino a hablar de las maravillas que se tiene que hacer en cuanto a la política pública.

Nosotros hacemos leyes, señor, y por lo tanto tenemos que legislar y hacer lo que nos corresponde a nosotros. Porque en esa época de la cual se llenan de datos e información, en esa época, en lugar de hacer leyes como estas, se dedicaron a fortalecer el foro de Puebla, a llevar en la refinería, a andar pidiendo a caballeros que se bajen el pantalón para ver si no están con cámara, a comprar helicópteros truchos, a cambiar la ley de educación intercultural para hacer que en los colegios se pierda la disciplina, para que se pierdan los colegios la posibilidad de sancionar, porque había que respetar que el joven tenga su propia identidad y venga con los pelos como quiera y lleve lo que sea y no se le pueda controlar nada, porque había que respetarle la individualidad.

Esas lindas normas vinieron trayendo y eso ha golpeado fuertemente en el sistema educativo, y eso golpea fuertemente en nuestros jóvenes. Y esa es una de las razones por las cuales aquí nosotros tenemos que comenzar a hacer leyes que nos lancen hacia el futuro y que no nos dejen en lo que ya pasó, porque si no, no hagamos nada. Aquí dicen que ya se ha hecho, que ya se ha dicho, que son una maravilla, entonces no hagamos nada, pues, Diana Angélica. Sentémonos a ver lo maravilloso que dejaron el Ecuador aquí los señores.

Vuelvo y repito, somos legisladores y como somos legisladores tenemos que hablar sobre el tema del que estamos hablando, no de la historia, no de lo que les conviene decir. Y aquí hay una parte fundamental que yo sí quiero decir. Uno de los temas fundamentales que tiene esta ley es justamente que los GATS colaboren para evitar la apología de los grupos delincuenciales. Los grafitis, esos vandálicos que hay en nuestras ciudades, principalmente aquí en la ciudad de Quito, entiendo que en Guayaquil, entiendo que en Cuenca. ¿Ustedes creen, compañeros legisladores, es que esos zapatitos colgados en los cables de luz son parte del ornamento de las ciudades?

¿Será que porque es moda? No, señores. Los zapatitos colgados en los cables evidencian que en esa zona ya está una banda delincuencial actuando, vendiendo droga, tomándose a los chicos y con esos zapatitos les dicen que no pueden entrar a las otras bandas o pena de ser sancionados también. Entonces nosotros lo que tenemos que hacer es legislar para que los GATS no romanticen aquello. El otro día que debatíamos sobre un tema de los grafitis ahí, don Caín decía que no hay que criminalizar el arte urbano, que el arte urbano no se puede criminalizar.

Por supuesto que el arte urbano no se lo puede hacer y los grafitis vienen de antiguo. ¿Cómo no? ¿Cómo olvidar aquel primer de los grandes grafitis que tuvo la República a mano de Eugenio Espejo? Primer día de despotismo, último día de despotismo y primero de lo mismo. Cuando hay condumio, cuando hay contexto, por supuesto que el grafiti puede ser un llamado de atención a la sociedad, pero no estamos viviendo aquello. Las bandas grafitean paredes, grafitean puertas, grafitean locales, grafitean las cárceles que es el señor Fito, gran amigo de ustedes y por el cual seguramente estarán llorando por lo que ya se le llevaron a la señora y a la hijita, tenía pintado todo lo que tenía que ver con su banda en la cárcel haciendo apología del delito.

Nosotros con esta ley estamos llevando adelante una reforma en torno a eso. Las juntas cantonales tendrán que alertar, las juntas cantonales tendrán que trabajar de la mano con la fiscalía, con coordinación interinstitucional para que aquellos que pueden ser reclutados tengan a dónde ir y por supuesto gozando de adonimato porque las bandas te persiguen y si no te persiguen a ti, persiguen a tu familia. Tenemos que hablar también y esto dice la norma sobre planes para prevención del consumo de drogas. Cuando aquí romantizaban y decían no se puede criminalizar bajo ninguna circunstancia el consumo porque es un delito de acción, más bien dicho no es un tema de salud pública, decían y se llenaban la boca con eso, teníamos a los jóvenes entrando con paquetitos de droga en todos los colegios y cuando cogían al que estaba vendiendo le tenían que dejar fuera porque era menor de edad, porque no se puede criminalizar a un menor de edad, porque ya no le encontraban con la evidencia.

Esa fue la bendita tabla de consumo que tenían y que en buena hora el presidente Novoa en oportuno momento echó abajo esas políticas de ustedes. Hay que trabajar en la protección en torno a los temas digitales. Sí, claro que sí, porque es la forma moderna que tienen ahora de reclutar. Pero ¿saben qué? Yo voy a decir una verdad incómoda, una verdad incómoda pero con profundo cariño y viendo a la cámara de la televisión legislativa. Esta ley requiere también de una alta dosis de responsabilidad parental. Usted, amigo, amiga que está detrás del televisor viendo este debate por el amor de Dios comencemos a controlar de mejor manera lo que ven nuestros niños y nuestros jóvenes a través de la computadora de la tablet o del teléfono celular.

El otro día yo estaba en un centro comercial comiendo y había un niño que doraba y le daban alferecías y gritaba y no había quien le calle. Lo que hizo su mamá es sacar el teléfono y darle. Se calmó. El teléfono es el chinesco moderno pero si es que le van a dar el teléfono a los menores de edad por Dios tengamos control de lo que están haciendo y la ley es clara la ley dice que hay que controlar los IP hay que controlar los generadores del contenido y todas esas cosas para beneficio de nuestros jóvenes.

Quiero concluir señor presidente diciendo un par de cosas que hubiese querido decir como punto de información pero en buena hora me queda tiempo. Se me ha caído el poco pelo que me queda al escuchar a una legisladora que dice que hay que tener cuidado con lo que se dice de los alcaldes que hay un alcalde en Esmeraldas que no está preso por malos manejos del Estado no que está preso solo por lavado de activos por el amor de Dios las autoridades públicas no pueden delinquir ni en público ni en privado nuestros viejos decían están robando en crudo y en cocinado no pueden robar ni en crudo ni en cocinado señores del otro lado.

Y finalmente le escuchaba también creo que es el vicepresidente no es parte de la comisión de participación ciudadana un legislador que tuvo un discurso fogoso hace un rato diciendo que a la vicepresidenta de la república no le veía desde que se estaba gulumbiándose desde ahí no le ve desde que estaba gulumbiándose con su venia señor presidente voy a leer el diccionario de la real academia de la lengua no es gulumbiándose es columpiándose significa balancearse o moverse de un lado a otro sobre un columpio o un asiento suspendido esa forma de pronunciar que tienen ustedes del castellano está para ponerles una buena demanda en la corte internacional de la AIGA devuelvo la palabra señor presidente gracias

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