Señor presidente, muchísimas gracias. Compañeros legisladores, muchas gracias por el espacio. Voy a ser breve, señor presidente. El tema que estamos hablando el día de hoy justamente, de este reclutamiento, no es otra cosa de que topar el lado oscuro de la sociedad. Un lado oscuro que por muchos años, muchísimos años, seguimos el día de hoy haciendo la típica decisión de decir excusa tras excusa. Y la ley no toma rumbo. Una ley que se hace muchísimos años, se ha tomado la decisión de decir que lo vamos a hacer.
Pero siempre escuchamos una excusa que si los hospitales, que la inseguridad y la ley no toma su rumbo. El día de hoy estamos decidiendo aquí 151 legisladores la decisión firme y segura de decirle que esta delincuencia oscura tiene que ponerle un alto. Pero yo pregunto, vamos a seguir el día de hoy poniendo una excusa más porque muchos legisladores ya han presentado una data estadística, una data hablando de artículos, pero ¿qué sucede? Es el día de hoy que tenemos que tomar la decisión firme de decir hasta aquí a esta delincuencia oscura.
Esta ley reformatoria está buscando fortalecer justamente ese encuentro para que las organizaciones públicas junto con el Estado puedan fortalecer y puedan cuidar y prevenir que estos delincuentes no topen a nuestros hijos y a los adolescentes. No es posible, pueblo ecuatoriano, que un acto tan noble del ser humano, que es crear una familia, que es el brazo derecho de una sociedad, sea tocado por estos delincuentes. Porque yo pregunto a ustedes, compañeros legisladores, a ustedes delincuentes, bastardos, ¿por qué no haces ese acto de coger a tu madre y que haga lo que estás haciendo con el adolescente?
¿Por qué no coges a tu hermana? ¿Por qué no coges a tu hija y haces ese acto de coger a los hijos de esos ecuatorianos? Haz eso, porque claro, como son los tuyos, ahí no te gusta. Toma la decisión tú, delincuente. Aquí escucho muchos compañeros a veces que esas excusas van como las organizaciones unidas, a veces, que quieren defender derechos no encontrados. No, señores, no podemos seguir con excusas aquí peleando, queriendo hacer algo que no tiene razón de fondo. Aquí nosotros los ecuatorianos, los legisladores, hemos venido a defender los derechos de cada uno de los ecuatorianos y las ecuatorianas.
Por eso justamente esta ley toma la decisión de reformar, de que incluso hoy los delincuentes que están buscando a esa juventud, que hoy la red social no se limita, también esta ley reformatoria permita insertarse, que la comunicación digital sea también el medio por medio del cual también se tome herramientas para que no se detenga y se siga continuando con esta acción delincuencial. Debemos entender que esta ley lo que está es fortaleciendo para que esos delincuentes en ese mundo oscuro que quieren topar a lo más sagrado de la familia, se endurezca esta ley.
Y mire, señor presidente, compañeros legisladores, como dije, voy a ser breve en mi intervención. No es posible, señor presidente, que mi provincia de Santo Domingo, Los Ángeles, donde el TPDA promedia más o menos 5 millones de vehículos mensuales. Por eso es que también los delincuentes quieren llegar hasta ese sector de Santo Domingo. ¿Y qué ha sucedido? De que el equipo de seguridad de Santo Domingo ha tomado la decisión de hacer su trabajo, de detener a estos grupos criminales oscuros. Pero sí tengo que alzar la voz, compañero presidente y compañeros legisladores, por un acto justamente que no hace mucho somos conocedores, de que Santo Domingo tuvo una detención de más o menos 17 personas.
Entre ellos tienen que saber que ahí está justamente este acto inhumano, de este mundo oscuro. Ahí en ese grupo de esas 17, 18 personas está un adolescente, de mis indios chachis, de esa gente trabajadora, luchadora de Santo Domingo. Ahí está un adolescente, un adolescente que lo único que estaba haciendo era trabajar, pero ahí vino por su necesidad, por las oportunidades que a lo mejor la vida no se le ha dado como se nos dio a nosotros. Gente humilde, sencilla, fueron captados por este grupo oscuro. ¿Y qué le dijeron a ese joven?
Le dijeron, mira, si en tu casa no podemos darte lo que tú no puedes, aquí está, toma 100 dólares. Y ven con nosotros. Hoy ese joven ha sido detenido, pero fue reclutado justamente por estos grupos oscuros. Y hoy te digo a ti, delincuente, cobarde, inhumano, no puedes jugar con lo más sagrado que es la familia, con los hijos. A una familia le cuesta criar un hijo. Y tú vienes tan fácil a tomar la decisión de decir, toma, aquí está una arma. Y procede, aquí está un dinero y ataca.
No, señores. Hoy una familia, la madre de ese hijo está en el exterior, está llorando, suplicando, que su hijo fue raptado y fue a ser parte de estas filas oscuras. Hoy en este día tenemos que nosotros como legisladores tomar la decisión firme y que no seamos enclenques y decir que seguimos poniendo excusa tras excusa. Hoy en la decisión de decir sí o no, y no que vengas con la abstención que déjame ver qué pasa. No, señores. Durante años esta ley ha tenido que ser aprobada, pero seguimos con la excusa y la excusa.
¿Hasta cuándo? Hoy es el momento. Y déjame decirte a ti, bastardo delincuente, que la vida hay un mensaje clarito, que los seres humanos tienen que multiplicarse. Así como es las estrellas en el cielo y la arena en el mar, tenemos que multiplicarnos nosotros. Y tú no puedes hacer que esa multiplicación de los seres humanos, de los jóvenes que están queriendo hacer un progreso por un Ecuador diferente vengas tú a reclutarlos. ¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa a ti, vago? Porque tomaste una vida diferente, quisiste hacer lo que toda persona ecuatoriana debe hacer, portarse bien.
Has tomado otro rumbo. Pero ese rumbo, hoy esta ley, escúchame bien, esa ley va a ser más firme. Estamos todos aquí convencidos, los legisladores, que vamos a tomar la decisión firme de endurecer la pena de años. Vamos a tomar la decisión firme de endurecer esa sanción para que así comenzar un mundo diferente. Compañeros, colegas, compañero presidente, solo me queda decir una cosa. Cuando un Ecuador está convencido por cuidar y proteger a los adolescentes es un Ecuador que piensa en el futuro. Muchas gracias. Gracias, señor presidente.